miércoles, 14 de agosto de 2013

CAPÍTULO 25. KILLER.


CHARLOTTE.

- ¿Y Justin? - pregunto a Leah la cual está preparando el almuerzo. - No le he visto en toda la mañana.
- No lo sé cielo. - dice.
Voy hacia el salón y veo a Jazzy tumbada en el sofá viendo la tele. Me mira y sonríe. Le devuelvo la sonrisa.
- ¿No tienes deberes enana? - pregunto sentándome a su lado.
- Ya los he hecho. - sonríe.
- Madre mía que lista. - digo riendo.
- Que sarcástica.
- No, lo digo en serio. - reímos las dos mientras la puerta del salón se abre.
Dirigimos nuestras miradas hacia ella y vemos a Justin entrar al salón. Nos mira y sonríe leve.
- Justin, tu novia es muy sarcástica conmigo. - ríe Jazzy.
- ¡Oye! - me quejo mirándola. Ríe a carcajadas y empiezo a hacerle cosquillas.
- ¡Para Charlie! - grita riendo, pero yo me tumbo encima suya haciéndola reír más.
Reímos a carcajadas, entonces miro a Justin. Está de pie, junto a la puerta mirándonos con una sonrisa en la cara pero apenado.
Me levanto y Jazzy me pega con su pequeña mano en la pierna.
- Tu y yo la vamos a tener. - la señalo acusándola. Ríe y me guiña un ojo.
Me acerco a Justin y pongo mis manos sobre sus hombros.
- ¿Qué te pasa? Estás raro. - digo mirándolo fijamente.
Me mira a los ojos, luego mira por la ventana. Agarra una de mis manos y salimos del salón. Subimos las escaleras hacia nuestro cuarto. Cierra la puerta y se gira, mirándome.
- Siento que tengo que contártelo. No quiero... pero necesito hacerlo. - dice, con la voz ronca.
- Justin, ¿qué ocurre? ¿Dónde has estado esta mañana? - pregunto acercándome a el. Mira al suelo y cierra los ojos con fuerza. - Justin no me asustes. ¿Ha pasado algo malo verdad? - digo mientras los ojos se me llenan de lágrimas.
- ¡No! No es nada malo. He exagerado un poco pero es que... - hace una pequeña pausa. - quiero hacer el amor. - suelta de golpe acompañado de una risa nerviosa.
Frunzo el ceño y estallo en una carcajada.
- ¿Tanto lío para eso? - pregunto riendo. Se encoge de hombros. - Pues lo siento, pero estoy mala. - suspiro.
- No pasa nada. - sonríe.

Está raro. Y no sé por qué. Me duele verlo así, porque siento que me esconde algo...

- ¿Seguro que estás bien? - pregunto acercándome a el y acariciando sus mejillas. Sonríe.
- Pues claro que sí nena. ¿Qué me va a pasar a mi? - ríe leve. Sonrío y le beso en los labios.
- Te amo. - digo.
- Yo más.

1 semana más tarde.*

JUSTIN.

Poniendo la última pieza del motor, bajo el capó del coche y me limpio las manos con un trapo que cuelga de mi cinturón.
Los párpados me empiezan a pesar. Empiezo a toser fuertemente.
- Eh, ¿un ataque de tos Bieber? - preguntan detrás mía. Me giro y veo a Kurt, mi jefe.
- Más o menos. - digo dejando de toser.
- Joder, esa tos es igual que la que mi padre tenía cuando tuvo cáncer de pulmón. - dice apoyándose en un coche.
- ¿Tu padre tuvo cáncer? - pregunto. Asiente. - ¿Le operaron?
- Así es. Pero... la operación era muy complicada y murió. - suspira.
Me empiezo a poner nervioso. Necesito un cigarro.
- ¿Qué te pasa tío? - pregunta. - Estás muy pálido. - dice metiéndose bajo el coche en el que anteriormente estaba apoyado.
- Nada. - digo volviendo al coche.

CHARLOTTE.

Salgo de la cafetería. Por fin he acabado.
Mi móvil empieza a sonar. Descuelgo.
- ¿Si?
- Cariño, ¿cuándo sales del trabajo? - es Justin.
- Acabo de salir ahora mismo, ya voy para casa. - digo.
- ¿Te recojo?
- No, no hace falta. Llego en seguida. No te preocupes.
- Está bien. - suspira. - Pero no tardes nena. Te echo de menos.
Sonrío. El semáforo está en rojo, así que cruzo la calle.
- Bueno, te dejo. - digo. - Nos vemos en casa. Te quiero. - sonrío.
- Yo más. - cuelgo.
Miro a mi izquierda y veo un coche negro acercándose demasiado rápido hacia mí.
Todo se vuelve negro.

