domingo, 5 de mayo de 2013

CAPÍTULO 2. KILLER.

Empiezo a subir las escaleras, hasta llegar al piso de arriba. Voy a mi cuarto y entro, cerrando la puerta detrás de mi.
Saco mi móvil y lo dejo en la cama. Me dirijo hacia el armario y cojo una camiseta de tirantes y unos shorts.
Me cambio y entonces suena el timbre. Bajo corriendo y abro, viendo a Maria. Mi mejor amiga.
- ¡Aaaaaah! - gritamos las dos, para luego abrazarnos.
- Te he echado de menos.
- Yo también, y eso que solamente llevamos dos días sin vernos. - reímos las dos. - Pasa. - digo mientras nos separamos.
Entra y cierro la puerta. Subimos corriendo a mi cuarto.
Nos sentamos en la cama y cojo mi móvil para dejarlo encima del escritorio.
- Bueno que he venido para decirte que hoy hay una fiesta a la que tu tienes que venir sí o sí. - dice arqueando las cejas seguidamente. Río leve.
- Maria, hoy no tengo muchas ganas de salir a ningún sitio. - digo.
- Oh venga, enróllate un poco nena. Antes salíamos todo el día, desde que estás con Marc no has salido ningún día conmigo. Parece que te has olvidado de mi. - dice algo seria.
Suspiro.
- Tienes razón. Me vendrá bien salir un poco. - digo sonriendo. Me mira y sonríe.
- ¡Esa es mi Charlie! - grita mientras se abalanza sobre mi. Nos caemos a la cama.
Empezamos a reírnos cuando mi móvil empieza a sonar. Miro quién es. De nuevo ''Desconocido.''
Me levando y salgo de la habitación, cerrando la puerta. Contesto.
- ¿Si?
- Charlotte ¿cómo estás? - pregunta la misma voz que antes.
- ¿Quién eres y cómo sabes mi nombre y mi número? - contesto borde.
- Eh, eh. Tranquila morena. Por cierto, tienes buen culo. Y tu amiga, la que está contigo ahora mismo en tu habitación, no veas como me pongo con estas vistas. - dice.
Me quedo callada. Entro corriendo en la habitación y me asomo por la ventana.
- Preciosa, no mires por la ventana, no me vas a ver. Da media vuelta, si quieres que todo salga bien cielo. - dice amenazante.
Lo hago y María me mira frunciendo el ceño.
- ¿Quién es? - vocaliza. Le hago una seña para que espere y vuelvo a salir de la habitación.
- Mira, seas quién seas, me estás cabreando. Déjame en paz si no quieres que...
- ¿Tu papi me meta a la cárcel? - acaba mi frase. Ríe a carcajadas. - No me hagas reír pequeña. Ahora, vuelve a tu habitación y echa a tu amiguita de tu casa. Haz lo que te digo, si no quieres que tu novio Marc pague por tu culpa. - amenaza con la voz ronca.
Trago saliva.
- Vamos, no me hagas esperar Charlie. No me gusta esperar. - dice.
- ¿Qué te he hecho? - pregunto con un hilo de voz.
- No, mejor... ¿qué no has hecho? Porque el culpable de todo, es tu puto padre. Ahora, haz lo que te digo y todo irá bien... de momento.
Entro en el cuarto.
- María, ¿a qué hora voy a tu casa? - pregunto.
- Pues a las 21:00. Ahora me tengo que ir. - dice levantándose. - Que no se te olvide.
Asiento y la abrazo.
- Adiós.
- Adiós. - digo. Sale de mi habitación y cierro la puerta de mi cuarto.
Me siento en el borde de la cama.
- Ya. - digo.
- Bien. No te voy a decir quién soy, porque nadie lo sabe. Y espero que nunca lo sepan. Tan solo quiero que estés atenta bonita. - dice. Trago saliva. - Tu novio tiene algo que me tendría que pertenecer a mí. Te lo diré más adelante. Ahora tan sólo, quiero que dejes de comunicarte con ese capullo, y que no le digas a nadie lo de estas llamadas, porque, si llegas a contárselas a alguien... esa persona pagará muy caro. A ti no te tocaré. - dice.
- ¿Quién eres? - pregunto yendo al grano.
Ríe.
- Impaciente como yo. Me gusta. Bien pues... ya que tú eres la hija del poli jefe, ¿qué mejor que zafarse un poco de ella? No te muerdas las uñas, no te pongas nerviosa. Deja tu pierna quita y céntrate.
Con miedo, dejo de morderme las uñas y dejo la pierna quita. Ese tío va muy enserio.
- Estas noche, vas a ir al almacén del viejo Jack que está a las afueras de Nueva York. ¿Sabes cuál es?
- Sí.
- Bien, pues vas a ir allí. A las doce de la noche tienes que estar allí. Sé puntual, no me gusta esperar. Te necesito para un pequeño negocio. Ya te contaré a la noche. Como se te ocurra decir algo de esto a alguien, te juro que me cargo a tu hermana, o a tu novio. Que veo que son las personas que más quieres. Sé que a tus padres también, pero papá no está contento con Marc ¿verdad? - dice divertido.
- Estaré allí. - digo.
Ríe.
-  En serio, me encantas. Pero luego me entran ganas de soltarte dos hostias, para ver cómo sufre tu padre. Ese gilipollas. Bueno, te seguiré mirando hasta la noche. Nos vemos muñeca. - dice y luego cuelga.
Cuelgo y dejo el móvil a mi lado, en la cama. ¿Qué coño quiere ese tío? ¿Porqué yo, en vez de mi hermana? Aunque prefiero que me haya tocado a mí antes que a ella la verdad.

