viernes, 12 de septiembre de 2014

MY MAD FAT DIARY.

Empecé a ver esta serie por casualidad, sin saber nada de ella. Si hay algo que realmente la caracteriza es su realismo. Rae, la protagonista, tiene problemas para relacionarse con los demás, y la razón es su peso.
No suelo escribir este tipo de cosas, porque tampoco sé hacerlo muy bien, pero quería plasmar lo que el final de la serie me había hecho sentir, lo que había aprendido gracias a Rae y sus amigos.
Es una serie que me ha marcado. Muestra el bullying de una manera muy agresiva y directa, aunque también real. No decoloran ni intentan cambiar la realidad.
A quien realmente quiero destacar es a Rae. Es uno de mis personajes favoritos, y no por el hecho de que sea la protagonista, sino porque se enfrenta a las cosas. Todos, en mayor o menor medida lo hemos pasado mal alguna vez en el instituto.
También en el sentido romántico. Cuando se enamoró de Finn, jamás pensó que alguien como él pudiera fijarse en una persona como ella. ¿Pero por qué no? Tal vez haya gente a la que solamente le importe el físico, que solamente vea el exterior, y es lo que al principio la mayoría de nosotros hacemos. Pero eso cambia. A medida que conoces a una persona su físico deja de importarte, y por lo que realmente te interesas es por su interior.
El final ha sido algo increíble. No sé si habrá tercera temporada, pero en realidad no la necesito. Ha sido, la menos para mi, un final inesperado, algo que tal vez a causa del realismo jamás hubiese pensado que podría suceder, pero realmente es el final que quería. Ask.fm

viernes, 6 de junio de 2014

Hola, hace tiempo que quiero decirte algo. Eres fuerte. Ni tú misma te imaginas lo fuerte que eres. Pero mucho. Puede ser que ahora mismo no te sientas fuerte. Más bien te sientes débil. Pero por lo que tú has pasado, es mucho y, aún así cada día tienes una sonrisa en la cara. Más falsa o menos falsa, pero la tienes.
Sé que sonreír cansa, pero igualmente lo haces.
Tienes ganas de rendirte y, a menudo lo haces. ¿Y? ¿Por qué no ibas a poder rendirte? ¿Quién dijo que estaba prohibido?
Pero ahora piensa; has aguantado mucho y sí, las personas tienen límites pero, ¿a caso ya no puedes más?
Que duela no significa que ya no puedas continuar. Aguanta un poco más, solo un poco. "¿Hasta cuándo? ¿Cuánto tengo que aguantar?" Lo suficiente. Cuando veas que ya no puedes más para. Ríndete.
Las personas coherentes, fuertes y valientes aceptan esa derrota. ¿Has perdido? Algunas cosas sí, pero no todas. Empieza por creer en ti, a verte fuerte, a quererte.
Mírate. No, no eres la más guapa y tu cuerpo no es un cuerpo diez, pero a tu manera, eres preciosa. Así que corre, sal a comerte el mundo, porque llegará el día en que dirás "¿Y si lo hubiera hecho?"
¿De verdad quieres y podrás vivir con las dudas? ¿O prefieres encontrar tu camino y arrepentirte de lo que has hecho y no lamentarte de lo que no hiciste?

