CAPÍTULO 33. KILLER.
CHARLOTTE.
Me despierto al notar que Justin me está dando besos en la mejilla. Río leve y abro los ojos viendo su sonrisa.
- Buenos días preciosa. - dice, para después darme un beso en los labios. Sonrío sobre sus labios, pero le sigo el beso. Nos separamos y me vuelve a besar la mejilla.
- Bonita. - susurra acariciando mi vientre.
Me sonrojo ante su comentario y oigo su risa.
- Adoro cuando te sonrojas, eres tan tímida a veces. - dice acariciando mi brazo.
Y ahora que me doy cuenta, no sé dónde nos encontramos.
- ¿Dónde estamos? - pregunto.
- En el paraíso tropical. - susurra besando mi cuello.
- ¿Dónde? - vuelvo a preguntar.
- En las Bahamas. - dice. Abro los ojos de par en par y lo aparto de mí, mirándolo fijamente a los ojos.
- ¿Estás de coña?
Empieza a reír y niega con la cabeza. Se levanta de la cama y me coge en brazos.
- ¡Justin! - grito por la sorpresa. Sigue riendo y me lleva hasta un balcón, lo abre y sale al exterior conmigo en brazos. - ¡Justin que me voy a caer! - grito aferrándome a él.
- Claro que no. - me deja en el suelo y me giro, viendo la playa.
- Dios mío es precioso. - digo tapándome la boca con las manos. Justin me abraza por la cintura y me aprieta contra él.
- No más que tu. - besa mi mejilla.
Río tontamente y me giro hacia él, posando mis manos en sus hombros y mirándolo fijamente a sus ojos color miel.
- Gracias. - murmuro. No deja de sonreír y eso es lo que me encanta de él. Que a pesar de todo, sigue sonriendo como nunca.
- Gracias a ti, por hacerme feliz de esta forma. - Nos empezamos a besar lentamente.
Noto como cada vez retrocedemos más y más. Recuerdo que estamos en un balcón y me aferro nuevamente a él, dejando de besarlo.
- Al final me caigo. - digo. Justin ríe.
- Créeme, me tiraría yo antes de dejarte caer a ti. - dice. Lo miro y le doy un codazo. - Ah, ¿por qué me pegas? - pregunta riendo.
- Por tonto. - río con él.
4 meses después.*
JUSTIN.
- Sí, ya tengo tu dinero. La pregunta es, ¿tienes lo que te he pedido? - dice James.
- De sobra. - respondo. - ¿A qué hora?
- A las 00:00. Sé puntual. O si no, ya sabes lo que haré si no me lo traes a esa hora. - dice y cuelga. Suspiro y cuelgo, dejando el móvil sobre la mesa del salón.
Charlie entra al salón con una sonrisa de oreja a oreja y se sienta a mi lado en el sofá. La miro y me dedica una de esas hermosas sonrisas.
- ¿Ocurre algo? - pregunta algo extrañada.
- No, ¿por qué lo preguntas nena? - me echo hacia atrás acariciando su pierna.
- Te noto tenso. - lleva su mano izquierda a mi mentón y lo acaricia.
- Estoy bien, no te preocupes. - sonrío para calmarla y me devuelve la sonrisa.
- Esta noche he quedado con las chicas, para ir a un local que está a dos manzanas de casa. ¿Te quieres venir? - posa sus brazos en mis hombros.
- No puedo cielo, tengo que hacer turno de noche. - digo besando su mejilla.
- Justin, nunca vienes conmigo a ningún sitio. Mis amigas siquiera te han visto dos veces en lo que llevamos viviendo aquí. ¿En qué demonios trabajas que nunca me hablas de ello? - dice molesta.
- Porque nunca me has preguntado en qué trabajo. Yo qué sabía que te molestaba, creía que era feliz. - digo levantándome del sofá.
- ¿Feliz? ¿Llamas feliz a no tener nunca a mi prometido por las noches para mí sola? ¿Llamas feliz a tener de todo menos a un novio dándome cariño las noches que lo paso mal? ¡No puedo dormir la mayoría de las noches porque mi novio no está a mi lado, durmiendo! Porque está siempre yo qué sé dónde. - grita y sus ojos se cristalizan.