*

- Pero Charlotte, me prometiste que ibas a venir. - dice María tras el teléfono.
- No puedo joder, mi padre no me deja salir. - digo frotándome la frente.
- Está bien. - dice. Luego cuelga.
Suspiro pesadamente. Está cabreadísima, se le notaba en la voz.
Cuelgo y miro el reloj. Las 23:45. Tengo que salir ya. Mi móvil empieza a sonar. Lo cojo.
- Charlotte, date prisa, te estoy esperando. Sé que no puedes conducir, te hago un favor. - dice. Cuelga y cuelgo también..
Abro la ventana, y en realidad no está tan alta como parece.
Salgo y me quedo sentada en el filo de la ventana. Veo un coche a pocos metros de mi jardín. Alguien sale de su interior, pero lleva capucha, unas gafas y una gorra, así que no consigo identificarlo. Será él.
Se pone bajo mi ventana y hace un seña para que baje. Extiende sus brazos.
Suspiro fuertemente y sin pensármelo dos veces me dejo caer. Cayendo en sus brazos. Abro los ojos y lo miro. Tiene unos labios rosados.
Me deja en el suelo.
- Vamos. -dice. Asiento con miedo y nos acercamos al coche. Él entra en el coche y luego yo. - ¿Tus papis no te dejaban salir? - pregunta arrancando el coche.
- Cállate y hagamos lo que hay que hacer. - digo cruzándome de brazos. Noto como me mira. Me agarra del mentón y me gira la cabeza con fuerza, haciendo que lo mire.
- No me vuelvas a hablar así, si quieres conservar tu preciosa lengua ¿te queda claro niñata? - dice con la voz ronca.
No le contesto. Me suelta el mentón con brutalidad y arranca el coche. Suspiro y miro hacia delante.

Llegamos al almacén del viejo Jack. Mi padre me traída muchas veces aquí, porque el era amigo de Jack.
- No bajes hasta que yo venga a por ti. - dice mirándome. Asiento y sale del coche. Miro por la ventanilla, viendo como ese chico de ojos miles, saluda a unos tíos que hay ahí.

Se quita la capucha y la gorra, dejando ver un pelo marrón claro. Está de perfil, y para qué mentir...es guapísimo. Me pregunto de dónde coño habrá salido. Lo que sí no entiendo, es qué habrá hecho mi padre, para que ahora quiera pagarla con la hija mayor del oficial.
Y no sé porqué, pero no puedo apartar la mirada de él. Es como si me hubiera hechizado. Está hablando  con esos tíos, que no tienen muy buena pinta, aunque el de ojos mieles tampoco. Él lleva los brazos tatuados, apenas se le ve la piel. Pero eso le da un toque sexy. ¿Qué estas diciendo Charlotte? Ese tío te está acosando, y te acaba de traer para negociar contigo, gilipollas.
Por una parte quiero largarme de aquí cuanto antes. Pero por otra, quiero quedarme. ¿Por qué? Ni yo misma lo sé.





sábado, 4 de mayo de 2013

CAPÍTULO 1. KILLER.

Llegamos a mi casa. Me giro, mirando a Marc.
- Gracias por acompañarme cariño. - digo dándole un beso. - Te quiero.
- No más que yo a ti. - dice haciéndome cosquillas en la tripa. Empiezo a reír y le abrazo. - ¿Te recojo mañana? - pregunta abrazándome aún.
Nos separamos y asiento.
- Adiós pequeña. - y me da un último beso. Sonrío y entro en casa. Noto como el clima cambia. Fuera hacía bastante frío, en cambio dentro hace un calor agradable.
Entro al salón. Mis padres están sentados en el sofá, abrazándose. Y mi hermana a su lado, tumbada.
- Hola. - digo entrando.
- Hola cielo. ¿Te ha acompañado Marc? - pregunta mi madre. Asiento y quito las piernas de mi hermana del sofá para poder sentarme.
- Eh, ¿qué haces? - se queja Erika. La miro y niego con la cabeza.
- El sofá es para estar bien sentado egoísta. - digo.
Erika es dos años menor que yo. Yo tengo 17, y ella 15.
Me mira y se sienta bien, con su móvil entre las manos.
- Por cierto, mañana Marc me va a recoger para dar un vuelta ¿vale?
- Está bi...
- No. - interrumpe mi padre a mi madre.
- Jake no empieces. - le regaña mi madre.
- A ver, yo a ese tal Marc no le conozco de nada. ¿Y si solo te está utilizando? No me gusta que quedes tanto con él. - dice mi padre mirándome.
- Papa... él es un buen chico. Sé que sólo llevamos 1 mese... pero me ha demostrado lo buena persona que es - le defiendo.
Mi padre suspira y se levanta, cogiendo su chaqueta.
- Me voy a comisaría, hoy tengo tuno de noche. - dice cogiendo las llaves del coche y yendo hacia la puerta. - Por cierto Charlotte - dice mirándome - Mañana te prohíbo ir con Marc, quiero hablar con él antes de que le sigas viendo. - dice saliendo por la puerta.
Suspiro y me levanto.
- Buenas noches.
- ¿No cenas cariño? - pregunta mi madre.
Niego con la cabeza y subo las escaleras lentamente.
Mi padre no se ha dado cuenta de cuando ha perdido a su pequeña niña. He crecido. Su pequeña, se ha hecho mayor, y ahora no puedo dar marcha atrás, no.
Entro en mi cuarto y cierro la puerta detrás de mi. Voy hacia la ventana abierta y la cierro. Cojo el pijama que está bajo mi almohada y me empiezo a desvestir.
Yo sé que es difícil para mi padre que yo ya tenga 17 años y un novio, pero tiene que comprenderme. Él también ha sido adolescente, también vivió amores. Él también ha tenido que presentarles a sus padres sus novias. Ahora le toca a el ser el maduro de la situación.
Termino de ponerme el pijama y tiro la ropa a lavar.
Estoy demasiado cansada como para ponerme a pensar en todo lo que ha pasado hoy. Mañana es viernes, y será otro día. Espero que mejor que hoy.

Despertándome, abro los ojos y veo que la ventana está abierta, y entra frío.
Me levanto y la cierro de un golpe. Seguro que ha sido Erika.
Aún es de noche. Corriendo vuelvo a la cama y me meto entre las sábanas. Eso hace que vuelva a entrar en calor cayendo completamente dormida de nuevo.

*

- Entonces, ¿no voy a recogerte? - pregunta Marc por el teléfono. Me siento en el borde de la cama.
- No. Mi padre quiere hablar contigo antes. - digo acompañado de un suspiro.
- Tranquila mi amor. - noto su sonrisa cuando habla. - Hablaré con el, cuando él quiera. Tan sólo por verte, hago cualquier cosa.
Sonrío de oreja a oreja.
- ¿En serio? - pregunto mientras mi pecho se contrae. Lo que siento por el es tan inmenso.
Ríe levemente.
- Pues claro que sí. No te preocupes. Tengo que dejarte, te quiero pequeña. - dice con una tierna voz.
- Está bien. Te quiero.
Salgo de mi habitación, cerrando la puerta. Bajo al salón donde veo a mi hermana con su amiga Valeria.
- Hola Valeria. - digo, acerandome a ellas.Me mira y me sonríe.
- Hola Charlie. - dice levantándose y dándome un abrazo.
Valeria es una chica encantadora, me llevo bastante bien con ella.
- Bueno, nos tenemos que ir. - dice Erika agarrando a Valeria por el brazo.
- Oye Erika, ¿fuiste tu la que abrió la ventana de mi cuarto anoche?
Me mira frunciendo el ceño.
- ¿En serio Charlotte? ¿Desde cuando me levanto yo a media noche para abrir tu ventana. - dice. Y tiene razón.
- Tienes razón, olvídalo.
- Bueno, adiós. - dice, mientras sale junto a Valeria por la puerta.
Entonces...si no ha sido Erika, ¿quién había abierto mi ventana? Recuerdo bien cuando la cerré. Me entra un pequeño escalofrío.
Mi móvil empieza a sonar, lo saco del bolsillo y miro quién es. ''Desconocido.''
Frunzo el ceño y decido contestar.
- ¿Si?
No oigo más que un suspiro.
- ¿Quién es? - pregunto.
Se oye un susurro, pero no logro saber que dice.
- Mira, seas quién seas di algo o cuelga hostias.
- Charlotte. - Dice una voz grave, y reconozco, algo seductora.
- ¿Quién habla? - vuelvo a preguntar.
- Oh Charlotte. Pequeña y dulce Charlotte. - dice algo divertido. Luego cuelga. Suspiro pesadamente y guardo el móvil de nuevo en el bolsillo.

                               CESC


26 años, y parece que fue ayer cuando te vi por primera vez en el Arsenal. 
Muchísimas felicidades Cesc, espero que disfrutes mucho de este día. No se si conseguiré que leas esto, pero quiero que sepas que hay mucha gente que te apoya. 
Y lo único que te pido es que seas fuerte, que gracias a ti millones de personas sonríes  Que solo con vete sonreír ya nos sacas una sonrisa. 
Te admiro muchísimo. Por todo. Como futbolista y como persona. 
Eres un gran ídolo. Un gran ejemplo a seguir.
Este es un dibujo que te he hecho, y que espero que puedas ver. Gracias por todo, de verdad. 

CAPÍTULO 4.

