CAPÍTULO 1. KILLER.
Llegamos a mi casa. Me giro, mirando a Marc.
- Gracias por acompañarme cariño. - digo dándole un beso. - Te quiero.
- No más que yo a ti. - dice haciéndome cosquillas en la tripa. Empiezo a reír y le abrazo. - ¿Te recojo mañana? - pregunta abrazándome aún.
Nos separamos y asiento.
- Adiós pequeña. - y me da un último beso. Sonrío y entro en casa. Noto como el clima cambia. Fuera hacía bastante frío, en cambio dentro hace un calor agradable.
Entro al salón. Mis padres están sentados en el sofá, abrazándose. Y mi hermana a su lado, tumbada.
- Hola. - digo entrando.
- Hola cielo. ¿Te ha acompañado Marc? - pregunta mi madre. Asiento y quito las piernas de mi hermana del sofá para poder sentarme.
- Eh, ¿qué haces? - se queja Erika. La miro y niego con la cabeza.
- El sofá es para estar bien sentado egoísta. - digo.
Erika es dos años menor que yo. Yo tengo 17, y ella 15.
Me mira y se sienta bien, con su móvil entre las manos.
- Por cierto, mañana Marc me va a recoger para dar un vuelta ¿vale?
- Está bi...
- No. - interrumpe mi padre a mi madre.
- Jake no empieces. - le regaña mi madre.
- A ver, yo a ese tal Marc no le conozco de nada. ¿Y si solo te está utilizando? No me gusta que quedes tanto con él. - dice mi padre mirándome.
- Papa... él es un buen chico. Sé que sólo llevamos 1 mese... pero me ha demostrado lo buena persona que es - le defiendo.
Mi padre suspira y se levanta, cogiendo su chaqueta.
- Me voy a comisaría, hoy tengo tuno de noche. - dice cogiendo las llaves del coche y yendo hacia la puerta. - Por cierto Charlotte - dice mirándome - Mañana te prohíbo ir con Marc, quiero hablar con él antes de que le sigas viendo. - dice saliendo por la puerta.
Suspiro y me levanto.
- Buenas noches.
- ¿No cenas cariño? - pregunta mi madre.
Niego con la cabeza y subo las escaleras lentamente.
Mi padre no se ha dado cuenta de cuando ha perdido a su pequeña niña. He crecido. Su pequeña, se ha hecho mayor, y ahora no puedo dar marcha atrás, no.
Entro en mi cuarto y cierro la puerta detrás de mi. Voy hacia la ventana abierta y la cierro. Cojo el pijama que está bajo mi almohada y me empiezo a desvestir.
Yo sé que es difícil para mi padre que yo ya tenga 17 años y un novio, pero tiene que comprenderme. Él también ha sido adolescente, también vivió amores. Él también ha tenido que presentarles a sus padres sus novias. Ahora le toca a el ser el maduro de la situación.
Termino de ponerme el pijama y tiro la ropa a lavar.
Estoy demasiado cansada como para ponerme a pensar en todo lo que ha pasado hoy. Mañana es viernes, y será otro día. Espero que mejor que hoy.
Despertándome, abro los ojos y veo que la ventana está abierta, y entra frío.
Me levanto y la cierro de un golpe. Seguro que ha sido Erika.
Aún es de noche. Corriendo vuelvo a la cama y me meto entre las sábanas. Eso hace que vuelva a entrar en calor cayendo completamente dormida de nuevo.
*
- Entonces, ¿no voy a recogerte? - pregunta Marc por el teléfono. Me siento en el borde de la cama.
- No. Mi padre quiere hablar contigo antes. - digo acompañado de un suspiro.
- Tranquila mi amor. - noto su sonrisa cuando habla. - Hablaré con el, cuando él quiera. Tan sólo por verte, hago cualquier cosa.
Sonrío de oreja a oreja.
- ¿En serio? - pregunto mientras mi pecho se contrae. Lo que siento por el es tan inmenso.
Ríe levemente.
- Pues claro que sí. No te preocupes. Tengo que dejarte, te quiero pequeña. - dice con una tierna voz.
- Está bien. Te quiero.
Salgo de mi habitación, cerrando la puerta. Bajo al salón donde veo a mi hermana con su amiga Valeria.
- Hola Valeria. - digo, acerandome a ellas.Me mira y me sonríe.
- Hola Charlie. - dice levantándose y dándome un abrazo.
Valeria es una chica encantadora, me llevo bastante bien con ella.
- Bueno, nos tenemos que ir. - dice Erika agarrando a Valeria por el brazo.
- Oye Erika, ¿fuiste tu la que abrió la ventana de mi cuarto anoche?
Me mira frunciendo el ceño.
- ¿En serio Charlotte? ¿Desde cuando me levanto yo a media noche para abrir tu ventana. - dice. Y tiene razón.
- Tienes razón, olvídalo.
- Bueno, adiós. - dice, mientras sale junto a Valeria por la puerta.
Entonces...si no ha sido Erika, ¿quién había abierto mi ventana? Recuerdo bien cuando la cerré. Me entra un pequeño escalofrío.
Mi móvil empieza a sonar, lo saco del bolsillo y miro quién es. ''Desconocido.''
Frunzo el ceño y decido contestar.
- ¿Si?
No oigo más que un suspiro.
- ¿Quién es? - pregunto.
Se oye un susurro, pero no logro saber que dice.
- Mira, seas quién seas di algo o cuelga hostias.
- Charlotte. - Dice una voz grave, y reconozco, algo seductora.
- ¿Quién habla? - vuelvo a preguntar.
- Oh Charlotte. Pequeña y dulce Charlotte. - dice algo divertido. Luego cuelga. Suspiro pesadamente y guardo el móvil de nuevo en el bolsillo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario