CAPÍTULO 15. KILLER.
Media hora después de decirle a mi madre que no entre a mi cuarto, porque quería dormir y no quería que me despertará decidí irme. Le dije a mi madre que estaría con Marc, aunque en realidad iba a casa de Justin.
Llego y pego una patada a la puerta. Se abre, dejándome ver a Justin.
- ¿Dónde está mi hermana? - pregunto cabreada.
- Nena relájate. - dice.
Lo empujo y entro. Veo a Zac y me abalanzo sobre el.
- ¡Eres un hijo de puta! - empiezo a pegarle puñetazos en el torso. - ¡No te vuelvas a acercar a mi hermana drogadicto de mierda.
- ¡Charlie! - grita Justin sujetándome por la cintura.
- Suelta. - grito.
- Eres una zorra, igual que tu hermana. - dice Zac.
- ¿Cómo me has llamado? - le meto una patada tan fuerte a Zac que hasta me duele el tobillo.
Suelta un grito de dolor y se arrodilla en el suelo.
- Zorra tu madre ¿vale? - mascullo con asco.
Veo como los chicos están mirando con los ojos como platos a Zac.
- Charlie, le acabas de dar una buena hostia. - dice Justin.
- Me parece bien. - digo. - ¿Dónde está Erika?
- En, en mi cuarto. - dice mirándome.
- Bien. - contesto subiendo las escaleras.
JUSTIN.
Me agacho para ver a Zac. Se ha desmayado. Joder.
- Tío, nunca me voy a meter con tu novia. - dice Will. - Pero mira como le ha dejado... si parece que está muerto.
- No conocía yo esa parte de Charlie. Me gusta. - digo sonriendo.
- Estás loco, al igual que ella. - dice James riendo. Lo miro y río con el.
- Eso ya lo sé. Encargaros de este. Cuando se le pase se va a enterar por insultar a Charlie y a su hermana.
Subo las escaleras hasta mi cuarto.
CHARLOTTE.
Me quedo mirándola. Está dormida. Le pido a Anna que se lleve a Jazzy. Quería estar a solas con mi hermana.
Entonces, oigo la puerta abrirse. Giro mi cabeza y veo a Justin. Vuelvo a mirar a mi hermana. ¿Por qué coño tiene que hacer estas mierdas con tan solo 15 años? Niego con la cabeza y empiezo a llorar.
- Charlie... - oigo como dice Justin detrás mía.
Prefiero no contestar. Noto sus manos en mis hombros, acariciándome.
- Nena, no llores. Tan solo ha sido un porro de nada, no la va a pasar nada. No llores. - dice abrazándome y depositando un beso en mi mejilla.
- Es que... empiezas con el primero, luego acabas probando de todo ¿sabes? - digo mientras muchas lágrimas se acumulan en mis ojos. Empiezan a caer.
- Pero no probará nada más. ¿Sabes por qué? - dice. Niego con la cabeza. - Porque como vuelva a probarlo, va a saber de verdad quién es Killer. - dice riendo.
Me giro y pongo mis manos en su nuca. Lo beso.
- Te quiero. - digo mirándolo a los ojos.
Sonríe.
- No más que yo, créeme. - dice. - Mira quién se ha despertado por fin.
Me giro y veo a mi hermana sentada en la cama, con una mano en la frente.
JUSTIN.
Charlie se separa de mi y va hacia su hermana. Me quedo flipando cuando veo que la mete una hostia.
- ¿Qué coño haces? - dice Erika gritando.
- Te mereces eso y más. ¿Quién te crees para venir aquí y fumarte un porro? ¡Tienes 15 años!
- Charlie... - me acerco a ella.
- ¡No Justin! Esto no es cosa tuya. Yo tengo 17 años y no he probado ninguna mierda de esas y vas tu y lo pruebas. ¿De qué vas? - empieza a gritar otra vez Charlie.
Erika se levanta poniéndose frente a su hermana.
- Porque yo no soy una puta amargada como tu. Que tienes 17 años y no sabes lo que es la vida. Y no me vuelvas a tocar. - grita Erika dándole un empujón a su hermana.
Y entonces Charlie se la da, haciendo que suene demasiado fuerte. Erika se lleva la mano a la mejilla.
- Charlie para ya, en serio. - digo, agarrándola del brazo.