Llegamos al aeropuerto de Barcelona a las 12:45. El concierto empezaba a las 19:30. Yo quería ir al hotel en el que estaba el team y Justin, pero Carlos no. Era cierto que gracias a el estaba allí, pero no podía dejar pasar esa oportunidad.
- Carlos, voy a salir a comprar algo para comer. ¿Quieres algo?
- Lo que tu quieras.
- Vale, te quiero.
- Te quiero.
Cogí mi cámara rezando para que Carlos no me viera salir con ella. Así fue. No se dio cuenta de que la llevaba. Al llegar a la planta de abajo me di cuenta de que me había dejado el móvil, pero decidí no volver a por el, ya que llegaría al hotel de Justin sobre las 14:00.
Ahí estaba yo. Enfrente del Hotel Claris Barcelona. Era uno de los mejores hoteles del país. No había mucha gente. Decidí entrar.
- Hola. Perdona...¿Es aquí donde se aloja Alfredo Flores?
- No lo siento.
Sabía que me iban a decir que no. Claramente había cambiado sus nombres al reservar las habitaciones. Pregunté por uno de los bailarines y tampoco. Fui a sentarme en un de los sofás que había allí.
Estaba triste pero a la vez feliz. En unas horas iría al concierto, pero me hubiese gustado poder conocerle.
- Alfredo ayúdame con esto anda. - Oí detrás mía. Dios mío. Esa voz...ERA JUSTIN!
- JUUUUSTIN! - Grite corriendo hacia el.
- ¿Qué hace esta chica aquí? Llevadla fuera. - Dijo un chico que acompañaba a Kenny, Alfredo y Justin.
- No, déjala. Es solo una belieber. Hola cielo. - Justin se estaba acercando a mi.
- Ho...hola.
- Jajajaja ¿qué tal?
- Bien. ¿Nos podemos hacer una foto? - Le pregunté mientras sacaba la cámara de mi bolso.
- Claro. - Cogió la cámara de mi mano y empezó a hacer muchas fotos.
- Eeeh yo también quiero.- Dijo Alfredo mientras le quitaba la cámara.
Nos hicimos muchas fotos. No quería irme. No quería alejarme de ellos. Era increíble. Pero entonces alguien  llamó a Kenny y este les dijo que se tenían que ir. Se despidieron de mi. Me quedé ahí sola.
No lo podía creer. Saqué la cámara y empecé a mirar las fotos.
CARLOS:
Jenny lleva tres horas fuera. Joder. Sonó el teléfono. Era la madre de Jenny. Tenía dos opciones. Cogerlo y decirle que Jenny se estaba duchando o no cogerlo. Decidí hacer lo primero.
- Hola Carlos, ¿cómo estáis?
- Bien. Jenny se está duchando.
- Entonces os pillo en un mal momento jajaja bueno disfrutad esta noche.
- Gracias. - Le colgué.
Eran las 16:00.
JENNY:  
Quedaba hora y media para el concierto. No me daba tiempo de ir al hotel a buscar a Carlos y volver. Tenía  las dos entradas para el concierto en mi bolso. Cogí una taxi hacia el Palau Sant Jordi.
Desconocía la zona en la que estábamos. Bueno, en realidad desconocía todo lo que no fuera Madrid.
- Perdona ¿Cuanto queda?
- Nada, cinco minutos más o menos.
- Gracias.
Pagué al taxista y bajé. Eran las 16:45. Me dirigí hacia un bar para preguntar si tenían teléfono y así llamar a Carlos, decirle que estaba en el Palau.
CARLOS:
Espero que no sea otra vez la madre de Jenny.
- ¿Carlos?
- ¡Jenny! ¿Dónde estás?
- En el Palau.
- ¿Qué?
- Sí, luego te explico. Ven rápido. Queda media hora para que empiece.
- Vale ahí te veo.
JENNY:
Quedaba poca gente fuera. La mayoría ya estaban dentro del Palau. Pero no podía entrar. Tenía que esperar  a Carlos.
- ¡Jenny!
- ¡Carlos!
- ¿Qué ha pasado?
- Luego hablamos. Vamos a entrar.
Estaba lleno de gente. Nos dirigimos hacia los asientos de las pistas premium. Eran las 20:00.
Pusieron varios vídeos de cuando Justin era pequeño en las pantallas y algunas canciones de Michael Jackson.
10:60. 10:59. 10:58. 10:57.. 00:10. 00:09. 00:08. 00:07. 00:06. 00:05. 00:04. 00:03. 00:02. 00:01.
00:00.
Empezó a sonar 'All around the world.' Estaba gritando y saltando. Cantando. Era increíble.
Baby. As long as you love me. Die in your arms. Beauty and a beat. Believe. Yellow raincoat. One time. One less lonely girl. La chica que subió estaba muy emocionada. Se tropezó al sentarse en el trono, pero Justin la ayudó a levantarse.
Tres canciones más. Be alright. Take you. Nothing like us.
Justin se despidió. Todos le veíamos ir. Entonces se giró. Sonrió y dijo. 'I...I can be your boyfriend?' Y empezó a sonar la canción de Boyfriend.
Dos semanas después.
Habían pasado dos semanas ya. Tenía todas las fotos colgadas en mi cuarto. Había sido genial.
No me hacía falta ningún M&G. Ya le había visto. Le había abrazado. Le había dado las gracias por todo.
La novela acaba aquí. Se que es muy corta, pero he decidido empezar a escribir otra. También es sobre Justin, pero no sobre Justin el cantante. Sale Justin sí, pero siendo una persona normal, sin fama ni nada de eso. Porque tampoco puedo decir mucho más aquí. Sí vais a leer la siguiente novela dar RT al tuit del enlace. Se llamará 'Killer.' https://twitter.com/AndreiitaEnache/status/330726039942746113

