martes, 14 de mayo de 2013

CAPÍTULO 12. KILLER.

ERIKA.

El teléfono empieza a sonar, y no hay nadie en la casa, solo yo. Me levanto del sofá y cojo el teléfono, descolgándolo.
- ¿Si? - respondo.
- Hola Erika. ¿Cómo estás?
- ¡Justin! Menos mal que no están mis padres en casa que si no... - sonrío. - ¿Y Charlie? ¿Está contigo? - pregunto.
- Claro que sí. Está aquí conmigo. Es que te llamaba para ver si tenía suerte y lo cogías tu y mira tu por dónde, la he tenido. - dice riendo.
Río leve.
- ¿Para qué querías que lo cogiese yo? - pregunto.
- Verás, es que tu hermana no lo sabe, pero yo decidí que ya es hora de que ella vuelva a casa. ¿No?
- ¿Va a volver?
- Claro.
- ¡Qué dices Justin! - se oye a mi hermana tras el teléfono.
- Calla Charlie, estoy hablando con mi cuñadita. - dice alejando el teléfono.
Abro al boca sorprendida. ¿Cuñadita?
- ¡Sois novios! ¡Lo sabía! - grito.
Se oyen risas de los dos.
- Verás Erika, pues quería que vinieses aquí, a mi casa. Para llevarte a tu hermana. - continúa.
- No Justin, no puedo irme. No puedo dejarte solo. - se oye a mi hermana de nuevo.
- Erika, te doy la dirección y vienes ya. Aprovechando que tus padres no están ¿vale? - dice, pasando de mi hermana.
- Bien, espera un segundo que cojo papel y boli. - digo.

CHARLOTTE.

Justin le da la dirección a mi hermana y se despide de ella, colgando el teléfono. Me tumbo en la cama, cruzada de brazos. Y miro al frente. Estoy enfadada.
- Nena, no te enfades. - dice Justin empezando a acariciar mi brazo. Lo aparto de su alcance. - Va Charlie, es lo mejor para ti. No puedo alejarte de tu familia. No ahora que me he dado cuenta de que intento separarte de ellos como hicieron conmigo. - dice dándome un beso en la mejilla.
- ¿A qué hora has quedado con Erika? - pregunto sin mirarlo. Suspira.
- En media hora.
- Bien. - contesto levantándome de la cama y yendo al baño.
- Charlie... - empieza diciendo.
- No me quiero ir ¿sabes? Quiero quedarme contigo. ¿No entiendes que tú no estás bien y que no me puedo ir y dejarte así? Vale, está Jazzy, pero ella es una niña pequeña, y cuando necesites hablar no podrás hacerlo con ella. Tendría que ser conmigo. - grito mientras empiezo a llorar.
Se acerca a mi y me coge las manos entre las suyas.
- Nena ¿tu me ves cara de querer que te vayas? Por supuesto que quiero que te quedes. Sí vale. Te necesito, pero no puedo ser un puto egoísta y separarte de tu familia joder. - dice tensando la mandíbula.
- Pues entonces suéltame. - digo.
- Charlotte por Dios. - se queja.
- Suéltame, ¿quieres?
Suspira y me suelta, saliendo del baño. Estoy demasiado enfadada, como para que me venga con esas cosas...

JUSTIN.

Salgo de la habitación con un verdadero dolor.
Bajo las escaleras corriendo, al oír que llaman a la puerta. Abro y veo a Erika.
Me mira y sonríe.
- Ven pasa. - digo. Entra y cierro la puerta. - Tu hermana está enfadada conmigo, y no quiere salir del baño. ¿Esperas aquí? - digo mirándola.
- Claro, si hace falta silbas y voy corriendo. Sé sus debilidades. - dice sonriendo.
Río leve y corro escaleras arriba.

ERIKA.

La casa no está nada mal, para que éste sea un ''secuestrador'' o lo que quiera que sea.
Oigo un silbido, pero no es Justin. Giro la cabeza y veo a un moreno mirándome de arriba abajo.
- ¿Eres amiga de Justin? - pregunta.
- Podría decirse. ¿Y tu? ¿Quién eres? - pregunto. Es guapo.
- Un amigo de Justin. - dice.
- ¡Justin suéltame  ¡No puedes hacerme esto! - grita mi hermana histérica mientras Justin baja con ella en uno de sus hombros.
Sonrío.
- Nena, hazme el favor de no moverte, me vas a destrozar la espalda. - dice Justin llegando a nosotros.
Mira al chico y le hace una seña, el otro hace lo mismo y se va.
- Charlie, si me prometes que no me vas a pegar, te dejo en el suelo. - dice Justin. - ¿Cómo lo ves?
- No. ¡ Suéltame!
- Prometemelo antes.
- ¡Yo no te prometo nada, suéltame ya! - grita de nuevo Charlie.
- Bueno Erika, pues tendrás que esperar, hasta que tu hermana me prometa que no me pegará. - dice mirándome.
Asiento.
- ¡Joder! Vale, te lo prometo, ahora suéltame. - dice Charlie. Me aguanto la risa, mordiéndome el labio. Justin sonríe.
- ¿De verdad?
- Que sí. - dice alargando el ''si''.
Justin la agarra por las piernas y la deja en el suelo. Pero Charlie no cumple, y le empieza a pegar puñetazos en el torso. Justin la agarra las muñecas.
- ¿Y la promesa?
- Charlie... - la regaño. Me mira y suspira.
- Bah, déjala. Desde que terminé de hablar contigo me ha tratado así. - dice Justin encogiéndose de hombros.
- Solo está enfadada, y lo sabes. - digo suspirando.
- Habláis como si yo no estuviera aquí. Esto es el colmo. - dice mi hermana.
- Será mejor que nos vayamos, mis padres no tardarán en llegar a casa. - digo.
Justin asiente. Miro a Charlie la cual está cruzada de brazos.
- Es que ni un mísero abrazo a su hermana pequeña. - digo.
Charlie me mira y empieza a reír. Se acerca a mí y me abraza fuerte.
- Te he echado de menos. - digo abrazándola.
- Yo también enana. - dice.
Nos separamos y Charlie mira a Justin.

JUSTIN.

La miro, está realmente enfadada, y sé que ni me dará un abrazo al irse, lo estoy viendo venir...
Erika se acerca a mí y nos abrazamos.
- Nos vemos. - dice sonriendo.
- Pues claro que sí. - le guiño un ojo. - ¿No me vas a dar ni un sólo abrazo? - le pregunto riendo a Charlotte.
Me mira y niega con la cabeza.
- Bueno, pues hasta algún día. - digo encogiéndome de hombros.
Y dicho eso, Charlie se gira y abre la puerta, para salir. Erika mira hacia la puerta y luego se acerca a mi.
- Ven esta noche a mi casa. A las 3:45 ya que mi madre estará dormida y mi padre de guardia en la comisaría. Te abriré la puerta, pero sé puntual. Porque sino, a la mierda todo. - dice en mi oído rápido. Se separa corriendo y va hacia la puerta, pero antes me mira. - Puntual. - susurra y luego se va, cerrando la puerta.
Río. Esta chica me asusta, en serio.

CHARLOTTE.

Llegamos a casa, y antes de entrar una voz nos detiene a mi hermana y a mí.
- ¿Charlotte? - una voz masculina, que reconozco bien. Me giro y me quedo mirándolo perpleja. - ¡Cariño por fin has aparecido! - dice abrazándome con fuerza.
Mierda, mierda, mierda, mierda, mierda. MIERDA.
Había olvidado por completo a Marc.

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