JUSTIN.

Llego a casa y el teléfono empieza a sonar.
- ¡Ya voy yo! - grito. Voy hacia el teléfono y lo cojo. - ¿Si?
- ¿Familia Bieber? - pregunta un hombre.
- Sí, ¿ocurre algo?
- ¿Es usted familiar de Charlotte Lynn Bieber? - pregunta de nuevo.
- Lógicamente, por eso lleva el apellido Bieber. ¿Qué pasa? ¿De dónde llaman? - pregunto sentándome en el sofá. Mi madre y mi hermana me miran.
- Charlotte ha tenido un accidente. Un coche la ha atropellado. Ahora mismo está en urgencias.
- ¿Qué? No puede ser. Si hace unos minutos he hablado con ella. - digo mientras noto como me cuesta respirar.
- Lo siento, está muy grave. Es el hospital _______. - dice.
Aprieto con fuerza el teléfono. Cuelgo y me levanto.
- ¿Qué ha pasado? - pregunta mi madre asustada. Corro hacia la puerta. Cojo las llaves y salgo de casa, montándome en el coche y arrancando.

- ¿Cómo está Charlie? - pregunto desquiciado al doctor.
- Estamos haciendo todo lo posible. Ya le hemos dicho por teléfono que está muy grave. - dice.
- ¡Dígame cómo está! ¡Déjese de gilipolleces! - grito.
- Justin cálmate. - dice mi madre.
- ¿Cómo coño quieres que me calme? Charlie está ahí dentro y nadie me dice si va a salir o no de esta. ¡Como se muera os mato a todos! ¡Como se muera me meto un tiro aquí joder! - grito.
- Justin, por favor. - vuelve a decir mi madre.
- ¡Déjame en paz! ¿Quién coño ha atropellado a Charlie? - grito pegando patadas a la pared.
- Justin , por favor cálmate. - grita mi madre agarrándome del brazo. - Hijo por favor, cálmate. Lo único que vas a conseguir es que te echen de aquí y no te dejen ver a Charlie.
- Le rogamos que se calme. Está usted en un hospital. - dice una enfermera.
- Me importa una puta mierda dónde esté. Quiero que Charlie salga sana y salva de aquí sino no me haré responsable de lo que pase. Aquí nadie me conoce. - grito. Después me siento en una silla, al lado de mi hermana.
Mi madre se aleja de nosotros para poder hablar con una enfermera y con el doctor.
- Charlie va a estar bien. - suena la voz angelical de Jazzy. La miro.
- Eso espero. - digo suspirando.
- Vamos Justin, conoces mejor que nadie a Charlie. Es un hueso duro de roer, y sabemos que no le pasará nada. - sonríe. Paso mi brazo por sus hombros, abrazándola. Le doy un beso en la frente.
- Gracias enana. - susurro.
- A los desconocidos. - responde. Río leve.

CHARLOTTE.

Abro los ojos, y me doy cuenta de que estoy en una habitación de hospital. Me duele mucho la cabeza.
A mi lado hay una enfermera.
- Perdone, ¿hay alguien esperándome fuera? - pregunto.
- Sí. Su novio junto a una mujer y una niña pequeña. - sonríe. Sonrío leve.
- Hágalos pasar, por favor.
- Ahora mismo. - asiente sonriendo y sale de la habitación.
Fuera, oigo algo que me hace reír:
- Te dije que estaría bien. - suena la voz de Jazzy.
- ¿Pero qué eres? ¿Vidente o algo así? Porque si es eso dímelo y te llevo a la tele y así me gano algo de dinero. - dice Justin. Río fuerte, aunque me duele todo. - ¡Charlie! - grita entrando corriendo. Me abraza no muy fuerte. - Creía que te iba a perder nena. - besa mi frente.
- De mi no te libras. - río leve. Se separa de mi, sentándose a un lado de la camilla. Sonríe.
De repente su rostro se vuelve serio.
- Cariño, ¿has conseguido ver quién conducía el coche? - pregunta.
Me quedo pensando, intentando recordar, hasta que...

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