CAPÍTULO 31. KILLER.
Jason, Jason, Jason... río sarcástico y empiezo a correr. Tengo un plan perfecto. ¿Y quién sabe? Quizás, hasta acabe en la cárcel después de todo.
*
Llego al taller del viejo Austin. Guardo mi vieja navaja en el bolsillo trasero del pantalón y entro en el taller. Todo está oscuro.
- ¿Jason? - digo. Suena eco.
- Hombre Justin, cuánto tiempo. - suena la voz de Jason a mis espaldas. Me giro. viéndolo sonreír.
- ¿Dónde está mi familia? Si quieres hablamos, pero quiero verlos primero. - digo.
- Allí, al final. Rapidito. - dice cansado. Asiento y camino rápido hacia la parte trasera.
- ¡Suéltame! - grita una voz femenina. Kiley.
Abro la puerta y veo a Marc agarrando a Kiley del brazo. Giro un poco la cabeza y veo a un hombre, a mi madre y a Jazzy atadas a unas sillas.
- Te estábamos esperando cabrón... - dice Marc empujando a mi hermana, haciendo que caiga al suelo.
Gime del dolor.
Sonrío y cierro la puerta despacio. Veo que tiene un cerrojo, lo echo y miro a Marc.
- Eh, ¿pero qué coño haces? - frunce el ceño.
- Kiley, hazme el favor de taparle los ojos a Jazzy. - se levanta y va hacia mi hermana pequeña. Le tapa los ojos rápidamente. Saco mi navaja del bolsillo trasero.
- Vamos hazlo. No tienes huevos. - dice sonriendo cínico.
- ¿Ah no? ¿Tu crees? Un segundo. Kiley desata a mamá y a Jeremy. - digo.
- Vale. - contesta nerviosa.
Los veo a todos desatados.
Agarro a Marc por la camiseta, empujándolo hacia la pared.
- Como se te ocurra moverte de aquí o hacer cualquier otra cosa te mato hijo de puta. - lo amenazo. Y ahora sí, lo veo asustado.
Me acerco rápido a la ventana y la abro lo más rápido que puedo.
- Salid, vamos. - digo.
- Hijo pero tú... - dice mi madre.
- Iros ya, luego iré con vosotros. ¿Y Charlie? - pregunto.
- No lo sé. - contesta.
Salen todos y cierro la ventana. Vuelvo con Marc.
- ¿Dónde está mi novia? - digo acercándome a él.
- No te lo vas a creer. - dice volviendo a sonreír. Frunzo el ceño. - Ahora mismo debe estar follando con mi hermano. Parece que se llevan bastante bien. - dice sonriendo.
Sonrío sarcástico y le clavo la navaja en la barriga.
- ¡Ah! - grita. Lo dejo caer en el suelo y salgo de la habitación.
Corro por todo el taller, y entonces oigo unos gemidos. El corazón se me para.
Sigo lo gemidos, y llego hasta una puerta. Intento abrirla, pero está cerrada.
- ¡Jason! - grito aporreando la puerta. - ¡Abre la puta puerta! - empiezo a pegar patadas a la puerta con fuerza, hasta que la abre.
Viendo cómo Jason está tumbado encima de Charlie, trago saliva con dificultad. No están haciendo nada. Simplemente él la está besando el cuello.
- Justin. - susurra Charlie.
Agarro a Jason por el cuello y lo tumbo en el suelo de un golpe. Me pongo encima suya.
- ¿La has drogado? - grito acercando la navaja a su cara. Empieza a reír a carcajadas.
- Qué listo. Se cree que soy tu. Parece que no le sientan bien las anfetaminas. - estalla en otra carcajada.
Río sin ganas.
- A ver si esto te hace gracia. - hundo la navaja en su brazo. Su risa desaparece, y empieza a gritar del dolor. - ¡Venga ríete! - grito rajando su mejilla. - Hijo de puta. - río fuerte y le clavo la navaja en el cuello. Su sangre empieza a chorrear por mi mano. Muere.
- ¡Alto! ¡Policía! - gritan entrando en la habitación. Estallo en una carcajada.
- ¡Gilipollas de mierda! - vuelvo a reír. - ¡Soltadme! - grito resistiéndome. - ¡Charlie nadie te dará más placer que yo! ¡Nadie! - grito mirando a Charlie, sentada en el borde de la cama, medio dormida. - ¡Me amas solo a mi y lo sabes bien perra! - grito.
NARRADORA.
Charlie está drogada. No sabe lo que ha pasado. A Justin se lo llevaron a rastras. Fuera del taller está su familia, viéndole gritar como un loco.
- ¡Hijos de puta! ¡He matado a ese cabrón! - grita Justin mientras se lo llevan.
La familia no puede contener las lágrimas al verle así.
Justin estaba loco. Loco de verdad.
- ¡Hombre pero si están aquí mis amigos! - grita Justin parándose y viendo a Jhon, Will, Zac, Anna y James. - ¡Will vigila a la perra de Charlie! ¡Que nadie se la folle! ¡Volveré pronto! ¡Killer va a volver! - grita.
2 meses después.*
JUSTIN.
- ¿No has tenido suficiente con que te haya clavado la navaja? - grito viendo el "fantasma" de Jason en la habitación. - ¡Lo volvería a hacer encantado si no tuviera esta cosa puesta! - digo refiriéndome a la camisa de fuerza.
Oigo unos golpes en la puerta.
- Bieber, mira quién ha venido a verte. - dice el guardia. Levanto mi cabeza y unos ojos verdes aparecen por la rejilla de la puerta de hierro.
- Charlie... - susurro.
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