CAPÍTULO 27. KILLER.
JASON MCCANN.
- Eh, ¿aún no tienes nada? - le pregunto a Marc.
Bufa y niega con la cabeza.
- Bieber parece no estar en la banda de esos gilipollas. - dice mi hermano.
- No importa. Sabemos dónde y con quién está. Es lo más importante. Y lo mejor es... que vas a recuperar a Charlotte. - digo. Me mira y sonríe.
- Tengo un plan. - dice arqueando las cejas.
- Soy todo oídos...
CHARLOTTE.
- ¡Justin! ¡Ah! ¡Bájame! - grito riendo.
- ¿Por qué tendría que hacerlo? - ríe.
Me deja en el sofá y empieza a hacerme cosquillas.
*
JUSTIN.
- Mamá, ¿puedo hablar contigo? - digo asomando la cabeza por la puerta de su dormitorio. Se gira mirándome.
Frunce el ceño.
- Claro. - dice. Entro y cierro la puerta.
Camino hacia ella.
- ¿Qué ocurre? - pregunta algo preocupada.
- Es que... bueno, no sé cómo decirte esto. - digo rascándome la nuca.
Abre los ojos exageradamente y se lleva las manos a la boca.
- ¿Charlie está embarazada? - pregunta horrorizada.
- ¿Qué? No. Claro que no. - grito sin querer. Suelta un suspiro de alivio y ríe. - Es que... mamá yo... yo quiero casarme con ella.
Sonríe abiertamente.
- ¡Eso es genial Justin! Creo que voy a llorar. - dice mordiéndose un labio. Sonrió.
- Y bueno, me gustaría que me ayudaras a elegir el anillo... ya sabes para pedir su mano y todo eso. - digo nervioso. Trago saliva con dificultad.
Asiente sonriendo.
- Claro que sí.
*
- ¿Tiene alguna idea de qué tipo de anillo quiere? - pregunta el dependiente.
- Sí, tengo una idea en la mente. Me gustaría que fuera de oro blanco, con un diamante grande en el centro, y al rededor del anillo diamantes más pequeños. - digo.
- Entiendo. Pero el oro blanco es muy caro, y más los diamantes. - dice el dependiente.
- No se preocupe, tengo bastante dinero ahorrado. Créame, me llegará para comprar ese anillo. - sonrío convencido.
Miro a mi madre y me sonríe.
CHARLOTTE.
- ¡Jazzy! - grito y empiezo a reír. Se acaba de caer al bajar corriendo las escaleras. Empieza a reír también, tirada en el suelo. - ¿Estás bien? - pregunto entre risas. La levanto. No deja de reír.
- Sí, sí. - dice riendo.
- Creía que te había perdido. - digo bromeando.
- ¡Oh Dios mío! - grita siguiéndome el juego. Se abraza a mí. - Tengo miedo. Creo que voy a morir por este golpe. - dice. Las dos estallamos en una carcajada.
Mi móvil empieza a sonar. Frunzo el ceño. Me separo de Jazzy y me alejo un poco. Saco el móvil del bolsillo y descuelgo.
- ¿Si?
- ¿Charlie? - trago saliva. Dios mío. Erika. En ese momento la puerta se abre y Justin y Leah entran al salón.
- Hola cielo. ¿Cómo estás? - pregunto. La echo de menos. Mucho.
- Bien. Necesito verte. Hace mucho que no nos vemos. - dice.
- Lo sé... te echo de menos. - digo. Noto la mirada de Justin en mí, frunciendo el ceño.
- Y yo. Sabes, papá y mamá se han divorciado. El se ha ido de Madrid.
- ¿En serio? Joder... como han cambiado las cosas. Bueno... ¿cuándo vamos a quedar cielo? - pregunto.
- No sé. ¿Mañana?
- Vale. Cuando salga de trabajar te llamo. Quedamos en la cafetería del centro. ¿Sabes cuál es?
- Sí. Allí te veo. Te quiero hermanita. - ríe leve.
- Adiós cielo. - cuelgo.
Me guardo el móvil en el bolsillo y veo que Justin me está mirando serio.
- Hola. - sonrío. ¿Pasa algo?
- No.. Hola amor. - sonríe y me agarra fuertemente de la cintura atrayéndome hacia él. Me besa en los labios.
Me quedo sorprendida. Cuando se separa de mi me guiña un ojo.
- ¿Y esto? - pregunto.
- Te quiero. - dice. - ¿Salimos a dar un paseo?
- Vale. - contesto emocionada. Sonríe.
*
- ¿Con quién hablabas antes? - pregunta mientras caminamos.
- Con mi hermana. - sonrío.
- ¿Te ha llamado ella? - pregunta nuevamente.
- Sí, hacia mucho que no hablábamos. Mañana hemos quedado.
- Me alegro. - lo miro. Está sonriendo.
- ¿Charlotte? - oigo una voz que jamás podré olvidar. Levanto la cabeza. Marc...
- Marc, qu... que sorpresa. - digo fingiendo entusiasmo. Sonríe.
Justin y yo tenemos las manos unidas. Noto un fuerte apretón en mi mano.
JUSTIN.
Mira por donde...
- Cuanto tiempo... estás guapísima. - dice mirándola de arriba abajo.
- Gracias. - contesta Charlie. - ¿Cómo estás?
- Bueno... desde que me dejaste no levanté cabeza. Supongo que él es ahora el afortunado. - me mira.
Tenso mi mandíbula.
- Sí, estoy con él. Justin, él es Marc. Marc, él es Justin. - dice mi novia.
- Mucho gusto. - tiende su mano. Miro la mano y luego lo miro directamente a los ojos.
Humedezco mis labios.
- Piérdete. - mascullo.
- Justin... - dice Charlie.
- Vaya, no pareces ser muy educado. - dice el gilipollas.
Suelto la mano de Charlie y me acerco a el.
- No tengo ni pizca de educación con los hijos de puta como tú y tu hermano. - digo agarrando su camisa con fuerza.
- Justin para.
- No tienes huevos de darme delante de esta puta. - susurra, haciendo que Charlie no le escuche. - Además... he oído que estás bajo vigilancia. - susurra nuevamente.
- Justin por favor, suéltalo. - suplica Charlie.
- Me das pena gilipollas. Voy a ir a por tu hermana, y luego me la voy a follar. Te grabaré un vídeo. - habla en susurros.
- Hijo de puta. - lo empujo haciendo que caiga al suelo. Me pongo encima suya y empiezo a pegarle.
- ¡Justin para! ¡Para por favor! ¡Vas a acabar en la cárcel! - grita Charlie. - ¡Déjale! - agarra uno de mis brazos y sin darme cuenta... Oigo un grito de dolor. No por parte de Marc. Ya nadie me agarra del brazo.
Me levanto corriendo y me giro, viendo a Charlie con las manos en la nariz sollozando.
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