viernes, 3 de mayo de 2013

CAPÍTULO 3.
- Sube al coche que ya nos vamos. 
- ¿Cómo? Pero si me tengo que cambiar.
- Venga rápido.
Mi madre y mi hermana ya estaban en el jardín. No me apetecía mucho ir a casa de mi  tía. Subí las escaleras hasta mi cuarto. Saqué unos pitillos y una camiseta de tirantes blanca en la que ponía 'SWAG'. 
Fui a la cocina, cogí dos galletas y salí al jardín. Ya estaban en el  coche.
- ¿Pero te quieres dar prisa? - No se para que quiere llegar tan pronto si luego no hacemos nada.
- Ya voy.
CARLOS:
Aún estaba rayado por lo de las entadas. No sabía como decírselo a Jenny. Menuda mierda. Tenía que conseguir dos entradas nuevas. Llamé a mi madre.
- Mamá ¿El tal Justin no da otro concierto en España?
- Sí, en Barcelona.
- Va, ¿Y cuanto cuesta una entrada?
- Depende. ¿Porqué?
- ¿Con 100 euros me llega para dos?
- No se. ¿Pretendes comprar dos entradas?
- Sí.
- Pero si a ti no te gusta ese chico.
- Pero a Jenny sí. Y no la voy a dejar ir sola hasta Barcelona.
- ¿Su madre la deja?
- Claro. - Mentira. Estaba seguro de que la madre de Jenny no la iba a dejar ir hasta Barcelona.
- Quedan para pista, que es al lado del escenario. 75 euros cada una.
- Te doy 150 euros y pagas tu lo demás?
- Ya hablamos en casa. 
JENNY:
Estuvimos en casa de mi tía hasta las 23:00 sin hacer nada. Iba a llamar a Carlos, pero era ya muy tarde y decidí hacerlo por la mañana. 
CARLOS:
Eran las 9:34 de la mañana. Suponía que Jenny ya estaba despierta así que marqué su numero.
- Hola nena.
- Hola cielo. ¿Qué tal?
- Bien ¿y tu?
- Me acabo de levantar.
- Oye...lo de las entradas. Tengo que comprar otras. El concierto de Madrid se ha cancelado.
- ....
- ¿Jenny sigues ahí?
- Sí. Yo...Carlos, no hace falta que gastes tu dinero.
- Ahora mismo voy a comprarlas. Te quiero.
- Te quiero.
JENNY:
No podía creerlo. Otra vez mi sueño se venía abajo. No podía dejar a Carlos gastarse tanto dinero, pero quería conocer a Justin. No sabía que hacer. Estaba llorando.
Encendí la tele. Justin estaba en las noticias.
'El famoso cantante Justin Bieber pasará su verano en España. Se ha decidido cancelar su concierto en Madrid, por lo que solo habrá uno en Barcelona por ahora, pero fuentes cercanas a el aseguran que a finales de verano hará uno en Madrid.'
¿QUE JUSTIN VA A PASAR EL VERANO AQUÍ? ¿3 MESES? DIOS MÍO.
De repente mi móvil sonó. Era Carlos.
- Nena ya tengo las entradas. Pista premium.
- Ya no hay concierto en Madrid Carlos.
- Ya...son para Barcelona.
- ¿Cómo? ¿Piensas ir hasta allí?
- Si tu quieres.
- Claro que quiero, pero tengo que convencer a mi madre.
- Déjamelo a mi, ahora voy a tu casa.
CARLOS:
No tenía ni idea de cómo iba a convencer a la madre de Jenny para que la dejar ir a Barcelona, pero tenía que hacerlo. 
- Hola Carlos hijo, pasa.
- Hola. ¿Está Jenny?
- Claro, ahora la llamo.
- No, es que quiero hablar también con usted. - La madre me Jenny me miró raro.
- Mi prima ha ganado dos entradas para el concierto de Justin, y se que a Jenny le gusta, y mi prima no tiene con quién ir así que he pensado que Jenny podría.
- Claro que sí. 
- Pero...es en Barcelona.
- ¿Y con quién vais?
- Con mis tíos y mi prima.
- Bueno, ¿y cuanto vais a estar?
- Una semana.
- Está bien.
- ¿Quién es? - Preguntó Jenny bajando las escaleras en pijama.
JENNY:
- Hola.
- Carlos! ¿Qué tal?
- Ya me ha dicho Carlos que vais a Barcelona, tienes que hacer tu maleta.
¿Cómo? ¿Mi madre me lo decía en serio? ¿Me dejaba ir a Barcelona sola?
- Gracias mamá.
4 días después.
Ya estábamos en el aeropuerto. Quedaba una hora para que saliera nuestro avión. 
Estaba a unas horas de conocer a Justin.
CONTINUARÁ... 
RT al tuit del enlace si quieres el siguiente capítulo.
https://twitter.com/AndreiitaEnache/status/330379751711711233


CAPÍTULO 2.

