CAPÍTULO 8. KILLER.
- ¿Qué le estas haciendo a la nena? - pregunta mi hermana, mientras muchas lágrimas caen por sus mejillas.
- No, no Jazzy. No le estaba haciendo nad... - noto un pinchazo en la pierna. - ¡Ahhh! - grito, cayendo al suelo.
- ¡Hija de puta! - grita Zac. Miro mi muslo. Veo que tengo la navaja clavada. Miro a Charlotte. Ha sido ella.
- ¡Justin! - grita mi hermana, corriendo hacia mí. Agarro la navaja y tiro de ella, sacándola. Me levanto y veo como Zac agarra a Charlotte para que no se escape.
- Will llévate a Jazzy a mi cuarto por favor. Ahora voy yo. - digo. El asiente y coge a mi hermana de la mano llevándosela. Jazzy me mira y se va.
Miro a Charlotte. Está llorando.
- ¡Métele unas ostias Killer! ¡Se lo merece! - Grita Zac. Me acerco cojeando a Charlotte y la agarro del mentón.
- No. No soy tan cruel. ¿Sabes qué, Charlotte? No te iba a hacer nada. ¿Sabías eso? - digo.
Deja de llorar y me mira con tristeza.
- No te iba a tocar un puto centímetro. ¡No soy un puto salido de mierda joder! - digo agarrándola del brazo. - Suéltala Zac.
- Pero tío... estás sangrando por su culpa. - dice.
- Cállate y hazme caso joder. - digo tensando la mandíbula. Agacha la cabeza y la suelta. - Ven. - le digo a Charlotte.
Tiro de su brazo y nos dirigimos al cuarto de antes. La dejo entrar a ella antes, luego entro yo, cojeando y cierro la puerta detrás de mi.
- Lo siento, yo... no sabía que... - solloza mirándome la pierna.
- No importa. No es la primera vez que me pasa algo así. - digo, abriendo un cajón y sacando una botella de ron.
Me dirijo a la cama y me siento. Me quito la camiseta y le rompo la manga.
- ¿Qué haces? - pregunta mirándome.
- Pues no quiero que se me infecte, ¿sabes? - digo bajándome los pantalones y viendo la herida. - Joder para ser un niña has hecho una herida bien profunda.
- Dios mío. - se lleva las manos a la boca. - Lo siento, no quería hacerte tanto daño. No, no sé qué me ha pasado. - dice sin saber que hacer.
Río.
- Da igual, coño. Esto me lo curo yo en nada. - digo poniendo el trozo de manga entre mis dientes y mordiéndola con fuerza. Me echo el ron en la herida, mordiendo con más fuerza el trozo de tela.
- No, no. Déjame que te ayude. Te vas a hacer daño. - dice, agachándose frente a mi. Me quita la botella de la mano y, temblorosa, echa un poco en la herida de mi pierna.
Agarro con fuerza la manta de la cama.
- Mierda...tienes que...Joder. Espera. - dice levantándose. La miro y respira hondo, cerrando los ojos.
Se empieza a subir la camiseta. Se la saca entera, dejando al descubierto su sujetador.
- Perdón. - murmura. Vuelve a coger la botella y vierte un poco en mi herida.
Cierro los ojos con fuerza. Joder.
Vuelvo a abrir los ojos suspirando. Veo que me está mirando. Sorprendiéndome, con la mano libre, me agarra la mano, apretándola.
- Aprieta, y así podrás desahogarte. - dice. Niego con la cabeza, pero no me suelta la mano.
Vierte más alcohol en mi pierna y aprieto su mano, sin mucha fuerza.
- Aprieta mi mano Justin. - dice. - Sé que te estás conteniendo joder. Siento esta puta mierda. - dice, mientras los ojos se le llenan de lágrimas.
- Llama a Will. Dile que traiga algodón. Y una aguja. ¿Puedo confiar en que no te irás? - digo mirándola.
Asiente.
- Pero, no pienso salir sin camiseta.
- En ese armario hay una chaqueta mía, siempre dejo una ahí. - digo. Se levanta y va hacia el armario. Abriéndolo saca la chaqueta y se la pone.
Sale de la habitación y miro la herida. Está mejor que antes. Cojo la botella y le doy una gran sorbo.
Empiezo a beber de la botella. La puerta se abre, dejándome ver a Charlotte acompañada por Will.
Will se acerca a mi y aprieta la herida, que está atada con la camiseta de Charlotte.
Cojo la botella y vuelvo a beber.
- Venga. - digo. - Esto hay que coserlo tío. - digo mirándolo. Me mira y asiente. Me limpia la sangre y la herida la tapa con el algodón.