Erika se abalanza sobre su hermana haciendo que caigan las dos al suelo y yo ya no se a cuál de las dos sujetar.
- Erika estate quieta. - grito, intentando separarlas. - ¡Will, James!
Empiezan a tirarse del pelo, y a darse hostias una a la otra.
Agarro a Charlie, pero Erika sigue pegándola.
- ¡Estaros quietas joder! - grito.
Oigo como los chicos entran y Will sujeta a Erika.
- ¡Sueltame! - grita.
Agarro con fuerza a Charlie del a cintura, aunque ella ya está quieta.
Las dos se calman. Suelto a Charlie y niego con la cabeza.
- ¿Sois gilipollas o qué coño os pasa? ¿Por que mierdas os tenéis que pelear de esta forma? ¡Sois hermanas! Las hermanas se quieren, se tratan bien y se defienden. ¿por qué mierda no podéis ser así eh? - grito cabreado. - ¡Joder! Yo defendía a Kiley de todo el que se la acercase. - grito sin darme cuenta de que he dicho el nombre de mi hermana.
Todos se quedan mirándome Charlie intenta acercase a mi, pero antes de que lo consiga, salgo de la habitación.
CHARLOTTE.
Miro a James, que está con la cabeza agachada.
- ¿Quién es Kiley? - pregunta Erika.
Will me mira y suspira. Sale de la habitación y le sigo.
JUSTIN.
Salgo de la casa y voy a la parte trasera. Entro en el garaje y me dirijo hacia el saco de boxeo que cuelga del techo.
Empiezo a darle fuertes puñetazos, desahogándome.
*- ¡Justin para! - grita Kiley riendo mientras le hago cosquillas.
- No, no voy a parar. - digo haciéndole más cosquillas.
No deja de reír. Mi padre nos mira sonriendo mientras sostiene a Jazzy en sus brazos.
Dejo de hacerle cosquillas y abrazo a mi hermana con fuerza. Ella ríe aún. La beso en la mejilla y ella me devuelve el beso.
- Te quiero Jus.
- Yo también mi pequeña. - digo.*
Las lágrimas salen de mis ojos una tras otra, pero en este momento nada me importa.
*- ¡Eres una drogadicta! ¿No te da vergüenza? ¡Delante de tus hijos!- grita mi padre que está en la habitación de al lado a mi madre.
Le intento tapar los oidos a Kiley.
- Por favor, haz que paren. - dice, cerrando los ojos.
- Shh, tranquila. - beso su cabeza y la apoyo en mi pecho. - Todo acabará, te lo prometo.*
- Kiley... - digo mientras le doy patadas y puñetazos al saco.
*- Kiley, nos vamos cariño. - dice mi padre entrando a mi cuarto. Los dos lo miramos.
- ¿Dónde? - pregunta mi hermana.
- Nos vamos cielo. Prepara tus cosas. - dice.
- ¿Y Justin y Jazzy? - pregunta Kiley.
- Cariño, vamonos. - dice mi padre sin mirarme.
- Pero pará....
- ¡Kiley vamos! - grita, agarrándola del brazo y tirando de ella.
- ¡Justin! - grita detrás mía sin mirarme. Kiley llora, yo lloro. Mi madre llora también.*
Doy puñetazos al saco, y luego una patada tan fuerte que lo descuelgo del techo.
- ¡Justin! - oigo gritar a alguien. Giro mi cabeza viendo a Charlie boquiabierta y a Will mirándome.
Vuelvo a girar mi cabeza y me dejo caer de rodillas, comenzando a llorar.
*- No te la lleves. ¡Papá! Mírame papá. - grito llorando. Veo como el también llora mientras hace la maleta de Kiley.
- ¡Basta Justin! ¡No puedo llevarte conmigo hijo! No, no puedo. - dice mi padre mirándome con los ojos llenos de lágrimas.
- Papá, quiero ir contigo. Por favor, no me dejes solo.
- Justin, cariño. - noto unas manos en mis hombros. - Tranquilo. Mírame Justin. - dice Charlie.
Giro mi cabeza, mirándola.
- Charlie... - susurro.
- Justin, estoy contigo, por favor no llores más. Estoy aquí. - me limpia las lágrimas. - Estoy aquí para quedarme.