Carlos salió de su casa dejando la puerta abierta. Intenté correr detrás de el, pero no pude. Los ojos se me llenaban de lágrimas. El quería ayudarme, cumplir mi sueño y así se lo había pagado.
Fui caminando hacia mi casa.
- ¿Jenny dónde estabas? ¿Porqué lloras? - Mi madre estaba en la cocina colocando la compra.
- Estaba...con Carlos.
- ¿Qué ha pasado?
- Nada. ¿Porqué siempre tiene que pasar algo? Dejadme en paz.
Julia y mi madre se miraron con caras raras y yo subí a mi cuarto.
Estaba tumbada en la cama, llorando, cuando alguien llamó a la puerta.
- Jenny te buscan.
- No quiero ver a nadie.
Entonces la puerta se abrió y el mismo chico que hacia unas horas había venido a buscarme entró a mi cuarto. Julia me miró y le hice una seña con los ojos para que saliera.
- ¿Qué quieres? - Pregunté borde.
- ¿Porqué le has hecho eso a Carlos?
- ¿Porqué no  viene el a hablar conmigo? ¿Porque te tienes que meter tu?
- Soy su amigo, y le quiero ayudar.
- ¿Dónde está?
- En el parque, pero no quiere verte.
- Necesito hablar con el. - Dije mientras salir decidida de mi cuarto. Pero el chico me agarró por el brazo haciéndome daño.
- He dicho que no quiere verte.
- Suéltame joder. No eres nadie para impedirme ir a hablar con el.
- Está bien. Vete. Pero por favor, no le digas a Carlos que hemos hablado.
Le miré mientras salía del cuarto. ¿Quién era ese tío y porqué se metía en mi vida y la de Carlos? Estaba bajando las escaleras cuando mi móvil empezó a sonar. Era Carlos.
- Carlos lo siento.
- No, es mi culpa. Perdóname.
- ¿Carlos nos podemos ver?
- Claro, estoy en mi casa.
- Genial, voy para allá.
Decidí ir andando. Me dolía haberle hablado así a Carlos. En realidad no se porqué había actuado así. Yo aún quería a Carlos, y quería volver con el. Pero claro, si se lo decía pensaría que es solo por lo de las entradas.
- Hola.
- Pasa. - Había estado llorando, se le notaba en los ojos.
- Carlos...lo siento, de verdad. Tu no tienes porque disculparte. Todo esto ha sido culpa mía. No tenía que haber actuado así.
- No Jenny, déjalo. Ya lo he olvidado.
- Te quiero.
- ¿Qué? - Me miró sorprendido. ¿Porqué se lo había soltado así? Mirada. No sirvo para estas cosas. No podía mirarle a los ojos. Entonces me besó.
- Te quiero.
- Yo también.
Estuvimos mucho tiempo así, hasta que se hizo de noche. No me apetecía ir a mi casa, y seguramente mi madre pensaría que me había quedado a dormir en casa de alguna amiga. Marqué su número.
- Mamá, estoy en casa de Blanca. Sus padres han salido a cenar y me han dicho que si quería me podía quedar a dormir. ¿Me dejas?
- Vale, pero mañana tenemos que ir a casa de tu tía, así que paso a buscarte a las 10.
- No, da igual. No hace falta.
- Vale, te quiero.
- Y yo.
Carlos me miró con esos ojos de color miel. Llevaba puesta una gorra y una camiseta blanca.
- Te quiero mucho nena.
- Yo también a ti Carlos.
- ¿Qué quieres cenar?
- Una pizza estaría bien jajaja. - En realidad no tenía mucha hambre pero tampoco le podía decir que no.
- Voy a llamar para que nos traigan una. - Dijo mientras salía de su cuarto.
Fui hacia el escritorio. Lo tenía lleno de libros y hojas. En una esquina había una foto nuestra y debajo las dos entradas del concierto. Las cogí. No podía creerlo. Las tenía entre mis manos. Quedaban solo 5 días.
- Jenny baja que ya está la pizza.
Dejé las entradas donde estaban y bajé las escaleras hasta la cocina.
- Jenny, ¿recuerdas lo de las entradas? Pues solo tengo dos. Si quieres te las doy a ti para que vallas con alguna amiga.
- Claro que no Carlos. Quiero ir contigo.
- Bueno, a mi ese chico no me gusta mucho, pero iré contigo.
Mientras cenábamos miraba a Carlos. Ahora que le veía de perfil, me daba cuenta de cuánto se parecía a Justin. Muchas veces se lo había dicho, pero el decía que no. El color de sus ojos era exactamente el mismo.
Acabamos de cenar y subimos a su cuarto. Me dejó una camiseta suya y nos metimos en la cama.
CARLOS:
Jenny se había quedado dormida. Estaba preciosa, como siempre. Alguien llamó al móvil. Lo cogí y salí del cuarto procurando no hacer mucho ruido. Era mi madre.
- Carlos, dime que aún no le has dado las entradas a Jenny.
- No, pero ya se lo he dicho.
- Han cancelado el concierto.
- ¿Cómo?
- Sí hijo, lo siento.
Colgué. Mierda. Jenny estaba muy ilusionada con ese concierto. Llevaba mucho tiempo diciéndome que quería conocer a ese chico.
- ¿Quién era?
- Eh...no, nada. Era un amigo.
- ¿Estás bien?
- Sí. Vamos a dormir.
No conseguí dormirme. ¿Cómo iba a decírselo? Seguro que se enfadaría. ¿Porqué coño habrán cancelado ese concierto joder?
JENNY: 
Eran las 9:30. Tenía que irme ya a mi casa, si no mi madre iría a casa de Blanca.
- Carlos, tengo que irme. Te quiero.
- ¿Quieres que te acompañe?
- No, no hace falta. Más tarde nos vemos.
- Vale. Te quiero nena.
- Yo también a ti.
Cogí el bus. 4 días quedaban para conocer a Justin. Para cumplir mi sueño.
Abrí el twitter. Otro mensaje directo. 'Lo sentimos, has mandado la foto demasiado tarde.' ¿Y qué? Ya me daba igual. Ya tenía dos entradas. Ya iba a conocer a mi ídolo.
CONTINUARÁ...
RT al tuit del enlace si quieres el siguiente capítulo. https://twitter.com/AndreiitaEnache/status/330304683296030721