Charlotte no sabrá usar una navaja, pero la herida la ha hecho bastante profunda. Aunque no la culpo, la amenacé con despellejarla como a un conejo. Y se defendió. Aunque prefería que se hubiese defendido de otra forma.
Quita el algodón. Se gira mirando a Charlotte.
- ¿Puedes traerme hilo para coser la herida? Está en la cocina, en el mueble de la izquierda. - dice.
Ella asiente y sale de la habitación.
- Tío, esta herida tiene muy mala pinta.
- Me importa una puta mierda. Cósela y ya esperaremos a ver si se cura. - digo.
A los 3 minutos aproximadamente, aparece Charlotte con todo lo que le pidió Will.
- Tío esta no es la primera vez que te coso una herida, pero esta... Te va a doler muchísimo. Por experiencia. - dice, preparándolo todo.
Suspiro fuertemente. Sé que me va a doler, pero tengo que aguantar coño.
- Eh. - dice Will refiriéndose a Charlotte. Ella lo mira. - Tráeme del baño dos toallas de mano. - dice. Asiente y vuelve a salir. - Sabes que intentaré no hacerte daño, pero es imposible con esta herida. - dice negando con la cabeza.
Cojo la botella y le doy otro sorbo.
- Toma. - dice Charlotte, entrando y dándole las toallas a Will. Me da una y me la pongo entre los dientes. Mordiéndola.
- Prepárate Justin. - dice Will riéndose.
Coge la aguja mojandola con el ron para desinfectarla.
Y sin pensarlo dos veces, atraviesa la aguja por mi piel, haciendo que me entre un enorme escalorfío doloroso de pies a cabeza. Muerdo la toalla con más fuerza y aprieto las sábanas.
CHARLOTTE.
Veo la cara de dolor de Justin, mientras Will atraviesa la aguja por segunda vez en su piel.
- ¡Me cago en la puta! - grita Justin, escupiendo la toalla.
- Charlotte, haz algo para que se calme la niña. - dice Will riendo.
- ¡Ni puta gracia tío, ni puta gracia! - grita Justin.
- ¿Qué hago? - pregunto sin saber qué hacer.
- No sé, algo se te ocurrirá. Venga.
Asiento y me acerco a Justin, sentándome a su lado. Me mira.
- Justin, no pienses en nada de lo que está pasando. Piensa en algo, en algún sitio donde te gustaría estar ahora mismo. - digo, cogiendo su mano entre las mías. - Cierra los ojos, y olvida todo esto por unos minutos. Olvida el mundo real. Ve hacia donde quieres estar realmente. - digo acariciando sus manos.
Trago saliva y cierra los ojos. Va dejando de temblar y su ceño fruncido desaparece.
Miro a Will, que mira a Justin y luego a mi.
Sigue cosiendo la herida con cuidado. Y Justin está sonriendo.
- Kiley. - susurra Justin. Frunzo el ceño. Miro a Will y este sonríe tiernamente.
- ¿Quién es? - pregunto. Will se encoge de hombros mientras sonríe.
Will termina de coser la herida y moja un trozo de algodón en alcohol, para ponerlo encima de la herida cosida. Le pone una venda y hace un nudo.
- Ya está. - dice Will guardándolo todo. Justin sigue con los ojos cerrados. - Déjalo así, que se le ve muy tanquilo. Ah, y no te vuelvas a intentar escapar, porque Justin puede cambiar de humor.
Asiento no muy segura y se va, cerrando al puerta.
Al momento, Justin abre los ojos. Mira a todos lados y luego a mi.
- ¿Y Will? - pregunta.
- Se ha ido.
- ¿Ya me ha cosido la herida? - pregunta extrañado. Asiento. - Ah, bien.
Intenta levantarse.
- No, no, no. - digo agarrándolo del brazo y ayudándolo a sentarse de nuevo. - No puedes moverte hasta que tu herida se cure.
- Pues eso no va a poder ser. - dice levantándose Posa la pierna en el suelo y deja escapar un grito de dolor. - Tengo que verla, Charlie. Tengo que decirle que todo está bien joder. No quiero traumatizarla con toda esta puta mierda. - dice negando con la cabeza mientras me mira fijamente.
Suspiro.
- ¿La pequeña que estaba en el salón es tu hermana? - pregunto. Asiente. - Puedo ir a por ella y traerla contigo.
- Por favor.
- ¿Dónde está? - pregunto.
- Supongo que en mi habitación. En la del fondo a la izquierda. - me levanto y salgo de la habitación.
Toco el pomo de la puerta para abrirla pero oigo algo. Pego más la oreja, y consigo distinguir el sonido.
Abro la puerta y me quedo mirándola. Está allí, en el suelo. Tan pequeña e indefensa. Me da un vuelco al corazón.
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