domingo, 12 de mayo de 2013

CAPÍTULO 10. KILLER.

Me mira insegura. Luego mira hacia el suelo.
- Eh guapa... que no te va a pasar nada malo si es eso lo que piensas. ¿Vale? - digo acariciando su barbilla con delicadeza.
- No es eso... es que, no sé. No me siento bien aquí. Me da pequeños escalofríos. No puedo con esto, en serio. - dice acariciándose los brazos.
- Tranquila. Ven aquí. - abro mis brazos y ella viene hacia mí. La abrazo. - No permitiría que te pasase nada, de verdad.
Asiente y se acurruca en mi pecho.
*Dos semanas después.*
Me levanto del sofá. Mi pierna ya está curada. Charlotte se ha acomodado a su estancia aquí. No he vuelto a llamar a su padre, supongo que estará ansioso porque lo haga. 
Ella se ha encariñado bastante con Jazzy, y se queda con ella y con Anna. Parecen llevarse bien, aunque no creo que a Anna le caiga bien del todo...

CHARLOTTE.

- Charlotte, ¿puedo hablar un momento contigo, a solas? - pregunta Anna. La miro y asiento.
- Jazz, ahora vengo. Sigue peinando a tu muñeca con el nuevo peine. - la beso en la frente. 
Sonríe y asiente.
Salgo de la habitación junto a Anna y vamos hacia la suya. Ella cierra la puerta rápido. Se gira y corriendo se acerca a mí.
- Te voy a contar esto, porque no puedo dejar que te enamores de Justin. - dice cogiéndome las manos entre las suyas.
Frunzo el ceño. ¿Qué coño está diciendo?
- Mira Charlotte, el pasado de Justin es espeluznante. Y el se ha quedado traumatizado por aquella infancia que le dieron. De pequeño torturaba animales. ¿Por qué? Supongo que porque está mal de la cabeza. Está loco Charlotte, te lo estoy diciendo muy en serio. Tiene un problema psicológico, y cada vez que asesina a alguien le despelleja el cuerpo. ¿Recuerdas cuando te amenazó? Pues lo decía en serio, pero cambia de opinión en un segundo.Me pareces una chica demasiado buena para estar con semejante ''monstruo''. Charlotte, tienes que huir de aquí. Y yo puedo ayudarte. 
Me he quedado de piedra. ¿En serio hacía eso de pequeño? Es horrible.
Entonces, antes de que yo pudiera contestar, la puerta se abre de golpe, dejando ver a Justin. Anna me suelta rápido.
- ¿Qué hacéis? - pregunta mirando a Anna.
- Nada, aquí. Estábamos hablando. - dice Anna sonriendo falsamente.
- ¿De qué? - vuelve a preguntar, pero ahora mirándome a mí.
- De cosas de chicas Justin. Tu no lo entenderías. - dice Anna, que disimula bastante bien.
- Ya. ¿Tu crees que soy gilipollas? ¿Te crees que mi hermana no me ha dicho que querías hablar en privado con Charlotte? ¿Te crees que me voy a tragar la puta mentira que me has contado? ¿Eh Anna? ¿Crees eso de verdad? - dice acercándose a ella. 
- No Justin. Te lo digo muy en serio. No te estoy mintiendo. - dice poniéndose nerviosa. 
La coge de las muñecas y parece que le aprieta, ya que ella suelta un pequeño grito de dolor.
- No mientas Anna. Sabes que las mentiras conmigo está muy mal decirlas. ¿Qué le has dicho a Charlotte eh? - la empuja de un golpe hacia la pared. Me sobresalto.
- Justin déjala. No me ha dicho nada malo. Es una cosa entre ella y James. Cosas suyas. Solo quería un consejo. - digo poniéndome nerviosa.
Se queda mirando a Anna por unos momentos, la suelta y se gira, mirándome.
- ¿Seguro? - pregunta acercándose a mí.
Asiento. Tengo mucho miedo.
- Bien. Eso espero. Porque como me hayas llegado a mentir tú - dice quedándose a centímetros de mi y señalándome con su dedo indice. - juro que no seré responsable de mis actos. 
Agacho la cabeza. ¿Cómo puede amenazarme de esa manera y que me guste? Esto es raro.
Le miro a los ojos, y noto la ira en ellos.
Me agarra de la muñeca y me saca de la habitación. Entramos en la que dormimos, ya que el sigue durmiendo conmigo. 
- ¿Sabes qué? Sé que me has mentido, al igual que Anna. Espero que lo que hayáis hablado, no haya sido nada de mí. Porque sino lo pagará Anna ¿sabes? - dice girándose y mirándome. 
Sí, Justin me pone demasiado. Llevo con el más de dos semanas, y ya pues una se hace pequeñas ilusiones.
- Sí, lo sé. - digo acercándome a el.
Levanta una ceja.
- Ah entonces quieres que me la cargue ¿no?
Me quedo frente a él. Apenas unos centímetros nos separan. Poso mis manos en sus hombros. Las subo hasta su nuca y me pongo de puntillas, ya que es bastante más alto que yo.
- Me importa una mierda si te la cargas o no. - digo mirándole a los ojos.
Suelta un suspiro. Y cuando veo que va a decir algo aprovecho para besarle. Siento como mis mejillas cogen un color rojizo al sentir las manos de Justin tocándome.

No hay comentarios:

Publicar un comentario