jueves, 2 de mayo de 2013

CAPÍTULO 1.


Estaba tumbada en mi cama, escuchando 'As long as you love me' en el MP4 que mi hermana me había regalado por mi cumpleaños, con el portátil encendido, metida en el twitter viendo como todo el mundo comentaba que dentro de unos días Justin vendría a España a dar un concierto. Me dolía leer todo eso. Yo no podía ir. Otra vez.
Seis veces había estado Justin en España, y yo no le había conocido nunca. Ni siquiera le había visto de lejos.
Estaba leyendo la TL sin interés, mientras empezó a sonar en mi MP4 'Never say never'. De repente un tweet me llamó la atención. Era de una chica que no seguía. Hablaba del concierto de Justin, y de que sus padres le habían comprado dos entradas, pensando que iría con una amiga, pero la amiga tuvo que viajar al extranjero por motivos familiares. Así que la chica decido regalar la entrada.
- Jennifer baja a cenar ya! - Supuse que mi madre estaba enfadada, porque solo cuando lo está me llama Jennifer, así que dejé el twitter abierto y bajé corriendo.
- Ayuda a tu hermana a poner la mesa.
- ¿Qué la ayude a poner la mesa? - Mi hermana estaba tumbada en el sofá, viendo no se qué serie.
- Sí, Jenny. Venga lleva los vasos y la jarra de agua.
- ¿Papá no vendrá esta noche?
- No hija, está noche le toca guardia.
Llené la jarra de agua y fui al comedor.
- Julia ven ahora mismo a ayudarme.
- Jenny cállate un poco que estoy intentando ver la tele.
Todas las noches lo mismo. Mientras yo y mi madre poníamos la mesa y preparábamos la cena, mi hermana veía tan tranquila la tele.
- No pienso callarme. Levanta ahora mismo ese culo y ponte a hacer algo joder. Esta todo el día viendo la tele. Hay mundo más allá de esa pantalla que lo sepas.
- Jajajaja ¿y me lo dices tu que te pasas la vida en twitter?
- Yo por lo menos ahí hago cosas productivas.
- Sí, mucho. Acosar al chaval ese que no le dejas en todo el día.
- ¿A que te refieres?
- Me refiero a que Justin pasa de vuestra cara, que el tiene una vida y pasa de vosotras.
- Eres gilipollas. Tu no sabes la relación entre Justin y todas sus beliebers.
- Jajaja sí, me vas a decir que os conoce a todas.
- No digo eso. Eres una gilipollas. ¿Porqué siempre tienes que ser así?
- Porque no ves la realidad.
- Sí la veo. Y estoy harta de ti y de todos. Os creéis que Justin es un simple cantante y no lo es. El es mi ídolo, al igual que tu has conocido a los jugadores del Atleti a mi me gustaría conocer a Justin y lo voy a conseguir.
- No es lo mismo y lo sabes.
- Chicas dejad ya de pelearos. Vamos a cenar que ya es tarde.
- Mamá son las 22:00. Lleva a Jenny a conocer al Justin que si no nunca se va a callar.
- Julia deja de hablarla así a tu hermana.
- No tengo hambre. ¿Puedo subir a mi cuarto? - Pregunté con tono débil, sabiendo que mi madre no me dejaría.
- Come por lo menos un poquito. - Lo dicho. Mi hermana cuando no tiene hambre, lo dice y es que ni la llaman, en cambio a mi me obligan a comer.
Empecé a comer sin ganas. No se qué me pasa. Siempre que tenemos macarrones me los suelo comer todos, pero esta noche me siento bastante mal.
- Venga, sube ya a tu cuarto si quieres.
Subí las escaleras y entre a mi cuarto. Me puse el pijama y fui al baño. Me miré al espejo. Llevaba una coleta alta. En la esquina derecha inferior del espejo había puesto hacía unos días 'Believe' y seguía ahí.
Me fui a la cama, cogí el portátil y vi que tenía un mensaje directo. Lo abrí. Ponía 'Hola, se que eres belieber  y que no puedes ir al BT. Hago un concurso para ganar una entrada ¿quieres participar? Lo único que tienes que hacer es mandar una foto tuya con cosas de Justin.' No podía creerlo. Aún tenía una oportunidad de conocerle. Mañana mismo me haría la foto. Cerré la ventana y me acosté.
