martes, 13 de agosto de 2013

CAPÍTULO 24. KILLER.


CHARLOTTE.

Me despierto y veo que estoy tumbada en una cama. Frunzo el ceño y me froto los ojos. La puerta se abre, dejándome ver a Justin con dos bolsas en las manos. Cierra la puerta con el pie y se gira, mirándome.
- ¿Dónde estamos? ¿De dónde vienes? ¿Qué haces con esas bolsas? - pregunto bostezando. Ríe y deja las bolsas encima de una mesa. Se acerca a la cama y se sienta a mi lado.
- Estamos en un motel. Vengo de la cafetería. En las bolsas traigo el desayuno. - dice sonriendo.
Sonrío y apoyo mi cabeza en su hombro. La sonrisa desaparece inmediatamente de mi cara.
- ¿Cuándo podremos ser felices de una vez? - pregunto mirándolo a los ojos. Su sonrisa desaparece y suspira.
- No lo sé nena. - rodea mi cintura con sus brazos. - Pero te prometo que haré todo lo posible para hacerte feliz el resto de nuestras vidas. - dice besando la parte superior de mi cabeza. Lo miro nuevamente.
- ¿Me lo prometes? - pregunto.
- Pues claro que sí nena, mereces ser muy feliz. Yo no tanto... pero quiero ser yo el que te haga feliz. - dice mientras me acaricia el brazo.
- Tengo hambre. - digo. Suelta una carcajada, haciendo que sus ojos se achinen y sus pómulos se hinchen. Sonrío aún más.

4 años más tarde.*

- ¡Justin, para! - digo riendo tirada en el sofá mientras Justin no deja de hacerme cosquillas. - Paaaara. - grito riendo.
El también ríe.
- ¿Cómo dices? No me entero. - dice riendo.
- ¡Para! - grito riendo más y más. - ¡Me meo! - grito. Justin para de hacerme cosquillas y me levanto yendo hacia la cocina.
- ¿Serás cerda? - dice riendo y empieza a correr detrás mía.
- Leah dile a tu hijo que pare. - grito riendo. Entro en la cocina y la veo. Me mira y me pongo detrás suya riendo.
- Justin tienes 24 años, eres muy mayorcito para correr detrás de Charlie. Y Charlie tu tienes 21 años y también eres muy mayorcita como para esconderte detrás mía. - dice Leah. Justin y yo estallamos en una gran carcajada.
- Lo siento Leah. - digo abrazándola por detrás y dándole un beso en la mejilla. La suelto para volver con Justin. - Pídeme perdón. - le digo.
- Sí claro. Esperate. - dice sonriendo.
- ¡Justin! - le regaña Leah. El ríe a carcajadas y me abraza, para luego empezar a darme besos por toda la cara.
- Perdóname mi amor. - me besa. Perdón - beso - por - beso - hacerte - beso - reír - beso - pero eres adorable. - después me da un beso en la boca.
- Justin tu madre... - murmuro entre dientes.
- Sois los dos muy adorables. - dice. - Os dejamos solos. Yo y Jazzy nos vamos a hacer la compra. No hagáis nada raro, por favor. - dice saliendo de la cocina.

Sentados en el sofá, estamos viendo Bob Esponja. No, no hay otra cosa que ver, además Patricio me cae bien.
Noto como Justin empieza a acariciarme la pierna. Le doy un manotazo en la mano.
- ¡Ah! - grita apartándola. Me muerdo el labio aguantando la risa. - ¿Por qué me pegas? - pregunta.
- Tu madre puede volver pronto. - digo riendo.
- ¿Estás en esos días del mes? - pregunta. Lo miro con la boca abierta.
- ¿Serás capullo? - digo tirándole del pelo.
- Ahhh. El pelo no. -  grita. Empiezo a reír y le suelto.

Hace 4 años Justin prometió hacerme feliz... y ahora mismo lo somos. Ya no está metido en toda la mierda de antes, y me alegro. Ya no se junta con los chicos. Ellos aún siguen metiéndose en líos. Justin está bajo vigilancia. El mismo se entregó a la policía, pero le perdonaron debido a que Leah pagó un dineral para que no le metieran entre rejas.
Ahora Justin quiere devolver el dinero a su madre. Está trabajando como mecánico para conseguirlo, cosa que se le da muy bien.
Yo trabajo como camarera en una cafetería. No es que sea un gran trabajo, pero al menos puedo pagarle a Leah por vivir en su casa. Aunque ella se niega a que yo le pague, es una de mis necesidades.
A mi madre no la veo desde que me fui de casa. Ni a mi hermana. Y mucho menos a Jake. No pienso volver.

- Eres mala persona. - dice arreglándose el pelo.
- Uy perdone usted, señorita. - digo riendo. Arquea una ceja mirándome.
- Repito, eres mala persona. - dice. Río fuerte y me abalanzo sobre él, besándolo por toda la cara. Le abrazo.
- Te amo. - dice siguiéndome el abrazo. Sonrío en medio del abrazo.
- Solo tu haces que siempre tenga una sonrisa en la cara, ¿lo sabías? - digo.
- Vaya, ya somos dos. - dice. Me separo un poco de el y le beso los labios.
- Te adoro. - digo mirando fijamente sus ojos color miel.
- Pues anda que yo a ti. - vuelve a sonreír y sus ojos se achinan de nuevo de esa forma tan tierna.
Agarro su mano y entrelazo sus dedos y los míos. Me da un leve apretón y no puedo evitar sonreír.
- Eres mi mundo. - susurra con la voz ronca, acariciando mi mejilla con su mano libre.
- Tu el mío.
- Ya, pero yo lo he dicho antes. - dice burlándose de mi. Sonrío y deposito un beso en su frente.
- ¿Por qué te quiero tanto? - pregunto, mientras junto mi frente con la suya.
- No lo sé, dímelo tu. - sonríe como un niño inocente. Sonrío y le abrazo. Reímos los dos. Pero su risa se corta y deja paso a un gemido de dolor.
- ¿Justin? - susurro. Lo miro y sus ojos cerrados y sus dientes apretados hacen que me congele totalmente por dentro. - Dios míos Justin.
Suspira y abre los ojos mirándome. Finge una sonrisa.
- ¿Qué te pasa? - pregunto.
- Nada... ha sido... mi pecho se ha contraído. Pero ya estoy bien. - sonríe.
- ¿Estás seguro? - pregunto.
- Sí nena, no te preocupes. - dice dándome un beso en la mejilla.

lunes, 12 de agosto de 2013

CAPÍTULO 23. KILLER.

WILL.

- ¿Dónde han ido? - pregunta Anna.
- No lo sé. Pero tenemos que largarnos de aquí cuanto antes. - contesto.

JUSTIN.

- ¿Y ahora qué hacemos? - pregunta Charlie asustada.
- Sígueme y todo irá bien nena. - digo mirando al frente.
Dónde coño estará el garaje de Austin. Debería estar cerca. Espero que me deje un coche. Austin nos ha ayudado siempre en todo. Es uno hombre de unos 45 años, que aparenta muchos menos.

