CAPÍTULO 14. KILLER.
ERIKA.
Asomo la cabeza por el pasillo mirando a los lados. No hay nadie. Normal. Son las 6:10 de la mañana.
Salgo de mi habitación y abro la puerta del cuarto de mi hermana con cuidado. Me asomo y veo que Justin y ella están dormidos abrazados. Sonrío y la vuelvo a cerrar.
Es hora de empezar a divertirse un poco. Ya es hora de volver a ser la misma Erika que se escapaba de casa todos los días.
Bajo las escaleras con cuidado y oigo a mi madre en la cocina, hablando con alguien por teléfono. Corriendo, me acerco a la puerta principal y salgo rápido cerrando con sigilo la puerta.
CHARLOTTE.
Me despierto, y veo que Justin me abraza con fuerza. Sonrío y le abrazo más fuerte, besándolo en la mejilla.
Levanto la cabeza mirándolo. Dormido es una ricura, parece un ángel, y es todo lo contrario...
Lo amo, y sé que él a mi también. Y presiento que esto va a durar mucho tiempo.
Me muevo despacio en la cama, quedándome sentada. Se mueve, abrazándome por la cintura y apoyando su cabeza en mi pecho. Sonrío y acaricio su pelo.
- Mi bebé. - digo riendo leve mientras acaricio su mejilla. - ¿Cómo te puedo querer tanto? - pregunto retóricamente.
- Eso mismo me pregunto yo.
Me sobresalto y veo que está sonriendo, con los ojos aún cerrados.
- Eres un capullo. - digo abrazándolo y riéndome. Ríe conmigo.
- Con que ¿tu bebé? - dice burlándose de mi. Abre los ojos mirándome.
- Eres gilipollas. - digo riendo mientras me pongo roja.
- No, soy un bebé. - dice.
Lo miro, se tapa con las sábanas y se quita la camiseta, poniéndosela en la cabeza y haciendo un nudo.
Se tumba bien y se mete el pulgar en la boca.
Me mira y empiezo a reír, sin darme cuenta de que mi madre me puede oír. Me tapo la boca. Pero sigo riendo.
Llaman a la puerta.
- Charlotte cariño, ¿a qué vienen esas risas? - dicen tras la puerta.
- Nada mamá, solo estaba soñando una cosa graciosa y me he reído - digo levantándome y yendo corriendo hacia la puerta. La abro, pero solo asomo la cabeza. - ¿Por qué?
- No sé cariño, oí como si hablaras con alguien, y suponía que era tu hermana, porque no está en su habitación. - dice mirándome.
Ha vuelto a escaparse. Joder.
- Ah sí, está conmigo. En el baño. - sonrío.
- Vale cielo, sigue durmiendo que es muy temprano. - dice sonriendo y luego se va.
Cierro la puerta y me giro, esperando encontrar a Justin en la cama, pero no veo a nadie. ¿Dónde se ha metido?
- ¿Justin? - susurro.
Entonces noto como unas manos tapan mis ojos. Sonrío.
- Justin para. - digo.
No dice nada. Me besa en la mejilla.
- Charlie, ¿eres mía? - dice sin quitar sus manos de mis ojos.
- Tuya. - susurro, tragando saliva.
Quita las manos de mis ojos y me gira para darme un beso.
Pone sus dos grandes manos a cada lado de mi cara y me vuelve a besar.
Me separo de el, debido a que mi hermana ha desaparecido.
- ¿Qué ocurre? - pregunta acariciándome la cabeza.
- Mi hermana Justin. Se ha escapado de casa. - digo mirándolo a los ojos.
- Tranquila, seguramente ha ido a casa de alguna amiga. - sonríe.
- No Justin, no creo que mi hermana se levante a estas horas para ir a casa de una amiga...
Separándome de el voy al armario, lo abro y cojo la ropa para ponérmela.
- Charile, ¿ no crees que exageras? Quiero decir, tiene 15 años, es normal que salga. - dice. Me giro y lo veo sentado en una silla.
Está sin camiseta, y con esos tatuajes...
- ¿Justin lo haces aposta? - digo arqueando una ceja.
Frunce el ceño.
- ¿El qué? - pregunta.
- Pues...eso. Ponerte así, en esa postura. Sin camiseta.
- Bueno, no es la primera vez que me lo dicen. - dice riendo.
- Cállate. - digo mientras mis mejillas cogen un color rojizo.
Echa su cabeza hacia atrás y empieza a reírse.
Niego con la cabeza y voy al baño, me visto, me calzo y demás. Al salir del baño veo que Justin está hablando por teléfono con alguien. Me mira y se despide para luego colgar.
- ¿Quién era? - pregunto andando hacia el.
- ¿Qué coño hace tu hermana con Zac? - pregunta. Parece enfadado.
- ¿Con Zac? - digo asustada.
Ese chaval es mala influencia, y encima es mayor que Justin.
Justin se pone la camiseta y se calza. Luego se revuelve un poco el pelo.
- Voy a traer aquí a tu hermana. Will me ha dicho que se ha ido con Zac. - niega con la cabeza.
- Voy contigo.
- No, tu madre va a sospechar. Dile que tu hermana sigue durmiendo. Tú solo baja con normalidad. - dice dándome un beso en la frente. - Por la tarde vuelvo si puedo ¿vale? - me sonríe.
Asiento y le doy un beso, luego sale por la ventana con facilidad.
JUSTIN.
- Pero a ver Will, ¿se puede saber en qué coño estabas pensando, para no parar a la niña? ¡Qué tiene 15 años coño! ¡Zac tiene 24! ¿Estás loco o qué coño te pasa? - grito dándole una patada a la puerta y cerrándola de un golpe.
