viernes, 30 de agosto de 2013

CAPÍTULO 39. KILLER.

5 meses después.*

Scarlett llega corriendo a casa y viene corriendo hacia mí.
- Papá, te diré un secreto, pero nada de esto a mamá. - susurra. Arqueo una ceja, esbozando una sonrisa.
- ¿Las notas? - asiente haciendo una mueca. - ¿Cuántas? - me incorporo mirándola mejor.
Muerde su labio y levanta tres dedos.
- ¿Que te han quedado tres? - giramos la cabeza, viendo a Charlie casi echando humo.
- Mamá, míralo por el lado positivo, el trimestre pasado fueron seis. - empiezo a reír y Charlie viene corriendo hacia mí.
- No me pegues. - grito cubriéndome. Scarlett empieza a reír.
- Justin, ¿seis? ¿No la ayudas? - dice cruzándose de brazos.
- Joder, es que ser policía tiene sus límites. Y es que ha estado una semana con tu hermana. La habrá desorientado. - me encojo de hombros.
Suspira y mira a Scarlett, que está mirando fijamente la pantalla de su móvil.
- Pero bien que la consientes. - me mira igual que mi madre cuando hacía algo malo de pequeño.
- Tendrá que tener algún medio para comunicarse con sus amigos. - me defiendo.
- Pues señorita, te quedas sin móvil lo que queda de verano. - dice quitándole el móvil a Scarlett. Mi hija me mira.
- No puedes hacer eso mamá. - Charlie sale del salón con el móvil en la mano. - Papá tienes que hacer algo. - dice poniéndose frente a mí.
- Cielo es tu madre. Tienes que hacer lo que ella te diga. - cojo la lata de cerveza y le doy un trago.
Scarlett se levanta y le pega una patada a la puerta.
- Scarlett. - me levanto, pero se va del salón.
- Ya veo que tiene el mismo genio que tu. - me giro y veo a Charlie cruzada de brazos. Asiento y me acerco a ella. La agarro por la cintura.
- Tienes que darle tiempo ¿vale? No está acostumbrada a todo esto. - beso su mejilla.
Suspira y me abraza.
- Te he echado de menos. - susurro.
- Yo también a ti. - dice y me empieza a besar.

Oigo un grito. Scarlett. Me levanto rápidamente del sofá y empiezo a subir corriendo las escaleras hasta el cuarto de mi hija. Entro en su habitación... tarde.
- ¡Mierda! - grito al ver la habitación vacía y la ventana abierta.

*

Cargo la pistola y entro en el almacén de Marc y James.
- Hombre, pero mira quién ha venido a visitarnos Marc. - masculla James. Giro la cabeza y le veo.
- ¿Te has dado cuenta de que tu querida hija ya no estaba en su habitación? - Esta vez habla Marc. Le veo cruzado de brazos frente a mí.
- Como toques a mi hija, mi cara será lo último que veas cabrón. - mascullo. James me agarra por detrás, haciendo que la pistola caiga de mi mano. - ¡Suéltame! - grito intentado empujarle.
- Ian trae aquí a la nena. - Marc le habla a un tío que se encuentra detrás suya. - Agárralo bien, no creo que le guste ver a su hija... así. - James aprieta sus manos, agarrándome con más fuerzas.
- ¡¿Qué le habéis hecho?! - grito.
- Tranquilo, que lo haremos todo con tu permiso. - dice Marc. Empieza a reír a carcajadas. Scarlett entra por la puerta junto a otro tío. Está en ropa interior.
- ¡Dejadla en paz hijos de puta! - intento soltarme de su agarre, pero no hay manera. - ¡Como la toquéis os juro que os mato a todos!
Scarlett no deja de llorar, y eso me destroza por completo.
- ¡Dejadla ir! ¡Me tenéis aquí! ¡Matarme de una puta vez! - grito suplicando.
Marc agarra a mi hija por la cintura.
- Vamos a ver cómo saben esos labios. - la besa forzándola. Scarlett intenta apartarse pero no puede.
Le hago una llave a James, dejándolo tirado en el suelo. Cojo la pistola
- Suéltala. - mascullo. La suelta rápidamente. Scarlett corre hacia mí y la pongo detrás mía, protegiéndola. - Te vas a arrepentir por haber hecho todo esto a mi familia, hijo de puta. - le cejo la pistola a mi hija. - Apúntalo mientras. - asiente con miedo. Me quito la camiseta y se la doy. Se la pone.
Saco una navaja del bolsillo de mis pantalones y Marc me mira con miedo.
- Se acabó el juego. - digo acercándome lentamente a Marc. - ¿La has hecho algo? - pregunto. Niega con la cabeza, asustado.
Alguien me agarra por detrás, y sé que es Ian, porque James sigue tumbado en el suelo.
- Suéltame. - digo. Marc aprovecha y me quita la navaja. Está a punto de clavármela cuando dos disparos nos interrumpen. Marc cae de rodillas al suelo, y siento cómo Ian deja de agarrarme, para caer tumbado.
¿Qué coño...?
Giro la cabeza, viendo a mi hija con la pistola entre sus manos. La tira al suelo, y corre hacía mí abrazándome con fuerza por la cintura.
- Ya, tranquila cariño. - digo abrazándola. Le doy un beso en la parte superior de su cabeza y la cojo en brazos. Llora en mi hombro. - Ya ha pasado todo. - susurro.
Ella me ha salvado... Mi hija ha matado a dos personas para salvarme...