- Justin. - dice Charlie. - Estoy cansada. - dice con la respiración agitaba. Suspiro y me giro, parándome. La miro. Sus brazos descansan sobre sus rodillas, dando grandes bocanadas.
- Madre mía. - niego con la cabeza sonriendo. Me mira y sonríe. - Pues nada, tendré que llevarte yo.
 Bufa y se sube a mi espalda, pasando sus piernas por mi cintura y con sus brazos rodea mi cuello. Agarro bien sus piernas para evitar que caiga.
Empiezo a andar, cuando de repente noto cómo Charlie empieza a besarme el cuello llegando hasta mi oreja.
- Charlie cariño, si quieres que lleguemos a tiempo tendrás que dejar de hacer eso, porque si no paramos aquí mismo y hago yo lo mismo. - digo con la voz ronca.
Oigo su risa en mi oído. Retumba una y otra vez en mi cabeza. Sonrío y sigo andando.

Ya es de noche, pero consigo ver el garaje. Por fin hemos llegado.
- ¡Gracias a Dios! ¡Por fin! - grito.
- ¿Qué? - dice Charlie medio dormida. La acabo de despertar con mis gritos.
- Lo siento nena, no recordaba que estabas durmiendo. - digo.
- No importa. Déjame bajar. - dice dándome un beso en la mejilla.
La bajo con cuidado, pero cae al suelo.
- Charlie. - digo mientras me arrodillo frente a ella. - ¿Estás bien?
- Sí, no te preocupes. - dice sonriendo.
- Venga, levanta. - digo riendo. La agarro de las manos y la levanto. - Vamos. - tiro de su mano y caminamos hacia el garaje.

Llamo al timbre.
- ¿Dónde estamos? - pregunta Charlie.
- Tranquila, le pediré un coche y volveremos a Madrid. - digo.
- ¿Quién es? - pregunta una voz desde dentro.
- Soy yo. Justin. - respondo.
- ¿Qué coño? Espera, ahora salgo. - grita. Miro a Charlie. Su cara es de asombro. Río.
La puerta tarda un rato en abrirse y entonces Austin me abraza.
- Tío creía que no te volvería a ver. - grita mientras me abraza. Estallo en una carcajada.
- No te librarás tan fácil de mi. - río. Se separa de mi y sonríe. Luego mira a Charlie.
- Con que Killer ha encontrado a una chica. Bastante, bueno... exageradamente guapa. - dice.
- Oh Dios. - Charlie se tapa la cara. Austin y yo empezamos a reír.
- Preciosa, soy como el padre de Justin . - dice Austin. Charlie se destapa la cara. Está roja.
- Me llamo Charlotte. - dice sonriendo. Austin le agarra la mano y le da dos besos. Ella sonríe vergonzosa. Sonrío.
- Encantado bonita. - Austin se gira hacia mí.
- Austin, no nos podemos quedar mucho tiempo. Por favor, necesitamos un coche. - digo.
Se queda pensativo.
- Tengo un coche perfecto. Esperad aquí. - dice, entrando de nuevo a la casa.

Por la carretera no veo nada. Enciendo los faros y giro un segundo mi cabeza para ver a Charlie dormida.
Mi móvil empieza a sonar. Con una mano sigo manejando el volante y con la otra saco el móvil del bolsillo.
- ¿Sí?. - digo.
- Hola Bieber. - suena una voz muy, muy familiar.
- McCann.
- ¿Qué tal? Espero que no te haya molestado lo de los coches patrulla. Ya sabes cómo es mi hermano. Se ha puesto celoso al enterarse de que eras tu el que tenía a la pequeña Charlotte, y os jodió chivándose a tu tío. - dice, acompañado de una carcajada.
Aprieto el teléfono con fuerza.
- Con que... ¿tu hermano es Marc? - digo.
- Muy bien Justin. Al fin lo descubres. - grita riendo. Gilipollas. - Por cierto, - su risa cesa. - dale las buenas noches de mi parte a la preciosa Charlotte. Se le ve tan tierna durmiendo. - frunzo el ceño y miro por el espejo retrovisor viendo un coche. El que va conduciendo saluda. Se está riendo.
- Hijo de puta. - mascullo entre dientes.
- Teneis dos minutos para salir del coche. Hay una bomba dentro que estallará en 10 minutos. - dice.
Cuelgo y guardo mi móvil en el bolsillo. Acelero, pero Jason nos sigue aún.
- ¡Maldito cabrón! - grito dándole un golpe al volante.
- ¿Qué ocurre? - oigo la voz de Charlie. La miro y después vuelvo la mirada hacia la carretera.
Me adentro en el campo y paro. Salgo corriendo del coche y lo rodeo. Abro la puerta de Charlie y le quito el cinturón, para después agarrarla del brazo y tirar de ella.
- Justin, ¿qué pasa? - grita.
- ¡Cállate joder! - grito.
- No sirve de nada correr. - oigo la voz de Jason. Me giro y le veo muy cerca de mí, con una pistola. - Porque hasta aquí el juego amigo mío. - dice apuntándome.
- Justin... - Charlie me aprieta la mano. Le devuelvo el apretón.
Jason me agarra por el cuello y me pone la pistola en la sien.
- Charlotte dile adiós a Justin. - dice Jason.
- ¡Vete Charlie! - grito. No se mueve. - ¡Joder vete! !Vete de aquí!
- Suéltalo. - grita ella.
- ¡¿QUIERES IRTE DE UNA MALDITA VEZ ZORRA?! - grito. No quería decirle lo de zorra, pero sabía que si no era imposible que se fuera. Me mira con odio. Se gira y empieza a correr.
- Vaya, que bien os lleváis. - ríe Jason. Hago un movimiento rápido y ahora soy yo el que le agarra por el cuello.
- A mi no me vuelvas a amenazar ni en tus sueños ¿entiendes? He matado a tu familia, menos a tu hermano porque era demasiado pequeño... Ahora te mataré a ti y luego a ese hijo de puta. - digo, quitándole la pistola y poniéndosela en la cabeza.
- Mátame, vamos. - ríe. - Mi hermano se encargará de tu hermana un día de estos. - empieza a reír a carcajadas.
- Hijo de puta. - digo apretando el gatillo. Pero no dispara. - Que listo eres Jason. Muy maduro por tu parte eh tío. - digo golpeándole en la nuca con la pistola. Cae al suelo.

CHARLOTTE.

Corro con todas mis fuerzas. ¿Va a volver a ser un cabrón conmigo? ¿Pero por qué? ¿Qué coño he hecho mal ahora? No quiero que me insulte. Solo que me bese.
- ¡Charlie! ¡Charlie! - gritan detrás mía. Me giro y veo que es Justin. Empiezo a correr más rápido. - ¡Charlie por favor para! - grita.
Las lágrimas empiezan a salir de mis ojos. No me quedan más fuerzas para seguir corriendo. Me dejo caer al suelo. Entonces siento unos brazos rodeando mi cuerpo.
- Charlie perdóname. Lo de zorra te lo he dicho porque si no sabía que no me dejarías. Yo nunca te haría daño mi vida. - dice besando mi mejilla.
- Pues lo has hecho. Me has hecho mucho daño. - digo llorando.
- Mierda Charlie. Levanta, corre. - dice tirándome del brazo.
- Suéltame. - grito.
- Levanta joder. La bomb...

