viernes, 7 de febrero de 2014

Es un sentimiento, una ilusión, algo que no se puede explicar con palabras. Es algo que pocas personas entienden y muchas menos sienten de verdad. Algo que te da la felicidad y es capaz de sobrepasar cualquier límite y cualquier razón. Es algo mágico, insuperable, que te llena y te hace sonreír en los peores momentos, a pesar de que también te puede hacer sufrir. Te puede hacer llorar al ver un vídeo suyo, una foto o al escuchar cada suspiro en sus canciones y notándolo tan lejos de ti. Tan lejos que lloras de impotencia, porque sabes que es alguien que amas con todas tus fuerzas y no puedes tenerlo ahí, a tu lado. Aunque si puedes sentirlo, a través de su voz, de sus canciones. Y si, es él. Ese chico que me enamoró desde el primer momento en el que lo vi y que se convirtió en mi ídolo. He ido dando con él cada uno de sus pasos. Creciendo a la misma vez que él. Ayudándole a cumplir su sueño, a la vez que yo cumplo el mío. Apoyándole a pesar de las lágrimas que he soltado por él y no siquiera lo sabe, pero reconoces que vale la pena.
No puedo evitar gritar, emocionarme, reírme con sus tweets, con sus locuras y sonreír cuando veo un vídeo suyo o escucho alguna de sus canciones. Tampoco puedo evitar llorar cuando veo que otras de sus belieber lo conocen y yo sigo aquí esperando por ese momento, que parece que nunca llega. Él me ha enseñado demasiadas cosas, que para algunos son insignificantes, pero para mi significan mucho. ¿Qué más da lo que la gente piense? Es algo que me hace feliz y eso nadie me lo puede prohibir, porque de ilusiones también se vive.
Me ha enseñado a creer en mis mayores sueños y a luchar por ellos, pero en realidad mi sueño es él. A veces noto que quiero tenerlo aquí, a mi lado. Quiero que sepa que aquí, en el lugar más incógnito del mundo, en cualquier ciudad va haber alguien como yo, apoyándole y amándole siempre, como prometió desde el principio. Esas personas somos las Beliebers, las de verdad. Las que lo darían todo por estar cerca de él y abrazarle aunque solo fuera una milésima de segundo o por poder escuchar sus canciones en alguno de sus conciertos. Yo y todas las beliebers jamás olvidaremos el día que lo conocimos a través de 'One Time' o 'Baby', porque ese día cambió nuestras vidas y la forma de ver las cosas.
Lo quiero, pero no por su fama, sino por como es. Lo admiro porque siempre me parecerá increíble que un chico de un pequeño pueblo de Canadá este ahora mismo llenando estadios mundiales, batiendo récords, vendiendo millones de discos y cumpliendo los sueños de muchísimas chicas a la misma vez que cumple el suyo. Él es la prueba viviente de que los sueños si que se hacen realidad. Yo formo parte de una gran familia que minuto a minuto viven su sueño junto a él a pesar de la distancia. Formo parte de una familia que es odiada y criticada día a día pero que sigue ahí de pie, junto a él. Recordaré para siempre todos esos momentos tan increíbles que gracias a él he vivido, gracias a mi pequeño Kidrauhl. Todos esos momentos llenos de felicidad no los cambiaré por nada al igual que este sentimiento, el de ser Belieber. Todo esto quedará guardado en mi corazón. Mi ídolo es y seguirá siendo una de las personas más importantes para mi, porque ha marcado mi vida. Desde el principio me he sentido orgullosa de hacerme llamar Belieber, orgullosa de que Justin haya aparecido en mi camino. Me siento afortunada de formar parte de su historia y de su día a día. Nunca me arrepentiré de ser lo que soy. Siempre le estaré eternamente agradecida a Justin, porque gracias a él no soy de esas que están en la calle drogándose, bebiendo y tirándose a mil tíos cada semana. No seré igual al resto de la sociedad, pero lo prefiero así. Gracias a él, también he conocido a muchas otras Beliebers que ahora son muy importantes para mí. Ellas entienden mejor que nadie este sentimiento.

jueves, 6 de febrero de 2014

Quieres tener 16 años para maquillarte e ir a la fiesta de graduación y enamorarte por primera vez. Pero nadie te cuenta que los vestidos que quieres llevar son demasiado caros, y que el chico al que amarás no te amará.
Después llegarás a la universidad, y será nuevo y diferente y por un tiempo te sentirás perdido. No sabrás si elegir el alcohol, los deberes o a los falsos amigos que después de la graduación no volverás a ver.
Aprenderás cálculo basado en la física y geometría molecular del sodio, pero nadie te enseñará cómo pagar las facturas o cómo olvidar al chico que te gusta desde el colegio.
La vida pasa como una bala y no tienes idea de dónde irás, sin ninguna preparación, con ansiedad y miedo.
Solo eres el presente, y el viaje va cada vez más rápido y cada  vez hay más baches. Intentas coger algo a lo que aferrarte pero solamente hay aire. No hay nada que hacer por ahora, solamente puedes esperar a encontrar a la persona con la que ir de la mano.