viernes, 7 de febrero de 2014

Es un sentimiento, una ilusión, algo que no se puede explicar con palabras. Es algo que pocas personas entienden y muchas menos sienten de verdad. Algo que te da la felicidad y es capaz de sobrepasar cualquier límite y cualquier razón. Es algo mágico, insuperable, que te llena y te hace sonreír en los peores momentos, a pesar de que también te puede hacer sufrir. Te puede hacer llorar al ver un vídeo suyo, una foto o al escuchar cada suspiro en sus canciones y notándolo tan lejos de ti. Tan lejos que lloras de impotencia, porque sabes que es alguien que amas con todas tus fuerzas y no puedes tenerlo ahí, a tu lado. Aunque si puedes sentirlo, a través de su voz, de sus canciones. Y si, es él. Ese chico que me enamoró desde el primer momento en el que lo vi y que se convirtió en mi ídolo. He ido dando con él cada uno de sus pasos. Creciendo a la misma vez que él. Ayudándole a cumplir su sueño, a la vez que yo cumplo el mío. Apoyándole a pesar de las lágrimas que he soltado por él y no siquiera lo sabe, pero reconoces que vale la pena.
No puedo evitar gritar, emocionarme, reírme con sus tweets, con sus locuras y sonreír cuando veo un vídeo suyo o escucho alguna de sus canciones. Tampoco puedo evitar llorar cuando veo que otras de sus belieber lo conocen y yo sigo aquí esperando por ese momento, que parece que nunca llega. Él me ha enseñado demasiadas cosas, que para algunos son insignificantes, pero para mi significan mucho. ¿Qué más da lo que la gente piense? Es algo que me hace feliz y eso nadie me lo puede prohibir, porque de ilusiones también se vive.
Me ha enseñado a creer en mis mayores sueños y a luchar por ellos, pero en realidad mi sueño es él. A veces noto que quiero tenerlo aquí, a mi lado. Quiero que sepa que aquí, en el lugar más incógnito del mundo, en cualquier ciudad va haber alguien como yo, apoyándole y amándole siempre, como prometió desde el principio. Esas personas somos las Beliebers, las de verdad. Las que lo darían todo por estar cerca de él y abrazarle aunque solo fuera una milésima de segundo o por poder escuchar sus canciones en alguno de sus conciertos. Yo y todas las beliebers jamás olvidaremos el día que lo conocimos a través de 'One Time' o 'Baby', porque ese día cambió nuestras vidas y la forma de ver las cosas.
Lo quiero, pero no por su fama, sino por como es. Lo admiro porque siempre me parecerá increíble que un chico de un pequeño pueblo de Canadá este ahora mismo llenando estadios mundiales, batiendo récords, vendiendo millones de discos y cumpliendo los sueños de muchísimas chicas a la misma vez que cumple el suyo. Él es la prueba viviente de que los sueños si que se hacen realidad. Yo formo parte de una gran familia que minuto a minuto viven su sueño junto a él a pesar de la distancia. Formo parte de una familia que es odiada y criticada día a día pero que sigue ahí de pie, junto a él. Recordaré para siempre todos esos momentos tan increíbles que gracias a él he vivido, gracias a mi pequeño Kidrauhl. Todos esos momentos llenos de felicidad no los cambiaré por nada al igual que este sentimiento, el de ser Belieber. Todo esto quedará guardado en mi corazón. Mi ídolo es y seguirá siendo una de las personas más importantes para mi, porque ha marcado mi vida. Desde el principio me he sentido orgullosa de hacerme llamar Belieber, orgullosa de que Justin haya aparecido en mi camino. Me siento afortunada de formar parte de su historia y de su día a día. Nunca me arrepentiré de ser lo que soy. Siempre le estaré eternamente agradecida a Justin, porque gracias a él no soy de esas que están en la calle drogándose, bebiendo y tirándose a mil tíos cada semana. No seré igual al resto de la sociedad, pero lo prefiero así. Gracias a él, también he conocido a muchas otras Beliebers que ahora son muy importantes para mí. Ellas entienden mejor que nadie este sentimiento.

jueves, 6 de febrero de 2014

Quieres tener 16 años para maquillarte e ir a la fiesta de graduación y enamorarte por primera vez. Pero nadie te cuenta que los vestidos que quieres llevar son demasiado caros, y que el chico al que amarás no te amará.
Después llegarás a la universidad, y será nuevo y diferente y por un tiempo te sentirás perdido. No sabrás si elegir el alcohol, los deberes o a los falsos amigos que después de la graduación no volverás a ver.
Aprenderás cálculo basado en la física y geometría molecular del sodio, pero nadie te enseñará cómo pagar las facturas o cómo olvidar al chico que te gusta desde el colegio.
La vida pasa como una bala y no tienes idea de dónde irás, sin ninguna preparación, con ansiedad y miedo.
Solo eres el presente, y el viaje va cada vez más rápido y cada  vez hay más baches. Intentas coger algo a lo que aferrarte pero solamente hay aire. No hay nada que hacer por ahora, solamente puedes esperar a encontrar a la persona con la que ir de la mano.

lunes, 13 de enero de 2014

Justin. Un ídolo. Una pasión. Dedicación. Una historia. Un sueño cumplido. Un nombre que ha marcado mi vida y la de millones de personas más.
Mucha gente le veo como una "estrella pop adolescente que terminará estrellándose." Bien, pues todos esos, no os preocupéis que cuando el caiga, aquí estaremos sus beliebers para levantarle.
Justin significa para mí un enorme porcentaje de todo lo que tengo. Él me ha hecho cambiar. De verdad. Ha cambiado todo de mí. De no ser por él, no quiero ni imaginar cómo estaría y cómo sería yo ahora. Me ha enseñado que por muy pequeño que seas en este mundo, puedes alcanzar lo más alto.
Me ha enseñado a creer, a caer y a levantarme. Me ha enseñado a luchar por lo que quiero, a no rendirme.
Ese pequeño que se sentaba en las escaleras del teatro Avon, en Stratford, ha cambiado mi vida.
Muchos dirán que es una "obsesión" o una "tontería que se me pasará." Llevo desde 2009 apoyando esa "tontería."
Él significa ilusión, amor, sonrisas, lágrimas, esperanza.
Es una de las pocas personas que hoy en día, jamás me ha fallado y sé que nunca lo hará.
De verdad que me resulta más que complicado explicar con palabras lo que ese canadiense significa para mí. Le debo muchísimo.
Y diréis "No le conoces, jamás le conocerás y él no sabe que existes." Vale, ¿os sentís realizados? Me alegro. Ahora os digo: No, no he logrado más que verle por la tele y ver sus conciertos en internet. Es lo máximo que he conseguido, pero sé que un día podré abrazarle, darle las gracias por cambiar mi vida. Y sí, lo haré. No he dicho que la semana que viene, ni siquiera he dicho que lo vaya a hacer de aquí a dos años, pero un día... lo haré.
Ese pequeño significa muchísimo para mí. Es mi razón para seguir luchando, mi razón para mantener la sonrisa en la cara por mucho que me rompa por dentro. Mi razón para seguir adelante.
Es mi ejemplo de que los sueños se cumplen.

