viernes, 6 de junio de 2014

Hola, hace tiempo que quiero decirte algo. Eres fuerte. Ni tú misma te imaginas lo fuerte que eres. Pero mucho. Puede ser que ahora mismo no te sientas fuerte. Más bien te sientes débil. Pero por lo que tú has pasado, es mucho y, aún así cada día tienes una sonrisa en la cara. Más falsa o menos falsa, pero la tienes.
Sé que sonreír cansa, pero igualmente lo haces.
Tienes ganas de rendirte y, a menudo lo haces. ¿Y? ¿Por qué no ibas a poder rendirte? ¿Quién dijo que estaba prohibido?
Pero ahora piensa; has aguantado mucho y sí, las personas tienen límites pero, ¿a caso ya no puedes más?
Que duela no significa que ya no puedas continuar. Aguanta un poco más, solo un poco. "¿Hasta cuándo? ¿Cuánto tengo que aguantar?" Lo suficiente. Cuando veas que ya no puedes más para. Ríndete.
Las personas coherentes, fuertes y valientes aceptan esa derrota. ¿Has perdido? Algunas cosas sí, pero no todas. Empieza por creer en ti, a verte fuerte, a quererte.
Mírate. No, no eres la más guapa y tu cuerpo no es un cuerpo diez, pero a tu manera, eres preciosa. Así que corre, sal a comerte el mundo, porque llegará el día en que dirás "¿Y si lo hubiera hecho?"
¿De verdad quieres y podrás vivir con las dudas? ¿O prefieres encontrar tu camino y arrepentirte de lo que has hecho y no lamentarte de lo que no hiciste?

No hay comentarios:

Publicar un comentario