- Tío lo intentamos, pero Zac es un hijo de puta y se la llevó. Y la niña se dejó.
- ¡Sois unos gilipollas! - grito.
- ¡Justin! - grita un voz aguda.
Giro la cabeza y veo a mi hermana corriendo hacia mí. Sonrío y me agacho para que ella llegue a mis brazos y yo la coja.
La beso en la mejilla.
- ¿Cómo has dormido cielo? - pregunto.
- Bien, ¿y tú con Charlie? - dice sonriendo. Río leve y la vuelvo a besar.
- Muy bien. - la dejo en el suelo y se va con Anna, que está al final del pasillo.
Mira a Anna y ella me mira también, luego mira a Jazzy. Sonrío irónicamente.
- ¡Buenos días! - grita Zac entrando por la puerta y riendo. Luego entra Erika riendo también.
- Anda mira, la desaparecida. - dice John.
- Dios Erika, ¿dónde coño has ido con éste? - pregunto agarrándola por los hombros.
Empieza a reírse más. Está drogada.
- ¿Qué coño le has dado Zac? - pregunto mirándolo a los ojos.
- Nada, solo un porrillo. Ahora está más alegre. - ríe.
- Me cago en tu puta madre. ¡Qué has drogado a una niña gilipollas! -grito tirando del brazo a Erika.
Entrando al salón la siento en el sofá y me pongo de cuclillas frente a ella. Los chicos entrán al salón.
- Erika tu hermana me va a matar y luego a ti. - digo.
- A mi hermana que la den. Si nunca me hace caso, ¿ahora lo va a hacer? - dice.
Los chicos ríen. Les miro y todos dejan de reír, menos Zac.
- Abre la boca anda. - le digo a Erika.
- ¿Qué quieres? ¿qué te baje los pantalones? - dice riendo. Los chicos empiezan a reír y a mi también se me escapa un pequeña risa.
- No joder. - digo riendo aún. - Es para ver si hueles o no.
Lo hace y me acerco más a ella, pero cuando la voy a oler me besa en los labios.
Abro los ojos y la separo de mi.
- Que no me beses coño. - digo. Los chicos vuelven a reír. Me giro. - Como os volváis a reír os meto una ostia a casa uno a ver si os hace tanta gracia.
Se callan y vuelvo a mirar a Erika.
- ¿Qué coño hago ahora yo contigo? - murmuro. Se encoge de hombros.
- Pero una cosa sí, como me lleves a mi casa, mi madre me va a meter a una clínica, porque ella dramatiza mucho. - dice con voz ronca.
- Zac te voy a meter de ostias que lo vas a flipar. - digo levantándome.
- Anda déjala dormir y se le pasa, no dramatices tu también tío. - dice riendo.
- Joder. - susurro. Miro a Erika, que se tumba en el sofá. Y entonces veo que lleva una falda y que se le ve el tanga.
Zac empieza a mirarla descaradamente.
- No la mires. - lo empujo y me acerco a Erika. - Erika levántate va. - digo.
No hace caso. Joder que ostia tiene. La cojo por el brazo y la levanto. Se empieza a quejar.
- Justin dejame. - dice.
- Sí, para que te fumes otro porro ¿no? - digo cogiéndola en brazos.
Apoya su cabeza en mi hombro y la agarro bien para que no se caiga.
- Pues mira, si la miras de perfil es idéntica a Charlie. - dice John. Miro a Erika.
- Son hermanas joder. Es normal que se parezcan gilipollas. - digo negando con la cabeza.
- Pues que quieres que te diga, yo te miro a ti y luego a tu hermana... Y ella es muchísimo más guapa que tú. De mayor seguro que estará buena. - Dice Zac.
- Porque estás drogado que si no te daba un puñetazo en la cara. Ni se te ocurra volver a pensar en mi hermana. Tiene 6 años. - digo mirándolo con asco.
Will ríe.
- Mantén alejada a tu hermana de éste, porque le van las niñas. - dice Jhon riendo. Le sigo la risa y luego me pongo serio.
- Que intente acercarse un milímetro a mi hermana cuando sea mayor, que me lo cargo a ostias. - digo empezando a andar. Salgo del salón y voy al cuatro de mi hermana.
Entro sin llamar a la puerta y veo a Anna con mi hermana en la cama.
- ¿Es Charlie? - pregunta Jazzy.
- No cariño, es su hermana. Se llama Erika. - digo tumbándola en el lado libre de la cama.
- Pues se parece mucho a Charlie. - dice mi hermana acercándose y mirándola.
- Claro. - digo colocándole bien la falda a Erika.
CHARLOTTE.
- Cairño, ¿cuando piensa levantarse tu hermana? - dice mi madre, mientras teje algo con sus agujas de punto.
- No lo sé mamá, voy a llamarla. - digo levantándome del sofá y corriendo hacia mi habitación.
Entro pero nada. Ni rastro de Justin, ni de Erika. Cojo el móvil y marco el número de Justin.
Lo coge al segundo.
- Dime.
- ¿Se puede saber dónde estáis? - pregunto.
- A ver... te explico, pero no te enfades conmigo ¿va?
- Justin, ¿qué ha pasado? - digo a punto de estallar.
- Nena, tu hermana ha venido con un colocón que te cagas. - dice acompañado de un suspiro.
- ¿Cómo?
- Tranquila, solo...
- ¿Cómo coño quieres que esté tranquila sabiendo que mi hermana de 15 años se ha drogado? ¡Joder! - grito procurando que mi madre no me escuche.
- Nena, por favor tranquilízate... todo irá bien, ¿vale? Tan sólo confía en mi. - dice con la voz calmada.
- ¡Joder Justin! Voy a ir hacia allá. ¿ Entiendes? Y me da igual lo que digas. - digo colgando.