sábado, 11 de enero de 2014

Pido la palabra a esos que me hicieron callara y ahora les callo yo. A esos culés que dieron por perdido el partido antes de jugarlo. A esos que dudaron de que podíamos hacerlo. A todos y cada uno de los que tantas veces nos han discriminado por ser quien queríamos ser, por compartir la gloria en un escudo, que a ojos del mundo está mal visto. También a los que dijeron que Messi era inferior tan solo por su altura. A los que entendieron este sentimiento, a los que nos juzgan sin conocernos, a los que nos miraban mal cuando lucíamos nuestra camiseta.
A los que se burlaron de esos dos colores, a los que no entienden que esto es mucho más que un club. A esos árbitros que no compramos, a esas faltas que no cometimos y a las Champions y Ligas que ganamos. A los noventa minutos, a esos partidos donde sin quererlo quedábamos por encima de todos. A quellos que no entendieron lo que es tener un ídolo, esos que no respetaban cuando llorábamos de alegría.
Por cada jugador. Por cada dorsal de la camiseta, por cada sonrisa que me han sacado, por cada sentimiento que han despertado en mí. Por el Barça. Porque lo imposible es posible. Porque me has enseñado a que uno siempre tiene que luchar, hasta el final. Porque esto es mucho más que un simple club.

miércoles, 1 de enero de 2014

¿Sabéis qué? Que detrás del famoso Justin Bieber hay un chico de 19 años que tiene sentimientos. ¿Creéis que no le duelen todas las critican que recibe día a día? Pues estáis muy equivocados.
Estoy harta de que la gente le juzgue sin tener ni idea de cómo es realmente. Él ha hecho mucho por este mundo. Harta de que estéis todo el puto día metiéndoos con él, de que no le dejéis vivir su vida en paz, de que no pueda ya ni salir a la calle como una persona normal. Estoy harta de que os paséis el día insultando a una persona a la que no conocéis de nada, a una persona que ha luchado muy duro por llegar hasta dónde ha llegado.
¿No os dais cuenta de que estáis rompiendo a una persona que no os ha hecho nada? Porque Justin está roto. ¿Creéis que no le duele que le critiquéis, que le insultéis y hasta que le deseéis la muerte? ¿Qué mal os ha hecho él? Y lo que más me duele es que él está intentando esconder todo eso tras una falsa sonrisa. Porque ha llegado a tal punto de no poder confiar en nadie. Estoy harta deque os creáis graciosos por insultarle, porque lo único que dais es asco.
Justin ya no es ese niño de 16 años, con el pelo largo que canta Baby. No. Ha crecido y está intentando hacerse un hueco en el mundo de la música, y os duela o no, lo está consiguiendo. Diréis que él ha elegido este mundo, y sí, el lo ha elegido, al igual que muchos otros artistas. Es muy triste que personas de más de 40 años se pasen horas detrás de un escritorio intentando crear dramas e inventando rumores sobre un adolescente. Justin es humano, tiene sentimientos. ¿Os sentís realizados? ¿Os sentís mejores personas al insultarle? Es que no os imaginas todo lo que Justin tiene que vivir día a día. Leer miles de comentarios en los que la gente te desea la muerte, realmente duele. ¿Y eso de hacer TT's como #FalleceJustinBieber? Seréis muy adultos, pero lo que es madurez os falta bastante. ¿Le deseáis la muerte solo porque es Justin Bieber? Pues dejadme deciros que ese chico al que deseáis la muerte es el mismo que ha salvado millones de vidas, el que da de comer a las personas más necesitadas, el que construye con sus propias manos escuelas para que los niños de hoy en día puedan tener un mejor futuro. Y todo eso mientras personas como vosotros intentan destruirle la vida. Gracias a este chico millones de personas siguen adelante, millones de personas sonríen, millones de personas no se rinden. Y todo esto mientras vosotros le deseáis la muerte a él y a su familia.
Estoy harta de los rumores, de los dramas, de los haters... Harta de tener que ver a Justin sufriendo, de tener que verle llorar. La mayoría de los que le insultáis no aguantaríais ni la mitad de lo que el ha aguantado.
Felicidades, porque habéis conseguido romperle. Habéis conseguido que su sonrisa desaparezca. ¿Pero sabéis qué? Si vosotros le tirias 100 veces, las beliebers le levantaremos 101.
Nadie os está obligando a escuchar su música, haced lo que queráis y escuchad lo que os guste, pero respetadle. Porque todos pedís respeto y a todos os gusta que os respeten, pero sois los primeros en meteros con un chico al que no conocéis de nada.