Eran las 3:15 de la mañana. Una brisa de viento me dio en la cara. ¿Qué hacía la ventana abierta? Recordaba haberla cerrado. Me levanté a cerrarla cuando vi a un chico corriendo calle abajo. Llevaba puesta la capucha así que no pude ver quién era. Cerré la ventana y me metí rápido en la cama.
- Jenny. ¿Estás durmiendo?
- Hace unos minutos lo estaba. ¿Qué quieres? - Era mi hermana, que venía a joderme como de costumbre. Es 2 años más mayor que yo. Yo tengo 17 y ella 19.
- Oye dice mamá que si necesitas algo nos llames a mi o a ella al móvil. Que nos vamos a hacer la compra ¿vale?
- ¿Y no me podíais haber dejado una nota y no despertarme?
- Bueno eh, relájate. Sigue durmiendo anda.
Cerró la puerta de golpe. Intenté volver a dormirme pero no podía. Y de repente me acordé. Hoy tenía que hacerme la foto para el concurso. Me vestí rápidamente con unos shorts vaqueros, una camiseta de tirantes morada y unas vans negras. Llevaba el pelo liso, separado por la mitad.
Todas las paredes de mi cuarto eran moradas, pero el color apenas se veía, ya que estaban llenas de posters. Cogí todos los CD's de Justin que tenía y los coloqué sobre el escritorio. Me hice la foto abrazando un peluche que mi padre me había regalado al que yo misma le había hecho una camiseta en la que ponía 'BELIEBER'. La foto estaba bien, peor le faltaba algo. Mi gorra.
Corrí hasta el armario y la cogí. Era una gorra morada, como la que Justin llevaba hace tiempo. Me la puse y me hice la foto. Se la mandé a la chica. De repente alguien llamó al timbre.
Bajé las escaleras y abrí.
- ¿Quién eres?
- ¿Tu eres Julia verdad?
- Sí. ¿Quién eres tú?
- Carlos quiere verte. - Carlos era mi ex. Lo habíamos dejado, pero aún así seguíamos siendo muy buenos amigos.
- ¿Dónde está?
- En su casa. Dice que vallas por favor.
Cogí las llaves y el móvil y salí.
- ¿Tu también vienes?
- No...yo...bueno. Si tu quieres...
- ¿Qué? ... Me da igual.
- Bueno...mejor ve tu sola.
¿Qué coño le pasaba a ese tío? Pff en fin. Corrí hasta la parada del bus. La casa de Carlos estaba a solo dos paradas de la mía, pero no me apetecía ir andando.
- Jenny por fin llegas.
- Sí, he venido lo más rápido que he podido. ¿Qué pasa?
- Tengo un regalo para ti.
- ¿Qué? ¿En serio?
- Sí, pasa.
- ¿Tus padres no están?
- No, han salido. Ven. - Me cogió de la mano, y subimos las escaleras hasta su cuarto.
- Jenny...
- Dime.
- Sé que mucho que te gustaría conocer a ese chico, a Justin. Y a mi aunque no me guste mucho, he pensado que sería un buen regalo para ti.
- ¿A Justin? Dios Carlos ¿a que te refieres? Dímelo por favor.
- Ya sabes que mi madre trabaja en el Corte Inglés, pues me ha conseguido dos entradas gratis para el concierto.
- ¿Cómoooo?
- ¿Qué pasa? ¿Ya no te gusta?
- Pues claro que me gusta. Dios mío, Carlos. Eres el mejor. Muchísimas gracias. No me lo puedo creer.
- De nada nena.
Estaba realmente feliz. No podía creerlo. Quería abrazar a Carlos pero cuando me acerqué a el me besó. Le solté una ostia en la cara. Lo nuestro había acabado. Estaba enfadada. Reaccioné sin pensar.
Carlos me miró sin entender nada.
- ¿Qué te pasa?
- Carlos lo nuestro ha acabado. No te puedes aprovechar así de mi.
- ¿Aprovechar? No me estoy aprovechando Jenny. Yo te quiero.
- Pero yo a ti no.
Mierda. La había cagado.
- Carlos espera.
- No tengo nada que esperar.
- Yo...lo siento.
- No tienes nada que sentir, me lo has dejado todo muy claro.
CONTINUARÁ...