martes, 14 de mayo de 2013

CAPÍTULO 11. (Segunda parte). KILLER.

Justin sigue sin reaccionar y ya no sé que más hacer.
Estoy llorando a mares. Y no entiendo el porqué de mis lágrimas, al fin y al cabo el es un asesino, y además... me secuestró. Me alejó de mi familia, pero... Estoy muy asustada.
- Justin. - sollozo. - No te mueras. Respondeme por favor. - pongo mis manos sobre sus mejillas. - Reacciona joder. Reacciona.  - Apoyo mi frente en su pecho llorando aún más.
Y entonces, oigo de nuevo su respiración, pero aún entrecortada. Levanto la cabeza y abre los ojos.
- Tranquilo Justin, tranquilo. - digo levantándome de encima suya.
Me pongo a su lado y apoyo mis dos manos, una encima de otra, en su pecho, mientras aprieto con fuerza varias veces. No me queda otra...
Tapo su nariz y abro su boca, para hacerle el boca a boca. Doy gracias a mi padre por haberme enseñado todo esto.
Y entonces, noto como su respiración empieza a ser normal. Quito mi mano de su nariz y de su barbilla y me separo de él. Lo miro y veo que me está mirando.
(Poned esta canción en esta parte del capítulo).
http://www.youtube.com/watch?v=uelHwf8o7_U
- Justin, lo siento. No debí haberte dicho nada. Soy una gilipollas. Por poco llegas a morir por mi culpa. - vuelvo a llorar.
Veo como se incorpora con cuidado y me abraza. Le sigo el abrazo, mientras lloro en su hombro.
- Hubiese preferido que me clavasen agujas antes que haberte matado. - digo.
Noto como ríe leve. Se separa un poco de mí y me da un beso en la frente.
- Nunca dejaría a nadie que te clavase agujas nena. - dice acariciándome la mejilla y mirándome a los ojos. -   Gracias. - dice, mientras una sonrisa aparece en su rostro.
- ¿Por qué me das las gracias? Has estado al borde de la muerte por mi culpa. - digo confusa.
- Pero tu misma lo has detenido. Has evitado que yo me cayera por ese precipicio. Tu me cogiste la mano con fuerza, para que no me cayese. Eres como un ángel de la guarda Charlie. Eres mi ángel de la guarda. Por muy hijo de puta que yo sea, Dios te mandó a ti, para hacer que yo cambie. ¿Y sabes qué? Que voy a intentar cambiar, preciosa. Lo voy a intentar por ti. Porque siento que cada vez que me abrazas o me besas, el mundo desaparece. Porque noto como mi corazón ahora está yendo más rápido que nunca, porque te tengo entre mis brazos. Porque odio que llores, se me parte el alma en dos. Y puede que pienses que esto es obsesión, pero yo diría que esto que siento por ti... es amor. - dice y después suelta un suspiro entrecortado.
Me quedo mirándolo fijamente a los ojos... ¿Me acaba de decir que me ama? Jamás me hubiese esperado esto de Justin. No conocía este lado suyo.
- Te amo Charlie. - dice acariciándome el rostro y quitándome las lágrimas. Después me besa en una de las mejillas. - Te amo. - repite, haciendo que mi corazón ahora, vaya mucho más rápido.
Parece que se me va a salir del pecho.
- Te amo.
Y me sorprende que ese ''te amo'' ha salido de mis labios. Pero ¿Qué coño? ¿Lo amo? ¿O solo ha sido un impulso?
Me mira serio.
- No es verdad. No me amas. - dice jugando con un mechón de mi pelo. - ¿Sabes Charlie? Yo nunca he sabido lo que es ser amado. No he tenido ese privilegio. Y es triste. Muy triste. - mirándome a los ojos, mientras le cae una lágrima por la mejilla.
Siento algo en el estómago al oír esas palabras.
- Ni siquiera mis padres me quieren. Mi padre me dejó tirado y mi madre me reemplazó por el alcohol. Supongo que tus padres te adorarán y que quieren tenerte de nuevo allí. En tu hogar, con tu familia. Y con tu hermana, la muy cabrona, que graciosa es. - dice mientras sonríe tristemente.
Lo miro atenta. ¿Cómo que sus padres no le querían?
- Justin, a partir de hoy, te prometo, que te vas a sentir amado. - pongo mis manos en sus mejillas y lo miro a los ojos. A esos preciosos ojos mieles que tiene. - Porque lo que siento por ti, es amor. - digo segura.
Y sí, siento cosas por el, que nunca había sentido por Marc.
Niega con la cabeza, quitando la mirada de mí. Pero lo agarro del mentón, haciendo que me vuelva a mirar.
- Te amo. - susurro, para luego darle un beso.
Sonrío sobre sus labios y noto como el también.
Nos separamos. Me mira a los ojos y sonríe.
- ¿De verdad me amas? - pregunta. Y esa pregunta me parte el alma en dos. Acaricio su mejilla.
- No lo dudes. - respondo, regalandole mi mejor sonrisa.
Sonríe y me atrae hacia el, dándonos un gran abrazo.
Y ahora, es cuando me doy cuenta de que lo amo. Que lo amo y necesito estar con el, porque no quiero que lo vuelva a pasar mal, o que se sienta solo. Nunca más volverá a sentir ese vacío en sí mismo, porque yo... seré la que estará con el para animarlo y para darle todo el amor que necesite.

No hay comentarios:

Publicar un comentario