Me abraza y comienzo a llorar de nuevo.
- Quiero irme con mi padre, con Kiley. Quiero estar con ellos, lo necesito joder. Charlie, ayúdame. Por favor. - lloro mientras ella me abraza.
- Justin, te voy a ayudar pero por favor, cálmate. - se separa de mi y me acaricia la cabeza. - Vamos.
CHARLOTTE.
Ver a Justin llorar de esa forma... es tan inquietante. Ver cómo llora, y grita que quiere irse con su padre.
Hace diez minutos que se ha dormido. Estaba destrozado.
Salgo de la habitación y cierro la puerta despacio. Voy al salón y veo a los chicos y a mi hermana con Anna y Jazzy.
Will me mira.
- Nunca lo había visto así. - dice. - No creía que Justin fuera capaz de llorar.
- Es un ser humano, tiene sentimientos ¿sabes? - digo molesta. Justin se podrá hacer el duro, pero es demasiado sensible.
- Tranquila. - levanta los brazos en son de paz. Tenso la mandíbula.
A veces se pasan. Y lo odio.
JUSTIN.
Me acabo de levantar. Me duele bastante la cabeza. Me pongo de lado en la cama, y mis ojos se vuelven a humedecer. Y ahora es cuando mi madre me viene a la cabeza.
Mi madre, antes de llegar a la droga y al alcohol era una mujer muy alegre. La típica ama de casa encantadora.
La quería... la quiero. Es mi madre y por mucho que se drogue lo seguirá siendo. La que me dio la vida. ¿Por qué tendría que odiarla? Todo lo que siento por ella es amor y pena, por dejar ir a su familia.
Por mucho que tenga a mi hermana, a los chicos, a Charlie... me siento solo. Vacío.
Y para qué mentir, muchas veces he pensado en desaparecer de éste mundo. En ponerme la pistola a la cabeza y apretar el gatillo. Muchas veces lo he pensado, pero luego, me digo a mi mismo que eso es de cobardes. Porque huir de la vida, es ser un cobarde.
Me levanto de la cama, miro por la ventana y veo que está oscureciendo. Cojo una camiseta negra de tirantes y me la pongo.
Luego me pongo unos vaqueros, me coloco la gorra y me calzo.
Salgo de la habitación y me choco con Anna.
- Perdón. - digo, luego sigo andando. Salgo de la casa y voy hacia mi coche que está aparcado en frente.
Salgo del coche con el cigarro en la boca. Cierro la puerta y tiro el cigarro acabado al suelo.
Miro la casa de mi madre y suspiro, rezando porque no esté el gilipollas de su novio.
Me decido y voy hacia la puerta. Frente a ella, me quedo pensando y luego llamo.
Se escuchan unos pasas y la puerta se abre, dejándome ver a mi madre. Me mira sorprendida.
- Justin. ¿qué haces aquí? - pregunta.
- Mamá, perdóname. - digo tragando saliva.
- ¿Qué? ¿Qué tengo que perdonarte hijo? - frunce el ceño.
- Cómo te he hablado, cómo te he tratado, cómo te he quitado a Jazzy de tus brazos. Perdóname mamá. Por favor. - digo mirando al suelo.
- Cariño... No tienes que pedirme perdón ni yo tampoco tengo que perdonarte nada. Soy yo la que tiene que pedirte perdón. - dice, cogiendo mis manos y agarrándolas con fuerza.
Niego con la cabeza y me pongo de rodillas, para abrazarla por la cintura mientras apoyo mi cabeza en su vientre.
- Te quiero mamá. Te quiero mucho. - digo mientras vuelvo a llorar.
- Justin cariño, te quiero muchísimo. - dice abrazándome.
Barcelona*
- Papá, ¿me das dinero para comprarme material para el colegio? - digo sonriendo.
- Claro cielo. - dice dándome un billete de 20€.
- Gracias papá. - digo, después de darle un beso en la mejilla.
Subo las escaleras rápido y entro a mi cuarto, cerrando detrás mía y poniendo el cerrojo.
Voy hacia mi escritorio y abro el último cajón, cogiendo mi hucha.
La abro y meto el billete. Ya me falta menos para poder pagarme el viaje a Madrid. Para volver con mi hermano, con Justin.
No hay comentarios:
Publicar un comentario