Se escucha un gran estruendo, haciendo que mis oídos se taponasen. Justin se tira encima mía, y siento como si nos elevásemos un poco del suelo. Me tapa los oídos con fuerza. Pero no oigo nada.
Justin me destapa los oídos pero no oigo el más mínimo ruido. Me gira la cabeza, agarrándomela entre sus manos y me empieza a hablar. Pero no sé lo que dice. Me pesan los párpados. Tengo sueño.

Empiezo a oír un murmuro hasta que, de repente lo oigo todo de golpe. Haciendo que se me salten las lágrimas.
- ¿Charlie? ¿Me oyes? - dice Justin.
- Sí, ahora sí. - tenso mi mandíbula. Me duelen los oídos. - ¿Qué ha sido eso? - pregunto asustada. - ¿Qué ha pasado con Jason?
- Nena será mejor que nos vayamos de aquí antes de que llegue la policía. ¿Vale? - dice. Asiento. - ¿Me perdonas? - dice dándome un beso en la frente.
Río leve y lo abrazo. Me coge en brazos.
- Yo te llevo. Estás destrozada. - dice volviéndome a dar un beso.
- ¿Dónde vamos? - pregunto apoyando mi cabeza en su hombro?
- Donde nos lleve la noche. - dice después de besarme la mejilla.

¿Conocéis esa sensación de sentir que tienes el mundo en tus manos? ¿Esas punzadas que te da el corazón, al saber que alguien de verdad se preocupa por ti, y que daría la vida con tal de mantenerte a salvo? ¿No? Pues tranquilos, porque ya llegará esa persona adecuada, que se comprometa a estar a tu lado en los buenos y malos momentos.

viernes, 9 de agosto de 2013

CAPÍTULO 22. KILLER.

JUSTIN.

- Os lo teníais muy preparado ¿verdad? - dice Jake.
- ¿Papá? - dice Charlie mirándole sorprendida.
- Ven aquí ahora mismo Charlotte. No vas a volver a ver a este gilipollas. - dijo Jake refiriéndose a mi.
- Vaya Jake, cuanto tiempo ¿no? - digo pasando mi brazo por encima de los hombros de Charlie.
- Suelta a mi hija y no te detendré. Desaparece de su vida y no volveré a por ti. Te olvidaré por completo. Olvidaré tu miserable vida y tus delitos. - dice mi tío.
- ¿Tu hija? - pregunto soltando a Charlie y empujándola levemente para acercarla a Anna. Miro a mi tío. - ¿De verdad tito? ¿Charlotte es tu hija? - pregunto mientras una sonrisa se dibuja en mi rostro.
Noto como se pone tenso.
- ¿De qué demonios estás hablando Justin? - pregunta Charlie. - ¿Por qué le llamas tito?
- Eres un hijo de puta. Nunca has querido a Charlotte, y ahora que está conmigo te la quieres llevar. ¿De qué coño vas Jake? Te importaba una puta mierda lo que le pasase a tu pequeña. Cuando ella jugaba conmigo de pequeña la apartabas de mi joder. - grito poniéndome nervioso.
- Cállate. - dice mi tío.
- Me callaría, si hubieras dicho toda la verdad desde el principio. Vamos ¿no lo vas a decir? ¿Quieres que lo haga yo?
- ¡Cállate! - grita.
- ¡Dile a Charlotte que no es tu hija! ¡Díselo! ¡Dile de una puta vez que tu mujer te ha puesto los cuernos y que se quedó embarazada! ¡Vamos! - grito enfadado.
- ¿Cómo? - dice Charlie acercándose a Jake. - ¿Es eso verdad?
- Hija...
- ¡No! ¡Me has mentido toda mi vida! - grita Charlie. - ¿Por qué? ¿Qué es eso de que yo jugaba con Justin de pequeña?
- Cariño yo... si tu fueras mi hija sería prima de Justin.
- ¿Puedes salir un momento Jake? - dice Charlie.
- Cariño...
- Por favor.
Asiente y sale. Charlie se gira, mirándome sin ninguna expresión. Niega con la cabeza.
- Eres... el tío más despreciable que he podido conocer en toda mi vida. - dice. Cierro los ojos con fuerza. Lo abro para volver a mirarla.
- Charlie... yo quería decírtelo pero...
- No vuelvas a llamarme Charlie. No quiero volver a verte nunca más ¿entiendes? ¡Nunca más joder! ¡Te odio! No me has contado una mierda. ¿De qué coño vas? Ni siquiera me quieres. Me has usado para hacer daño a mi pad... a Jake. - dice llorando.
- Charlie sabes que eso no es cierto. Yo te quiero.

CHARLOTTE.

Muerdo mi labio inferior mirándolo.
No quiero hacerle daño porque le quiero pero me ha engañado. Y eso me duele mucho.
- Perdóname por favor Charlie. Perdóname. Yo nunca te mentiría solo... no sabia cómo contarte todo esto. ¡Te amo Charlie! - grita llorando.
Me giro dispuesta a irme pero Justin agarra mi brazo. Me giro viéndole arrodillado frente a mi.
- No te vayas... No me dejes solo por favor. - suplica.
- Suéltame. - digo.
- No puedes irte. Por favor.
- ¡Suéltame! Por favor Justin, no hagas esto tan jodidamente difícil. - digo llorando.
- Justin... - dice Anna agachándose. - Vamos, levanta.
- No. - dice el agarrándose a mi cintura. Abrazándome fuerte. - No te separes de mí. No me hagas daño tu también. Por favor... - susurra llorando.
Me da un vuelco al corazón. No puedo hacerle esto. No después de todo lo que ha tenido que pasar por culpa de su familia. A veces es mejor tragarse el orgullo, y más si es por alguien al que amas tanto.
Lo miro y sigue llorando. Lo ojos se me llenan de nuevo de lágrimas.
- Justin... - digo.
- No me dejes. - dice con un hilo de voz. Aparto sus brazos de mi cintura. - No. - dice llorando. Pero no me detengo, quito sus brazos y le ayudo a levantarse.
- No te voy a dejar. - susurro. Suspira. - Espérame aquí ¿vale? - me separo de el.
Asiente y voy hacia la puerta. Al salir me quedo de piedra al ver cuatro coches patrulla y unos diez policías hablando con mi padre.
- ¿Qué demonios es esto? - grito.
- Vamos Charlotte, nos largamos de aquí.
- ¡No! - grito entrando y cerrando la puerta. Después echo el seguro. Corro hacia la puerta trasera y hago lo mismo. - ¡Justin! - grito entrando en el salón.
- ¿Qué pasa? - pregunta.
- Jake ha llamado a algunos policías. Os quieren meter a la cárcel. - grito alterada.
- Mierda. - dice Will. - ¿Qué hacemos? - pregunta mirando a Justin.
Empiezan a aporrear la puerta principal.
- Tenemos que acabar con esto. Estaba claro que no iba a durar para siempre chicos. - dice Justin.
- ¡Una puta mierda! - grito. Todos me miran. - ¿Os vais a dejar coger después de tantos años? ¿Tan fácil os vais a rendir? ¡Abre los ojos Justin! El que decía ser mi padre es un capullo. Tu mismo me lo has dicho hace tiempo. No voy a dejar que esto acabe así. - digo.
- Charlie tiene razón tío. - dice Jack. - No podemos rendirnos tan fácil. Recuerda... eres Killer. ¿Qué ha pasado con ese apodo? ¿Ahora te importa una mierda?
Justin asiente, pero entonces unos gritos nos llaman la atención.
- ¡Justin! ¡Justin! - es una chica. Miro a Justin y este se vuelve blanco.
- Kiley... - dice Justin corriendo hacia la puerta principal. Todos le seguimos.
- No abras. - dice Will.
Pero Justin no le hace caso y abre la puerta. Hay una patrulla y Jake está junto a Kiley.
- Justin, ¿qué hace aquí la policía? ¿Y por qué el tío Jake está aquí? - pregunta la chica rubia.
Corro al lado de Justin y le agarro del brazo. Justin cierra los ojos.
- Kiley, vuelve a casa con papá ¿quieres? - dice su hermano.
- Pero Justin...
- ¡Haz lo que te digo! - grita. Esta asiente y se va corriendo, desapareciendo.
Un policía se acerca y agarra a Justin por el brazo.
- Queda detenido por 28 asesinatos. Tiene derecho a guardar silencio. - dice, dándole la vuelta y poniéndole unas esposas. - Podrá pagar a un abogado.
- Pues que bien. - dice Justin sarcástico.
- No papá. No hagas esto. - suplico.
- Lo siento... pero no puedo dejar a un asesino libre. - dice.
- ¡Pero es tu sobrino joder! ¿De verdad le vas a hacer esto? - dijo empujando a Jake. Mi supuesto padre.
- Charlie ya. Tranquila ¿vale? - dice Justin. Lo miro y me muerdo el labio mientras las lágrimas empiezan a resbalar sobre mis mejillas. - No llores por favor. - dice.
Me acerco a el y le abrazo fuerte, llorando sobre su hombro.

Lo separan de mí.
- No, no se lo pueden llevar. - digo poniéndome frente al policía.
- Señorita quítese del medio por favor. - dice.
- ¿Y si no me quito? - pregunto acercándome más a el.
- Tendré que tomar medidas. - dice mirándome.
- Bien, pues tómelas. Estoy deseando ver de qué medidas me habla un hombre tan importante con uniforme. - digo intentando contener las lágrimas.
Carraspea.
- Por favor, quítese.
- No. Venga, ¿o a caso es que no le gusta una niña de 17 años? - digo levantando mi camiseta y dejando ver mi sujetador.
- ¡Charlotte! - grita Jake.
El policía se queda embobado. Miro a Justin y el también. Está enfadado.
Me acerco al policía y le pego un puñetazo en el estómago. Agarro a Justin de la mano y empezamos a correr.

- ¿Todavía nos siguen? - pregunto con la respiración agitada.
- Sí. Corre, métete ahí. - dice señalando un arbusto. Lo hago y el se esconde a mi lado. - Ya los hemos perdido de vista. - suspira.
Suspiro aliviada, y me doy cuenta de que tiene las esposas aún.
- Mierda, ¿cómo te quito esto Justin? - pregunto agarrando la cadena que une las esposas.
- Con cualquier cosa. ¿Llevas alguna pinza en el pelo?
Me toco el pelo y por suerte sí. Me la quito y se la doy. El rápidamente se las quita y las tira al suelo, después me devuelve la pinza.
- Charlie. - dice mirándome.
- Dime. - digo mirándolo mientras me coloco la pinza en el pelo.
- No vuelvas a hacer eso.
- ¿El qué? - pregunto arqueando una ceja.
- Coquetear con un tío delante mía y levantarte la puta camisa. Nunca más. - tensa la mandíbula.
- Justin lo he hecho par...
- Ya, ya sé por qué lo has hecho. Pero había más maneras ¿sabes? - dice agarrándome de las muñecas.
- Justin estaba muy asustada y no sabía que hacer. Fue lo primero que se me ocurrió. - digo defendiéndome.
Aprieta mis muñecas, haciendo que de un pequeño grito.
- No vuelvas a hacerlo Charlotte. Porque juro que no me haré cargo de mis actos. Eres mia Charlie. Mía. - dice con la voz ronca muy cerca de mi.
Trago saliva mirándolo con miedo. ¿Qué ha sido de ese Justin cariñoso? ¿Por qué me habla así?
- Justin me haces daño. - susurro con el corazón en la garganta.
Su mirada es penetrante. Está muy enfadado, se le nota por su forma de mirar y hablar.
Entonces me aprieta más y noto un pinchazo en las muñecas. Me duele muchísimo.
- Justin. - susurro mientras una lágrima cae de mi ojo izquierdo. Su mandíbula deja de tensarse y me suelta.
- Dios, mierda Charlie. Mi amor lo siento. - dice acogiéndome en su pecho. Me escondo entre sus brazos. - Lo siento mi vida. No... no quería hacerte daño. Soy gilipollas. Tu lo has hecho con buena intención. - me besa en la frente. - Mi pequeña. - susurra, acariciándome la mejilla mientras me abraza con fuerza. - Te quiero.

martes, 6 de agosto de 2013

CAPÍTULO 21. KILLER.

CHARLOTTE.

Han pasado varios días y no he vuelto a vomitar. Supongo que algo me habrá sentado mal.
Me muevo en la cama. Es de noche y Justin está a mi lado dormido, con un brazo por encima de mi cintura. Me levanto despacio intentando no despertarle y salgo de la habitación. Al salir me choco con Anna.
- ¿Qué haces despierta? - pregunta.
- Estoy muy mareada y tengo ganas de vomitar y no sé de qué puede ser. - digo sincera.
- Charlie... ¿tu y Justin habéis...?
- ¿Que si hemos que? - pregunto frunciendo el ceño.
- Ya sabes... cuando os acostasteis... ¿habéis usado condón?
Empiezo a pensar y me quedo sin aliento.
- No. - contesto.
- Ostia Charlie... - se lleva la mano a la frente. - No puede ser. - me mira horrorizada.
- ¿Charlie? - se oye dentro de la habitación. Cuando voy a entrar sale Justin. - ¿Qué haces despierta? - pregunta.
- Justin, ¡eres gilipollas tío! - grita Anna.
- ¿Qué? ¿Por qué? ¿Qué he hecho ahora? - pregunta Justin.
- La has dejado em...
- ¡Anna! - grito.
- ¿Qué? ¿He dejado em...? - dice Justin arqueando una ceja.
- Pues que has dejado embarazada a Charlie. - suelta Anna rápidamente.
La miro con odio. Mierda. ¿Por qué se lo ha dicho? Quizás solo sea una falsa alarma.
- ¿C-como? - consigue decir Justin. - Dime que se lo acaba de inventar. - dice mirándome.
Niego con la cabeza.
- Pero puede que no lo esté ¿no? - miro a Anna.
- Estás mareada, tienes ganas de vomitar... ¿qué otra cosa puede ser? - dice ella.
- ¡Joder! ¡Joder! ¡Siempre tiene que haber algo de por medio! - Justin sale de la habitación. - ¡Me cago en la puta! - grita.
- Dejar de gritar joder. - dice Jhon saliendo de su habitación.

Justin se acerca a mi y me agarra las manos.
- Mierda Charlie, se me olvidó darte la píldora. Joder. Lo siento nena de verdad, te he jodido la vida. - dice dándome un beso en la mejilla.
- Justin tranquilo. - hago que suelte mis manos y acaricio sus mejillas. - Todo irá bien, ¿vale? - digo regalándole una pequeña sonrisa.
Mira hacia otro lado, tensando su mandíbula.
- Justin ya. ¡Para! No te comportes como un puto crío joder porque no aguanto eso ¿vale? - digo soltando sus mejillas. Estoy empezando a enfadarme. - Lo último que puedes hacer ahora es enfadarte. ¿De qué vas? ¡Estoy cansada de toda esta mierda! - digo levantando mis brazos hacia arriba.
- Charlie... - dice Justin acariciándome.
- ¡No! ¡Déjame ya en paz de una vez joder! ¡Soy yo la que debería enfadarme no tu! ¡Soy yo la que está embarazada! - grito mientras las lágrimas comienzan a caer por mis mejillas.
- Charlie cálmate. No te va a sentar bien. - dice Anna rodeándome con sus brazos.
- ¡Suéltame! - grito. Lo hice sin pensarlo.
- Cariño... - dice Justin. - Lo siento, yo...
- ¿Tu qué? Déjame en paz, en serio. - digo mirándolo. Entro en la habitación y me tumbo en la cama rodeando mi vientre.

JUSTIN.

- Tío Justin - dice Will apoyando si mano en mi hombro. - no te rayes. Ya verás como mañana se levantá como si nada.
- Conozco a Charlie. Esto no se le quitará en un tiempo. - digo suspirando.
- Justin, quizás, no lo esté. No, no lo podemos saber aún. - dice Jhon.
- No sé tío. Estoy confuso. - niego con la cabeza. - Buenas noches.
- Hasta mañana tío y no te preocupes. - dice Will. Asiento y entro en la habitación cerrando la puerta detrás de mí.
Veo a Charlie tumbada en la cama. Está dormida con los brazos rodeando su vientre. Trago saliva.
¿Y si es verdad que está embarazada?

A la mañana siguiente.*

- ¡Justin! - grita alguien entrando en mi habitación.
- ¡Joder! - me tapo con la manta.
- Despierta cariño. - Es Charlie. Me lo temía. Abro lo ojos y la veo sonriendo.
- ¿Qué pasa? - pregunto medio dormido aún.
- Vamos. Me quiero hacer el test. - me mira con una especie de termómetro en la mano.
Me levanto revolviéndome el pelo y salimos los dos de la habitación. Entramos en el baño.
- ¿Cómo va esa cosa? - pregunto.
- Tengo que hacer pis aquí. - señala el termómetro. - Y luego esperar unos minutos. Si se pone rosa, estoy embarazada. Pero si se pone azul no. - dice mirándome.
- Vale. Yo salgo. - digo abriendo la puerta. Antes de poder salir Charlie me agarra la mano. Giro mi cabeza y veo cómo se acerca hacía mí. Me abraza con fuerza. Suelto el pomo de la puerta y le sigo el abrazo.
- Te quiero. - susurra.
- Te amo. - contesto.
Se separa un poco de mi, mirándome a los ojos.
- Quiero que sepas que si estoy embarazada... me va a dar igual. Quiero decir que seguiré a tu lado pase lo que pase. No quiero volver a pelear ni por eso ni por nada. - dice acariciando mi mentón. - Nunca te dejaré ¿vale? - dice sonriéndome de esa forma tan bonita.
La aprieto contra mi y asiento.
Me acerco más a ella y la beso. Nos separamos y salgo del baño.

- Pero, ¿está en el baño? - pregunta Anna. Asiento y me siento en el sofá junto a los demás.
- Reza porque no esté embarazada. Que es menor. - dice Jhon. Lo miro. Está sonriendo.
- ¿Qué pasa? ¿Te divierte esta mierda Jhon? Porque a mi no me hace mi puta gracia. - digo apretando mis puños.
Todos se quedan callados.
- Justin ya. - dice una voz femenina detrás mía. Me giro y veo a Charlie mirando el termómetro.
Me levanto y voy hacia ella.
- ¿Aún no ha salido? - pregunto. Niega con la cabeza.
- No me la imagino con una enorme tripa. - dice Zac. Lo miro y tenso la mandíbula.
Noto cómo Charlie se tensa.
- Zac, calla esa puta boca que tienes porque no hace más que salir mierda y más mierda de ella. - digo.
- Ya. - Charlie me agarra  con fuerza del brazo impidiendo que mi puño acabe en la cara de Zac.
Zac empieza a reír.
- ¿Qué pasa? ¿Tiene que pararte la zorra de tu novia para que no te metas en otra pelea? - dice Zac.
Le miro tensando la mandíbula.
- Cállate de una vez Zac. - dice Will.
- No me sale del rabo que este gilipollas se crea alguien. La niña tiene 17 años. ¿En qué pensabas? Aunque claro... hay que reconocer que la chica no está nada mal. - dice mirando a Charlie de arriba abajo.

- Zac, ¿quieres que Justin te mate o qué? - dice Anna.
- No es capaz. La zorra de su novia le pararía. - dice riendo.
- Hasta aquí mi paciencia. - digo con la voz ronca.
- No Justin. - me para Charlie.
- ¿Quieres que te parta la puta cara? Porque lo haré encantado. - voy hacia el y le agarro por el cuello, levantándolo del suelo lo estampo contra la pared. Está rojo. - ¡Venga! ¡Di algo ahora! ¡Di otra vez que mi novia es una zorra! - le grito.
- ¡Justin para! - dice Charlie.
- ¡Vuelve a mirar a Charlie como lo has hecho antes y te parto la puta cara de gilipollas que tienes!
- Justin está saliendo un color. - grita Charlie. Suelto a Zac mirándolo con asco y me acerco a ella.
Va cambiando de color hasta que se vuelve azul. Suelto un suspiro de alivio y Charlie grita de la emoción.
- Que momento de tensión para nada. - dice Anna suspirando.
Charlie sonríe y va hacia la cocina para luego volver corriendo sin el test y abalanzarse sobre mi.
- Que alivio nena. - digo después de darle un beso en la frente.

ERIKA.

- ¡No papá! ¡No puedes detener a Justin! - grito llorando. Lo agarro del brazo para que no se vaya.
- Lo encontraré y acabaré con ese hijo de puta. ¡Suéltame Erika! - grita.
- Jake por favor. - dice mi madre.
- ¡Suéltame Erika tengo que irme! - grita de nuevo mi padre. Mi madre me obliga a soltarlo y a sentarme en el sofá. Veo cómo sale por la puerta y empiezo a llorar más.
- ¡Mamá no puede hacer eso! - grito. - No puede porque Justin y Charlie se aman. - digo tragando saliva.
Mi madre abre lo ojos como platos.
- Pero... ¿ella no quería a Marc? - pregunta. Trago saliva y niego con la cabeza.
- Ella está enamorada de Justin. De mi primo. - digo.
- Cariño pero...
- ¡Olvídalo! ¡ Va a detener a Justin! El es un buen chico con problemas familiares muy jodidos. No merece la vida que tiene. Entonces llegó Charlie y le devolvió la felicidad. ¿No lo entiendes? Joder mamá, tu misma me has dicho que de pequeño Justin no era capaz de hacer daño a nadie. Pero con todo lo que le ha pasado es normal que esté así. El lo ha pasado muy, muy mal y Charlie ha salido la única capaz de volver a hacerle sonreír. Ellos dos se necesitan el uno al otro.

JUSTIN.

Oigo cómo la puerta principal se abre. Todos miramos y entra la persona que menos me esperaba. Es mi tío. El "padre" de Charlie.

martes, 23 de julio de 2013

CAPÍTULO 20. KILLER.


JUSTIN.

Era la primera vez de Charlie, y también la mía aunque ella no lo sabía. Era la primera vez que de verdad quería a alguien.

Paso mi brazo por la cintura de Charlie y la atraigo hacia mi mientras bajamos las escaleras.
- Justin si no dejas de hacer eso algún día nos caeremos por las escaleras. - ríe mirándome.
- Me tiraría yo antes de que tu cayeras... - me paro y la agarro de la mano haciendo que ella también pare. Le doy un beso en la mejilla. Sonríe y me da uno en la nariz. Reímos leve y bajamos los peldaños que quedan.

- Prohibido cariñitos en público. - dice Will advirtiendo con su dedo índice.
- ¿Cariñitos? - digo. Asiente. Agarro a Charlie por la cintura y la junto del todo a mi. La beso en la boca.
- ¡Oh, no me lo puedo creer! - grita Will. Me separo de Charlie y veo cómo esta se sonroja. Sonrío. - Oye Charlie, cuéntame ¿cómo es en la cama? - pregunta Will mirando a Charlie. Ella se pone más roja aún.
- Will vete a la mierda. - digo riendo.
- Pero Justin, lo haces con todas menos conmigo. ¿Qué pasa? ¿No te gusto? - dice imitando a una tía.
Charlie empieza a reírse. Yo aguanto la risa, y Will también.
- Lo siento, pero lo nuestro acabó hace mucho tiempo. - digo. Will se tapa la boca haciéndose el herido.
- Claro, como ella tiene más tetas que yo. - grita.
Charlie no deja de reír. No aguanto más la risa y estallo en una carcajada, al igual que Will.


Abro el grifo y sin querer la mojo entera y está con la ropa puesta.
- ¡Justin! - grita pegandome en el brazo.
- Ah. ¿Por qué me pegas? - me quejo.
- Tu sabrás. Me has mojado entera. - grita. Río.
- Lo siento nena, no me he dado cuenta.
Me mira y arquea una ceja.
- ¿Te estás riendo? - pregunta.
- ¿Eh? Yo, no. Claro que no. - borro la sonrisa de mi cara, aguantando la risa.
- Más te vale. Sal. Me voy a duchar. - dice metiéndose en la bañera y corriendo las cortinas.
- Va. - digo andando hasta la puerta. La abro y cierro sin salir. Empieza a quitarse la ropa y a tirarla al suelo. Abre el grifo. Sonrío.
Me quito las zapatillas y la gorra  con cuidado y las dejo en el suelo. Luego la camiseta y los pantalones, hasta quedarme en bóxer.
Me acerco con cuidado a la bañera y solo asomo la cabeza, viéndola de espaldas, enjabonándose el pelo.
No se da cuenta cuando entro, hasta que coloco mis manos sobre su cintura.
- ¡AHH! - grita bajando los brazos. Se gira y empieza a pegarme.
- No me pegues. - grito riendo. Abre los ojos y me pega más. - Ahh. - grito cuando me tira espuma a los ojos. - Para. - grito riendo. Pero entonces resbalo y me caigo, haciendo que Charlie caiga encima mía.
No veo nada. Me froto los ojos y consigo ver a Charlie tirada encima mía.
- ¡Justin! - grita intentando levantarse, pero no lo consigue. Empiezo a reír. - No te rías. - grita sonriendo.
- ¿Te pesa el culo cariño? - pregunto riendo a carcajadas.
- Cállate. No me mires. - dice.
- Pero si ya te he visto.
- Me da igual. Sigue dándome vergüenza. No me mires mientras me lavo. - Asiento y me tapo los ojos con las dos manos.
Noto cómo se levanta y sale de la bañera. Me levanto aún con los ojos tapados.
- Charlie, ¿puedo abrirlos ya? - pregunto.
- Sí.

Me destapo los ojos y la veo tapándose con una toalla. Sonrío.
- ¿Por qué eres tan cabezota y te metes conmigo a la bañera? - pregunta arqueando una ceja.
- Porque quería ayudarte. - digo riendo.
- Justin... - dice riendo más fuerte aún.
- Venga no seas mala. Se que es lo que quieres. Lo estás deseando. - me acerco a ella y la empiezo a besar.
Noto como empieza a empujarme lentamente. Oigo abrirse la puerta. Abro los ojos y veo cómo Charlie me guiña un ojo, y me empuja fuera cerrando la puerta.
Oigo su risa.
- ¡Muy bonito! - grito. - Esto es la guerra nena.

ERIKA.

Suspiro mientras abro la puerta. Me quedo de pierda al ver quién es.
- Oh vaya Marc. ¿Qué tal? - le saludo dándole un beso en la mejilla. El me devuelve el beso.
- Bueno, preocupado. Como todos los  días Erika. ¿No sabes dónde pudo haberse ido Charlie? - pregunta.
- Lo siento Marc. Mi padre está intentando localizarla pero nada. Solo sabemos que se ha ido por voluntad propia. - digo mientras me encojo de hombros.
- Ya veo... ¿Pero se ha ido con alguien cierto? - dice mirándome fríamente.
- No lo sé. Podría ser. ¿Por qué quieres saberlo? - pregunto.
Sonríe sarcástico mirando hacia el suelo. Después me mira con odio, para luego cogerme por la mandíbula y chocarme contra la puerta.
- Mira niñata, estoy de tus jueguecitos hasta los cojones ¿entiendes? No te soporto. Dime ahora mismo con quién se ha ido Charlotte. -grita.
Lo miro asustada, con la respiración entrecortada. Mierda.

CHARLOTTE.

Salgo del baño envuelta en una toalla. Miro por toda la habitación, pero Justin no está. Suspiro y voy hacia la puerta cerrándola.
- ¡AAHH! - grito al ver a Justin detrás de la puerta cruzado de brazos. - Inútil. - digo pegándolo.
- Joder un día de estos me vas a matar de tanto pegarme. - dice riendo.
Niego con la cabeza y me giro, pero Justin me agarra por la cintura. Cogiéndome.
Justin empieza a besarme el cuello y de repente me viene una arcada.
- ¿Qué ocurre? - pregunta con el ceño fruncido.
Me tapo la boca. Aparto a Justin y corro hacia el baño. Me arrodillo y echo todo el vómito al váter. Empiezo a toser fuertemente y a vomitar de nuevo.
Noto como Justin me recoge el pelo con una mano, mientras que con la otra me acaricia la espalda.

JUSTIN.

- ¿Seguro que estás bien? - pregunto colocando un mechón de su pelo tras la oreja.
- Sí, tranquilo. - me sonríe, no muy convincente.
- ¿Por qué habrá sido? - pregunto acariciando su espalda. Mientras estamos los dos sentados en el sofá.
- No lo sé. Pero no te preocupes, no será nada. - dice acariciándome el pelo.
- Charlie, ¿cómo quieres que no me preocupe? Has vomitado, y te recuerdo que ayer estabas en el hospital echando sangre por la boca. - digo tensando mi mandíbula.
- Pero esta vez no ha sido sangre. Habré comido algo malo, no le des más vueltas. - me da un beso en la mejilla.

Lo último que quiero ahora es que vuelva a pasarla algo malo.

NARRADOR.

Tal vez algo le sentó mal a Charlie... Pero ¿usaron protección cuando se acostaron? ¿Charlie se tomó la píldora del día después?

miércoles, 17 de julio de 2013

CAPÍTULO 19. KILLER.

CHARLOTTE.

No he dejado de reír desde que Will ha empezado a hablar. Es muy gracioso. Aunque me duele mucho el pecho.
- Will, por favor para. Me vas a matar... - río fuerte. Desde la silla me mira sonriendo.
- Justin me ha dicho que te anime. Y eso es lo que voy a hacer Cherlie. - se encoge de hombros con cara de niño bueno.
- Eres un amor. - sonrío de oreja a oreja mirándolo.
- Bah, no es para tanto. - dice haciendo un gesto con la mano y mirando hacia otro lado.

Entonces mi sonrisa desaparece, al recordar una semanas atrás cuando Justin y yo no éramos novios, cuando le clavé la navaja en la pierna. Frunzo el ceño tragando saliva.
- ¿Qué ocurre? - pregunta Will ahora preocupado.
- Will, seguro que tu sabes qué es lo que me oculta Justin ¿verdad? - digo mirándolo.
- ¿Qué? - frunce el ceño.
- Sí. Un día que estábamos en su cuarto llamó a su tío, y parecía conocerme. Justin me dijo que lo saludara. Y me dijo algo de mis padres... bueno más bien de mi padre... que era un hijo de puta. ¿Por qué? - pregunto.
Su cara se vuelve pálida.
- No. No se de qué me hablas Charlie. - dice.
- Por favor Will, si sabes algo tienes que contármelo. Justin no me lo querrá contar si se lo pregunto. - suplico.
- Lo siento Charlie. De verdad que no se a qué te refieres. Lo siento. - dice mientras se encoge de hombros.
Suspiro echando la cabeza hacia atrás y cerrando los ojos con fuerza.

JUSTIN.

Golpeo por tercera vez a Anna en la espalda. Grita.
- ¡Por favor para! - grita.
- Dime ahora mismo qué coño te ha hecho Charlie para que la envenenaras. ¿A caso ella tiene la puta culpa de algo Anna? - grito dejando salir toda mi ira. - ¡Contesta!
- ¡No ella no tiene la culpa de nada! ¡Jason me ha obligado! ¡Me ha amenazado con matar a James! ¡El fue el que me dijo que envenenase de Charlie y que me hiciera la loca! Me prometió que no pasaría nada si lo hacia todo bien. - gritaba llorando, tirada en el suelo.
- ¡No mientas! ¡Jason se ha ido! ¡Estamos en Barcelona y el se ha ido a Toulouse! - grito a punto de volver a pegarla.
- ¡Pero ha vuelto! ¡Ha vuelto para vengarse! Te lo juro Justin. - grita llorando mirándome a los ojos. - Para por favor. - suplica llorando aún más. - No estoy loca. Yo... yo nunca quise envenenar a Charlie. Ella me cae bien joder. Rezaba para que se curase. Justin... soy la misma Anna de siempre. Por favor, tienes que creerme. - suplica juntando sus manos fuertemente bajo la barbilla.
Me estremezco ante el pensamiento de que Jason ha vuelto para vengarse. Y ahora es cuando me doy cuenta de que dice la verdad, por la sinceridad que hay en sus palabras. Sé cuando una persona es sincera y cuando no. Y Anna lo está siendo.
Me arrodillo ante ella. La agarro despacio de las muñecas. Me mira. Sus ojos están rojos e hinchados de tanto llorar.
- Te creo. - digo tragando saliva. Su respiración es agitada. Le muestro una pequeña sonrisa. - Lo siento. - me arrepiento de todo. - Lo siento Anna.
Se abalanza a mis brazos, abrazándome con fuerza.
- No. Yo lo siento. Nunca he querido hacer daño a Charlie. ¡Yo la quiero! Es una gran chica. - dice.
La abrazo con fuerza.
- Lo es. - afirmo.

Dos semanas más tarde*

Estoy esperando a que Will y Charlie lleguen a casa. No me quedan más uñas que morder. No la he podido ver en todo este tiempo, porque al parecer ha habido una accidente  frente al hospital y ha estado lleno de policías que podían verme.
- Tranquilo Justin. Están al llegar. - me dice Jhon riendo.
Entonces oigo un coche. Me levanto rápidamente y voy corriendo hacia la puerta. La abro y fuera veo a Will saliendo del coche. Después la puerta del copiloto se abre, mientras que Charlie sale del interior del coche. Cierra la puerta y me mira esbozando una enorme sonrisa. Sonrío y corro hacia ella abriendo los brazos para cogerla. Da un grito y luego empieza a reír.
- Te he echado de menos. - dice abrazándome.
- Yo también a ti. - digo dejándola en el suelo. Cubro sus mejillas con mis manos y la doy un fuerte beso.

- Charlie, gracias por perdonarme. Yo... yo nunca he querido hacerte daño. - dice Anna abrazando a Charlie. Ella le devuelve el abrazo.
- Tranquila, ahora sé por qué lo has hecho, y créeme, yo hubiese hecho lo mismo en tu lugar. - dice Charlie.
Las dos sonríen.

jueves, 11 de julio de 2013

CAPÍTULO 18. KILLER.

Deja de echar sangre por la boca. Suspiro algo aliviado.
- Ven aquí. - digo cogiéndola del brazo. Apoyo su barbilla en mi hombro.
- Justin deben de estar al venir, pero... será peligroso para ti. - dice Will negando con la cabeza.
- No, no importa. No me pienso separar de ella. Me importa una mierda que me detengan. Me escaparé o haré cualquier cosas para estar cerca de Charlie. - digo dándole un beso en el hombro.
Oigo la sirena de la ambulancia acercándose y bajo con Charlie en brazos. Will abre la puerta y la ambulancia aparca frente a nuestra casa.
Sacan una camilla y me dicen que la tumbe. Lo hago, pero no consigo que se tumbe del todo.
- No me dejes sola, no. - suplica llorando.
- No lo haré. Túmbate cielo. - digo con el corazón roto.
Se tumba y la limpian la boca y luego la colocan una mascarilla. La meten dentro.
- ¿Algún acompañante? - pregunta un hombre.
- Sí, yo. - Digo. Asiente y entro con ella. Me siento a su lado y agarro su mano. - Vas a ponerte bien. Te lo prometo.
Le inyectan algo y se queda dormida. Para aliviarle el dolor. Muerdo mi labio con fuerza, conteniendo las lágrimas.

Mientras estoy en la sala de espera, miro a todos lados, por si puede haber algún policía. Lo que me faltaría ahora es que me detengan y que tenga que dejar sola a Charlie.
Llevo bastante tiempo esperando, pero no hacen más que entrar y salir del cuarto en el que tienen a Charlie. Me siento en una silla, rezando para que no la pase nada.

Veo a Will y a Jhon venir corriendo hacía mi.
- ¿No sabes nada? - pregunta Will. Niego con la cabeza.
- Llevan como 3 horas entrando y saliendo de su cuarto. Y no tengo ni puta idea de si están reanimandola. Juro que me quiero morir. Ella no tendría que haberse ido con la gilipollas de Anna. Si yo se lo hubiese impedido nada de esto hubiese ocurrido...
- Anna es una hija de puta. No entiendo por qué quiere matar a Charlie. No lo entiendo joder. - dice Jhon.
- Cuando vuelva a casa se va a enterar. - digo apretando mis puños con tanta fuerza que los nudillos se vuelven blancos.
- Tranquilo Justin, todo saldrá bien, ya lo verás. - dice Will dándome una palmadita en la espalda.

CHARLOTTE.

Me despierto, y sin poder evitarlo las lágrimas comienzan a caer por mis mejillas. Noto mi pecho contraído. Me duele todo.
Llevo una mascarilla puesta, y la máquina de al lado de mi cama marca el pulso de mi corazón. Gracias a dios, ya no hecho sangre por la boca.
Miro a mi alrededor.

Oigo la puerta y veo a Justin corriendo hacia mi. Me abraza con mucho cuidado.
- Mi niña estoy aquí. - dice dándome un beso en la frente. Me mira a los ojos y me limpia las lágrimas. - No llores. ¿Qué ocurre? - pregunta preocupado.
Y sólo con ver el miedo de Justin en sus ojos, mis ojos se vuelven a inundar de lágrimas, haciendo que de un pequeño sollozo.
- Ya está no llores. Por favor todo ha pasado. No llores. - me acaricia la cara.
- Me duele todo. - balbuceo.
A Justin se le humedecen los ojos y sonríe tristemente.
- Se te pasará, te lo prometo. No va a volver a pasarte nada. Estoy aquí. Y nadie te va a volver a hacer daño. Te lo prometo cielo. - besa mi mejilla y acaricia mi brazo. - Guapa. - sonríe.
- Te quiero. - susurro.
- Te amo. - dice apartando el pelo de mi cara. - Te amo más que a nada en el mundo. Y si te llegaría a pasar algo más grave... me pegaría un tiro en la cabeza. - dice negando con la cabeza.
Acaricio su mejilla, y le regalo una leve sonrisa.
Gira la cabeza hacia la máquina que hay al lado de mi cama.
Me vuelve a mirar y sonríe leve.
- ¿Quieres algo? ¿Agua? - pregunta.
Asiento.
- Un poco de agua. - susurro. Asiente y se levanta después de darme un beso en la frente. Sale por la puerta.

Miro hacia la ventana. El cielo está nublado. Suspiro, provocando un gran dolor en el pecho. Cierro los ojos con fuerza, notando el dolor por todo mi cuerpo.
Abro los ojos de nuevo, y veo a Justin acercándose a mi con un vaso de agua.
Me quito la mascarilla y me ayuda a beber agua, inclinándome un poco el vaso. Termino de beber y me coloco nuevamente la mascarilla.
- ¿Mejor? - pregunta Justin dejando el vaso en la mesilla que hay al lado. Asiento.
- Deberías irte Justin. No quiero que te detengan o lo que pueda pasar. - digo mirándolo. Me mira serio y se arrodilla a un lado de la cama, apoyando los codos en ella. Coge mi mano derecha y la esconde entre las suyas.
- No. No puedo irme. No puedo dejarte sola. - dice dándome un beso en la mano.
- Justin por favor. - suplico.
- Pero...
- Por favor. - digo seria. Suspira levemente.
- Al menos dejaré aquí a Will, para que te haga compañía. ¿Te parece? - dice acariciando mi frente.
- Como quieras. Pero que no te vean. Ten cuidado, por favor. - digo.
- No me van a coger nena. No les dejaría. - sonríe y me da un beso en la frente.

JUSTIN.

Dejo a Will con Charlie. Con él al menos se reirá algo y la entretendrá un poco.
- ¿Qué piensas hacer? - dice Jhon, mirando a la carretera mientras conduce. - ¿Te cargarás a Anna? - pregunta mirándome y luego volviendo su mirada hacia la carretera.
Giro mi cabeza mirando hacia la ventanilla.
- No lo sé. - digo pasándome la mano por el pelo.
- Pues piénsalo tío... envenenó a tu novia. - dice.
- Lo sé. Pero, ¿por qué matarla? Tal vez me sea útil más adelante.
Me mira por un momento y sonríe. Vuelve su mirada hacia la carretera con la sonrisa aún el la cara.
- Eres el mejor. - dice.
Río y el se une a mi risa.
- Tío en serio, te aprecio mucho.
- Bueno, estás a punto de ser como yo. Ya llegará tu momento amigo. - digo riendo.

A Jhon le conozco desde hace mucho. El fue con el primero con el que empecé a meterme en esta mierda.
Luego vino Will y luego Jake. Y finalmente James y con el la zorra de Anna, a la cual apreciaba en aquel entonces. Era una tía genial. Pero ahora, está para darle de hostias.