Acelero. Las sirenas de los coches patrulla sigue sonando detrás nuestra.
- Justin siguen persiguiéndonos. - dice Charlie asustada. Le doy una calada al cigarro y le cedo mi pistola.
- Apunta a las ruedas. - Asiente y se asoma con cuidado por la ventanilla. Miro por el retrovisor al asiento trasero, en el que está sentada mi hija. - Nena. - me mira por el espejo. - Todo va a salir bien, ¿vale? Confía en mí. - Asiente. Le guiño un ojo y acelero.
Oigo dos disparos y Charlie me devuelve la pistola.
- ¿Le has dado? - pregunto.
- Sí. - sonrío y acelero más. Dirección Bahamas.

*

Abrazo a Allan.
- Cuídalas, por favor. - susurro.
- Te lo prometo tío. No les va a pasar nada. - susurra. Me separo de él y asiento.
- Gracias, eres el único en el que puedo confiar. - sonríe. Las miro, mientras hablan animadas con Sheryl.
Me acerco a ellas, y mi hija me sonríe. Le devuelvo la sonrisa.
- Charlie, os quedareis aquí por un tiempo, ¿vale? - trago saliva. Frunce su entrecejo.
- ¿Os? - pregunta confundida.
- Yo... tengo que huir. No os puedo poner en riesgo. No puedo permitir que os encuentren por mi culpa... - suspiro.
- No, no puedes irte. - Scarlett lloriquea.
- Me tengo que ir cielo, no puedo quedarme. - me pongo a su altura. - Mientras os quedáis con Allan y Sheryl. - rodeo sus mejillas con mis manos. - Cuida de mamá ¿vale? - digo abrazándola.
- ¿Volverás? - pregunta soltando un sollozo.
- Volveré. Te lo prometo. - sonrío tristemente. Se abalanza sobre a mis brazos, la abrazo con todas mis fuerzas. - Te lo prometo pequeña. - susurro.
Me separo de ella y beso su frente. Me incorporo y miro a Charlie. Llora.
Me acerco a ella y nos abrazamos. Empieza a llorar más fuerte aún, sobre mi hombro.
- No llores mi amor, esto no es un adiós. Es un hasta luego. - murmuro.
- Te amo. Ten cuidado por favor. - besa mi cuello.
- Lo tendré. Volveré, te lo prometo. Te amo. - sonríe leve y nos separamos un poco.
Le limpio las lágrimas de su hermoso rostro y nos besamos. Nos separamos.
- Cuando vuelva, prometo que nos casaremos. - murmuro. Sonríe y me vuelve a besar.

Me monto en mi coche, y me asomo por la ventanilla, viendo a Charlie y a Scarlett abrazada llorando.
- ¡Hasta luego! - grito leve. - No lloréis más eh. - les  lanzo un beso y Scarlett hace como si lo atrapase con su mano. Sonrío y arranco. Me alejo y saco mi mano por la ventanilla, saludándolas. Por el espejo, puedo verlas sonreír.

Y esa imagen, fue la que se me quedó grabada en la cabeza durante 4 años...

No hay comentarios:

Publicar un comentario