CAPÍTULO 29. KILLER.
CHARLOTTE.
Me despierto por el resplandor que entra por la ventana. Suspiro. Miro a mi lado y veo a Justin tumbado boca-arriba con la cabeza girada en mi dirección. Durmiendo como un angelito.
Sonrío tontamente al ver sus ojos hinchados de dormir, su pelo despeinado, su torso desnudo...
Me fijo en mi mano. En el precioso anillo de oro blanco que me ha regalado. Se me encoge el corazón y empieza a latir más y más rápido.
¿Conoces esa sensación de saber que realmente le importas a alguien?
Toda mi vida me he sentido sola, mis padres nunca me han dado el suficiente cariño que yo necesitaba... Siempre discutían, o hacían cualquier cosa... menos darme cariño y preocuparse por mí. Siempre estaban con Erika, a mi me dejaban de lado. Como una basura, como lo que soy para ellos...
Suspiro frustrada. Sacudo mi cabeza, alejando esos pensamientos de mi mente. Ahora mismo, lo único que me importa es que dentro de un año seré la esposa de Justin. Y por fin, podremos estar juntos de verdad. Unidos para siempre.
Me acomodo en la cama despacio, para no despertar a Justin. Me acerco más a el y acaricio su mejilla dulcemente.
- ¿Qué harías tu sin este chico? - pregunta una voz en mi interior.
- Solo sé, que sin el no podría seguir adelante.
Acaricio su pelo, echándolo hacia atrás.
Sonrío al ver cómo hace una mueca, al notar cómo una mosca se posa sobre su nariz. Río leve. La mosca desaparece por unos instantes, pero después vuelve a posarse sobre su nariz.
Vuelve a irse. Ahora se posa sobre sus labios. Aguanto la risa y se da una hostia en la boca. La mosca sale volando y el se despierta al instante.
Estallo en una carcajada.
- ¿Qué ha pasado? - pregunta mirándome sonriendo. Lo miro riendo aún. Pobrecito. Estaba tan mono durmiendo...
- Cariño, te has metido una hostia tu solo. - digo mientras mi risa cesa. Ríe y se vuelve a tumbar.
Me tumbo junto a el.
- ¿Te he dicho alguna vez que adoro tu risa? - pregunta. Lo miro, me está mirando sonriendo.
- ¿Te he dicho alguna vez que eres lo mejor que me ha pasado en la vida, Killer? - digo sonriendo.
Sonríe de lado.
- Killer suena muy bien saliendo de tu boca nena. - dice. Se tumba encima mía apoyando sus manos a los lados.
Noto algo frío en mi pecho. Miro y es su cadena de plata. La que tanto me gusta. Ríe leve y pega sus labios con los míos.
NARRADORA.
Justin y Charlie siguen en la cama, él no deja de besarla. La ama con toda su alma.
- Te amo. - susurra Justin en el oído de su novia.
La noche anterior ha sido como un cuento de hadas para Charlie. No se esperaba para nada que Justin le pidiese la mano en un lugar tan precioso como ese. Es más, no se esperaba que le pidiese la mano, porque recordemos que el es Killer. Nunca dejará de ser ese chico peligroso con sus tatuajes y corpulento cuerpo. Pero Charlie le ha hecho ver la vida de otra manera.
Ahora, ¿quién sabe lo que pasará? No siempre todo va a ser tan bonito y tan romántico...
Jason mientras tanto, en la otra punta de la ciudad, resuelve los últimos detalles del plan para acabar con Justin... Pero no matarlo, sino algo que le destrozará por dentro por completo.
Jason sabe cuál es el punto débil de Justin, y piensa acabar con el como sea, para vengar la muerte de sus padres, a los cuáles Justin tuvo que matar por una razón desconocida aún... Y con eso, volverá Killer. Para vengar lo que Jason hará dentro de muy poco.
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