sábado, 24 de agosto de 2013

CAPÍTULO 34.

JUSTIN.

Me despierto y a mi lado veo a Charlie dormida en posición fetal. Me levanto de la cama.
Abro el cajón de la mesita de noche, sacando un paquete de cigarrillos. Cojo el mechero y coloco un cigarro entre mis labios, dándole una calada.
Dejo el paquete y el mechero encima de la mesita, y empiezo a andar por la habitación con el cigarro entre los labios.
Jay es un chico de James, es su sobrino. Y se cree que puede hacer lo que le salga de la polla. Pues no tío, no. Ese gilipollas no sabe con quién se está metiendo.
- Justin, ¿qué haces fumando? ¿No lo habías dejado? - oigo la voz adormilada de Charlie. Me giro mirándola. Me está mirando con un ojo abierto y el otro cerrado, a causa de la luz.
- Pues no, no lo he dejado. - le doy otra calada y suelto el humo poco después.
- Ah, ¿no? Bien. - se levanta y se acerca a mí. Coloco el cigarro entre mis labios, pero al segundo me lo quita y se lo pone entre los suyos, le da una calada y me lo devuelve.
- ¿Qué coño Charlie? - digo nada más reaccionar.
- Si tu fumas, yo fumo. - me guiña un ojo y va hacia el armario.
- No bonita. - digo acercándome a ella. La agarro del brazo y la giro hacia mí. - Ni se te ocurra volver a hacer eso, o volveremos a las mismas andadas que hace 7 años. - aprieto su brazo.
- ¿Me estás amenazando con volverme a meter hostias o hacer pactos conmigo como si yo fuera un puto objeto? - me mira molesta.
- No, pero parece que no me conoces del todo cariño, no sabes lo que soy capaz de hacer. Has visto lo mínimo que hago... pero si vieras lo que puedo llegar a hacer, te irías de aquí. - río sarcástico.
Me mira seria.
- Eres un gilipollas cuando quieres. Te estás luciendo. - dice empujándome.
- Vamos Charlie, era una broma nena.
- Pues las bromas te las dejas aparte. - se gira y abre el armario. Río leve y la abrazo por la cintura, apoyando mi barbilla en su hombro.
- Perdóname, venga. - beso su mejilla.
Aparta mis manos.
- Vete, me quiero cambiar. - dice seca.
- Venga ya Charlie, ¿en serio? No es nada de lo que no haya visto ya. - bufo.
- Largo. - me mira seria.
Suspiro y salgo de la habitación.

CHARLOTTE.

Me pongo una lencería que compré hace poco.
Oigo unos golpecitos en la puerta.
- Charlie, perdóname cariño. A veces soy un poco bruto. - dice Justin. Aguanto la risa y voy hacia la puerta, abro y me apoyo en la pared. - ¿Eso significa que sí me perdonas? - dice mirándome de arriba abajo.
Me encojo de hombros.
- Nena, estás muy buena. - suspira y me mira a los ojos.
Poso mis manos en sus hombros, y el las suyas en mis caderas. Empieza a besarme.
Nos tumbamos en la cama. Acaricia mi vientre con sus pulgares.

JUSTIN.

Beso su cuello, pequeños besos duraderos. Me deshago de sus pantalones y los dejo en el suelo. Llevo mis manos al cierre de su sujetador y lo desabrocho.

NARRADORA.

Justin la mira a los ojos y ella a el. Siguen haciendo el amor mientras se miran a los ojos, así demostrando todo su amor el uno por el otro. Justin empieza a recordar. El tiempo va marcha atrás y Justin con él...

- Justin, quítate ahora mismo de mi lado. - dice.
- Es que estás tan buena. Normal que Jhon intentase eso contigo. Si es que vas provocando con ese culo, joder. - digo en su oído. Aparto un mechón de pelo de su cuello y me acerco más a ella.
- Justin en serio.
- Tranquila, no te voy a hacer nada. - digo acariciando su vientre.
Noto como su piel se eriza.
Empiezo a besar su cuello lentamente. Oliendo su aroma. ¿Por qué coño tiene que oler tan bien?
- Justin...
La giro, poniéndola bocarriba. Me coloco encima suya, sin poner mucho peso en ella.
La beso en los labios. Sin lengua.
Nos dejamos de besar.
Es difícil separarme de esos labios.
Termino separándome de ella, mientras los dos respiramos entrecortadamente.
Por muchas ganas que tenga de hacerlo con ella, no puedo. No ahora. Ni nunca.

Sonríe ante ese recuerdo.
Justin deja caer su cuerpo encima del de Charlie. Sus respiraciones son agitadas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario