CAPÍTULO 22. KILLER.
JUSTIN.
- Os lo teníais muy preparado ¿verdad? - dice Jake.
- ¿Papá? - dice Charlie mirándole sorprendida.
- Ven aquí ahora mismo Charlotte. No vas a volver a ver a este gilipollas. - dijo Jake refiriéndose a mi.
- Vaya Jake, cuanto tiempo ¿no? - digo pasando mi brazo por encima de los hombros de Charlie.
- Suelta a mi hija y no te detendré. Desaparece de su vida y no volveré a por ti. Te olvidaré por completo. Olvidaré tu miserable vida y tus delitos. - dice mi tío.
- ¿Tu hija? - pregunto soltando a Charlie y empujándola levemente para acercarla a Anna. Miro a mi tío. - ¿De verdad tito? ¿Charlotte es tu hija? - pregunto mientras una sonrisa se dibuja en mi rostro.
Noto como se pone tenso.
- ¿De qué demonios estás hablando Justin? - pregunta Charlie. - ¿Por qué le llamas tito?
- Eres un hijo de puta. Nunca has querido a Charlotte, y ahora que está conmigo te la quieres llevar. ¿De qué coño vas Jake? Te importaba una puta mierda lo que le pasase a tu pequeña. Cuando ella jugaba conmigo de pequeña la apartabas de mi joder. - grito poniéndome nervioso.
- Cállate. - dice mi tío.
- Me callaría, si hubieras dicho toda la verdad desde el principio. Vamos ¿no lo vas a decir? ¿Quieres que lo haga yo?
- ¡Cállate! - grita.
- ¡Dile a Charlotte que no es tu hija! ¡Díselo! ¡Dile de una puta vez que tu mujer te ha puesto los cuernos y que se quedó embarazada! ¡Vamos! - grito enfadado.
- ¿Cómo? - dice Charlie acercándose a Jake. - ¿Es eso verdad?
- Hija...
- ¡No! ¡Me has mentido toda mi vida! - grita Charlie. - ¿Por qué? ¿Qué es eso de que yo jugaba con Justin de pequeña?
- Cariño yo... si tu fueras mi hija sería prima de Justin.
- ¿Puedes salir un momento Jake? - dice Charlie.
- Cariño...
- Por favor.
Asiente y sale. Charlie se gira, mirándome sin ninguna expresión. Niega con la cabeza.
- Eres... el tío más despreciable que he podido conocer en toda mi vida. - dice. Cierro los ojos con fuerza. Lo abro para volver a mirarla.
- Charlie... yo quería decírtelo pero...
- No vuelvas a llamarme Charlie. No quiero volver a verte nunca más ¿entiendes? ¡Nunca más joder! ¡Te odio! No me has contado una mierda. ¿De qué coño vas? Ni siquiera me quieres. Me has usado para hacer daño a mi pad... a Jake. - dice llorando.
- Charlie sabes que eso no es cierto. Yo te quiero.
CHARLOTTE.
Muerdo mi labio inferior mirándolo.
No quiero hacerle daño porque le quiero pero me ha engañado. Y eso me duele mucho.
- Perdóname por favor Charlie. Perdóname. Yo nunca te mentiría solo... no sabia cómo contarte todo esto. ¡Te amo Charlie! - grita llorando.
Me giro dispuesta a irme pero Justin agarra mi brazo. Me giro viéndole arrodillado frente a mi.
- No te vayas... No me dejes solo por favor. - suplica.
- Suéltame. - digo.
- No puedes irte. Por favor.
- ¡Suéltame! Por favor Justin, no hagas esto tan jodidamente difícil. - digo llorando.
- Justin... - dice Anna agachándose. - Vamos, levanta.
- No. - dice el agarrándose a mi cintura. Abrazándome fuerte. - No te separes de mí. No me hagas daño tu también. Por favor... - susurra llorando.
Me da un vuelco al corazón. No puedo hacerle esto. No después de todo lo que ha tenido que pasar por culpa de su familia. A veces es mejor tragarse el orgullo, y más si es por alguien al que amas tanto.
Lo miro y sigue llorando. Lo ojos se me llenan de nuevo de lágrimas.
- Justin... - digo.
- No me dejes. - dice con un hilo de voz. Aparto sus brazos de mi cintura. - No. - dice llorando. Pero no me detengo, quito sus brazos y le ayudo a levantarse.
- No te voy a dejar. - susurro. Suspira. - Espérame aquí ¿vale? - me separo de el.
Asiente y voy hacia la puerta. Al salir me quedo de piedra al ver cuatro coches patrulla y unos diez policías hablando con mi padre.
- ¿Qué demonios es esto? - grito.
- Vamos Charlotte, nos largamos de aquí.
- ¡No! - grito entrando y cerrando la puerta. Después echo el seguro. Corro hacia la puerta trasera y hago lo mismo. - ¡Justin! - grito entrando en el salón.
- ¿Qué pasa? - pregunta.
- Jake ha llamado a algunos policías. Os quieren meter a la cárcel. - grito alterada.
- Mierda. - dice Will. - ¿Qué hacemos? - pregunta mirando a Justin.
Empiezan a aporrear la puerta principal.
- Tenemos que acabar con esto. Estaba claro que no iba a durar para siempre chicos. - dice Justin.
- ¡Una puta mierda! - grito. Todos me miran. - ¿Os vais a dejar coger después de tantos años? ¿Tan fácil os vais a rendir? ¡Abre los ojos Justin! El que decía ser mi padre es un capullo. Tu mismo me lo has dicho hace tiempo. No voy a dejar que esto acabe así. - digo.
- Charlie tiene razón tío. - dice Jack. - No podemos rendirnos tan fácil. Recuerda... eres Killer. ¿Qué ha pasado con ese apodo? ¿Ahora te importa una mierda?
Justin asiente, pero entonces unos gritos nos llaman la atención.
- ¡Justin! ¡Justin! - es una chica. Miro a Justin y este se vuelve blanco.
- Kiley... - dice Justin corriendo hacia la puerta principal. Todos le seguimos.
- No abras. - dice Will.
Pero Justin no le hace caso y abre la puerta. Hay una patrulla y Jake está junto a Kiley.
- Justin, ¿qué hace aquí la policía? ¿Y por qué el tío Jake está aquí? - pregunta la chica rubia.
Corro al lado de Justin y le agarro del brazo. Justin cierra los ojos.
- Kiley, vuelve a casa con papá ¿quieres? - dice su hermano.
- Pero Justin...
- ¡Haz lo que te digo! - grita. Esta asiente y se va corriendo, desapareciendo.
Un policía se acerca y agarra a Justin por el brazo.
- Queda detenido por 28 asesinatos. Tiene derecho a guardar silencio. - dice, dándole la vuelta y poniéndole unas esposas. - Podrá pagar a un abogado.
- Pues que bien. - dice Justin sarcástico.
- No papá. No hagas esto. - suplico.
- Lo siento... pero no puedo dejar a un asesino libre. - dice.
- ¡Pero es tu sobrino joder! ¿De verdad le vas a hacer esto? - dijo empujando a Jake. Mi supuesto padre.
- Charlie ya. Tranquila ¿vale? - dice Justin. Lo miro y me muerdo el labio mientras las lágrimas empiezan a resbalar sobre mis mejillas. - No llores por favor. - dice.
Me acerco a el y le abrazo fuerte, llorando sobre su hombro.
Lo separan de mí.
- No, no se lo pueden llevar. - digo poniéndome frente al policía.
- Señorita quítese del medio por favor. - dice.
- ¿Y si no me quito? - pregunto acercándome más a el.
- Tendré que tomar medidas. - dice mirándome.
- Bien, pues tómelas. Estoy deseando ver de qué medidas me habla un hombre tan importante con uniforme. - digo intentando contener las lágrimas.
Carraspea.
- Por favor, quítese.
- No. Venga, ¿o a caso es que no le gusta una niña de 17 años? - digo levantando mi camiseta y dejando ver mi sujetador.
- ¡Charlotte! - grita Jake.
El policía se queda embobado. Miro a Justin y el también. Está enfadado.
Me acerco al policía y le pego un puñetazo en el estómago. Agarro a Justin de la mano y empezamos a correr.
- ¿Todavía nos siguen? - pregunto con la respiración agitada.
- Sí. Corre, métete ahí. - dice señalando un arbusto. Lo hago y el se esconde a mi lado. - Ya los hemos perdido de vista. - suspira.
Suspiro aliviada, y me doy cuenta de que tiene las esposas aún.
- Mierda, ¿cómo te quito esto Justin? - pregunto agarrando la cadena que une las esposas.
- Con cualquier cosa. ¿Llevas alguna pinza en el pelo?
Me toco el pelo y por suerte sí. Me la quito y se la doy. El rápidamente se las quita y las tira al suelo, después me devuelve la pinza.
- Charlie. - dice mirándome.
- Dime. - digo mirándolo mientras me coloco la pinza en el pelo.
- No vuelvas a hacer eso.
- ¿El qué? - pregunto arqueando una ceja.
- Coquetear con un tío delante mía y levantarte la puta camisa. Nunca más. - tensa la mandíbula.
- Justin lo he hecho par...
- Ya, ya sé por qué lo has hecho. Pero había más maneras ¿sabes? - dice agarrándome de las muñecas.
- Justin estaba muy asustada y no sabía que hacer. Fue lo primero que se me ocurrió. - digo defendiéndome.
Aprieta mis muñecas, haciendo que de un pequeño grito.
- No vuelvas a hacerlo Charlotte. Porque juro que no me haré cargo de mis actos. Eres mia Charlie. Mía. - dice con la voz ronca muy cerca de mi.
Trago saliva mirándolo con miedo. ¿Qué ha sido de ese Justin cariñoso? ¿Por qué me habla así?
- Justin me haces daño. - susurro con el corazón en la garganta.
Su mirada es penetrante. Está muy enfadado, se le nota por su forma de mirar y hablar.
Entonces me aprieta más y noto un pinchazo en las muñecas. Me duele muchísimo.
- Justin. - susurro mientras una lágrima cae de mi ojo izquierdo. Su mandíbula deja de tensarse y me suelta.
- Dios, mierda Charlie. Mi amor lo siento. - dice acogiéndome en su pecho. Me escondo entre sus brazos. - Lo siento mi vida. No... no quería hacerte daño. Soy gilipollas. Tu lo has hecho con buena intención. - me besa en la frente. - Mi pequeña. - susurra, acariciándome la mejilla mientras me abraza con fuerza. - Te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario