jueves, 11 de julio de 2013

CAPÍTULO 18. KILLER.

Deja de echar sangre por la boca. Suspiro algo aliviado.
- Ven aquí. - digo cogiéndola del brazo. Apoyo su barbilla en mi hombro.
- Justin deben de estar al venir, pero... será peligroso para ti. - dice Will negando con la cabeza.
- No, no importa. No me pienso separar de ella. Me importa una mierda que me detengan. Me escaparé o haré cualquier cosas para estar cerca de Charlie. - digo dándole un beso en el hombro.
Oigo la sirena de la ambulancia acercándose y bajo con Charlie en brazos. Will abre la puerta y la ambulancia aparca frente a nuestra casa.
Sacan una camilla y me dicen que la tumbe. Lo hago, pero no consigo que se tumbe del todo.
- No me dejes sola, no. - suplica llorando.
- No lo haré. Túmbate cielo. - digo con el corazón roto.
Se tumba y la limpian la boca y luego la colocan una mascarilla. La meten dentro.
- ¿Algún acompañante? - pregunta un hombre.
- Sí, yo. - Digo. Asiente y entro con ella. Me siento a su lado y agarro su mano. - Vas a ponerte bien. Te lo prometo.
Le inyectan algo y se queda dormida. Para aliviarle el dolor. Muerdo mi labio con fuerza, conteniendo las lágrimas.

Mientras estoy en la sala de espera, miro a todos lados, por si puede haber algún policía. Lo que me faltaría ahora es que me detengan y que tenga que dejar sola a Charlie.
Llevo bastante tiempo esperando, pero no hacen más que entrar y salir del cuarto en el que tienen a Charlie. Me siento en una silla, rezando para que no la pase nada.

Veo a Will y a Jhon venir corriendo hacía mi.
- ¿No sabes nada? - pregunta Will. Niego con la cabeza.
- Llevan como 3 horas entrando y saliendo de su cuarto. Y no tengo ni puta idea de si están reanimandola. Juro que me quiero morir. Ella no tendría que haberse ido con la gilipollas de Anna. Si yo se lo hubiese impedido nada de esto hubiese ocurrido...
- Anna es una hija de puta. No entiendo por qué quiere matar a Charlie. No lo entiendo joder. - dice Jhon.
- Cuando vuelva a casa se va a enterar. - digo apretando mis puños con tanta fuerza que los nudillos se vuelven blancos.
- Tranquilo Justin, todo saldrá bien, ya lo verás. - dice Will dándome una palmadita en la espalda.

CHARLOTTE.

Me despierto, y sin poder evitarlo las lágrimas comienzan a caer por mis mejillas. Noto mi pecho contraído. Me duele todo.
Llevo una mascarilla puesta, y la máquina de al lado de mi cama marca el pulso de mi corazón. Gracias a dios, ya no hecho sangre por la boca.
Miro a mi alrededor.

Oigo la puerta y veo a Justin corriendo hacia mi. Me abraza con mucho cuidado.
- Mi niña estoy aquí. - dice dándome un beso en la frente. Me mira a los ojos y me limpia las lágrimas. - No llores. ¿Qué ocurre? - pregunta preocupado.
Y sólo con ver el miedo de Justin en sus ojos, mis ojos se vuelven a inundar de lágrimas, haciendo que de un pequeño sollozo.
- Ya está no llores. Por favor todo ha pasado. No llores. - me acaricia la cara.
- Me duele todo. - balbuceo.
A Justin se le humedecen los ojos y sonríe tristemente.
- Se te pasará, te lo prometo. No va a volver a pasarte nada. Estoy aquí. Y nadie te va a volver a hacer daño. Te lo prometo cielo. - besa mi mejilla y acaricia mi brazo. - Guapa. - sonríe.
- Te quiero. - susurro.
- Te amo. - dice apartando el pelo de mi cara. - Te amo más que a nada en el mundo. Y si te llegaría a pasar algo más grave... me pegaría un tiro en la cabeza. - dice negando con la cabeza.
Acaricio su mejilla, y le regalo una leve sonrisa.
Gira la cabeza hacia la máquina que hay al lado de mi cama.
Me vuelve a mirar y sonríe leve.
- ¿Quieres algo? ¿Agua? - pregunta.
Asiento.
- Un poco de agua. - susurro. Asiente y se levanta después de darme un beso en la frente. Sale por la puerta.

Miro hacia la ventana. El cielo está nublado. Suspiro, provocando un gran dolor en el pecho. Cierro los ojos con fuerza, notando el dolor por todo mi cuerpo.
Abro los ojos de nuevo, y veo a Justin acercándose a mi con un vaso de agua.
Me quito la mascarilla y me ayuda a beber agua, inclinándome un poco el vaso. Termino de beber y me coloco nuevamente la mascarilla.
- ¿Mejor? - pregunta Justin dejando el vaso en la mesilla que hay al lado. Asiento.
- Deberías irte Justin. No quiero que te detengan o lo que pueda pasar. - digo mirándolo. Me mira serio y se arrodilla a un lado de la cama, apoyando los codos en ella. Coge mi mano derecha y la esconde entre las suyas.
- No. No puedo irme. No puedo dejarte sola. - dice dándome un beso en la mano.
- Justin por favor. - suplico.
- Pero...
- Por favor. - digo seria. Suspira levemente.
- Al menos dejaré aquí a Will, para que te haga compañía. ¿Te parece? - dice acariciando mi frente.
- Como quieras. Pero que no te vean. Ten cuidado, por favor. - digo.
- No me van a coger nena. No les dejaría. - sonríe y me da un beso en la frente.

JUSTIN.

Dejo a Will con Charlie. Con él al menos se reirá algo y la entretendrá un poco.
- ¿Qué piensas hacer? - dice Jhon, mirando a la carretera mientras conduce. - ¿Te cargarás a Anna? - pregunta mirándome y luego volviendo su mirada hacia la carretera.
Giro mi cabeza mirando hacia la ventanilla.
- No lo sé. - digo pasándome la mano por el pelo.
- Pues piénsalo tío... envenenó a tu novia. - dice.
- Lo sé. Pero, ¿por qué matarla? Tal vez me sea útil más adelante.
Me mira por un momento y sonríe. Vuelve su mirada hacia la carretera con la sonrisa aún el la cara.
- Eres el mejor. - dice.
Río y el se une a mi risa.
- Tío en serio, te aprecio mucho.
- Bueno, estás a punto de ser como yo. Ya llegará tu momento amigo. - digo riendo.

A Jhon le conozco desde hace mucho. El fue con el primero con el que empecé a meterme en esta mierda.
Luego vino Will y luego Jake. Y finalmente James y con el la zorra de Anna, a la cual apreciaba en aquel entonces. Era una tía genial. Pero ahora, está para darle de hostias.

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