- ¡No sabía nada Charlie! ¡Nunca te quejas! ¡Nunca me has dicho nada de todo esto! - grito frustrado.
- ¡Porque no tenemos ni un puto segundo para hablar! ¿No te das cuenta? ¡Porque todo el rato te llaman del "trabajo" - dice haciendo unas comillas con sus dedos. - ¡Porque todo el rato que tenemos para nosotros solo lo perdemos discutiendo o con cualquier gilipollez. - las lágrimas salen de sus ojos cuando termina la frase.
- ¡¿A qué mierdas vienen esas comillas?!
- ¡Pues no sé! ¡Tu sabrás! - grita limpiando sus lágrimas.
Me quedo mirándola serio. Con la mandíbula tensa.
- ¿Piensas que te estoy engañando? - pregunto cruzándome de brazos.
Me mira y suspira.
- Justin, yo no he querido dec...
- No, déjalo. Si piensas que te estoy engañando, allá tu con tus putos pensamientos de mierda. - digo, y salgo del salón. Voy hacia la puerta principal y salgo de casa. Estoy cansado de que no confíen en mí.
CHARLOTTE.
Me termino de preparar y me miro al espejo.
Salgo de la habitación y me choco con Justin. Se queda mirándome fijamente.
- Justin, ¿podemos hablar antes de que me vaya? - digo con tono de suplica.
Asiente.
- Mira, yo sí confío en ti mi amor. Eres la única persona en la que puedo confiar, porque sé que no me vas a fallar nunca. Es más, nunca lo has hecho. Siento haberte dicho eso... solo estaba molesta. - digo acompañado de un suspiro.
Y me abraza, después de darme un beso en la mejilla.
- Yo nunca te engañaría, nunca. - susurra en mi oído.
- Lo sé. Te quiero mucho.
- Te amo.
JUSTIN.
- Muy bien Bieber, siempre es un placer hacer negocios contigo. Eres un máquina. - dice James sosteniendo los dos paquetes.
- El dinero James. Tengo prisa. - digo cruzado de brazos.
Me mira sonriendo divertido y le hace una seña a Sam, el que le protege el culo. Este asiente, y con un maletín se acerca a mí.
Me lo tiende y lo cojo.
- Bueno pues... hasta otro encuentro Killer. - dice James. Tenso mi mandíbula y asiento con la cabeza. Para luego dar media vuelta y desaparecer del gran almacén.
CHARLOTTE.
Bailo al ritmo de la música que pone el DJ junto a Sheryl. No dejamos de reír, beber y bailar...
De repente noto una mano en mi cintura, y alguien me empieza a besar el cuello. Me dejo llevar, aunque no sé quién es. Me giro, y me encuentro con unos ojos azules, una nariz pequeña y unos labios finos y alineados.
Me atrae hacia él, y pega sus labios con los míos. Me intento separar de él, pero me tiene muy bien sujeta.
Cuando me doy cuenta de que Allan me ha separado de ese chico.
- Aléjate de ella Jay. - le da un empujón al chico.
- La perra bien que se dejó llevar cuando la cogí por la cintura y la besé el cuello. - muerde sus labios mientras me mira.
- Charlie, vamos a casa. - me dice Allan. Asiento con la cabeza rápidamente.
Allan llama a la puerta de mi casa. Pronto se oyen unos pasos y la puerta de abre, dejando ver a Justin en bóxer y con el pelo despeinado.
- Hola bro. - le dice a Allan mientras le da un pequeño abrazo. Me mira.
- Justin, ten cuidado con Charlie. Jay esta noche estaba en el club y... bueno parece ser que vio a tu novia sola, e intentó hacer algo con ella. - dice Allan.
- ¿Cómo? ¿Te ha hecho algo nena? ¿Estás bien? - se acerca a mí y me agarra las manos.
- Estoy bien. - respondo.
- Bieber. - dice Allan. - Cuando miré hacia Charlie, Jay la estaba besando, mientras que ella intentaba separarse. Los tuve que separar yo tío. - dice.
- Hijo de puta. - masculla Justin.
- Tío no te preocupes, Jay es un cagado. Me voy. Adiós enana. - dice Allan. Lo abrazo y se va.
Bostezo y entro en la casa, seguida por Justin.
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