CAPÍTULO 21. KILLER.
CHARLOTTE.
Han pasado varios días y no he vuelto a vomitar. Supongo que algo me habrá sentado mal.
Me muevo en la cama. Es de noche y Justin está a mi lado dormido, con un brazo por encima de mi cintura. Me levanto despacio intentando no despertarle y salgo de la habitación. Al salir me choco con Anna.
- ¿Qué haces despierta? - pregunta.
- Estoy muy mareada y tengo ganas de vomitar y no sé de qué puede ser. - digo sincera.
- Charlie... ¿tu y Justin habéis...?
- ¿Que si hemos que? - pregunto frunciendo el ceño.
- Ya sabes... cuando os acostasteis... ¿habéis usado condón?
Empiezo a pensar y me quedo sin aliento.
- No. - contesto.
- Ostia Charlie... - se lleva la mano a la frente. - No puede ser. - me mira horrorizada.
- ¿Charlie? - se oye dentro de la habitación. Cuando voy a entrar sale Justin. - ¿Qué haces despierta? - pregunta.
- Justin, ¡eres gilipollas tío! - grita Anna.
- ¿Qué? ¿Por qué? ¿Qué he hecho ahora? - pregunta Justin.
- La has dejado em...
- ¡Anna! - grito.
- ¿Qué? ¿He dejado em...? - dice Justin arqueando una ceja.
- Pues que has dejado embarazada a Charlie. - suelta Anna rápidamente.
La miro con odio. Mierda. ¿Por qué se lo ha dicho? Quizás solo sea una falsa alarma.
- ¿C-como? - consigue decir Justin. - Dime que se lo acaba de inventar. - dice mirándome.
Niego con la cabeza.
- Pero puede que no lo esté ¿no? - miro a Anna.
- Estás mareada, tienes ganas de vomitar... ¿qué otra cosa puede ser? - dice ella.
- ¡Joder! ¡Joder! ¡Siempre tiene que haber algo de por medio! - Justin sale de la habitación. - ¡Me cago en la puta! - grita.
- Dejar de gritar joder. - dice Jhon saliendo de su habitación.
Justin se acerca a mi y me agarra las manos.
- Mierda Charlie, se me olvidó darte la píldora. Joder. Lo siento nena de verdad, te he jodido la vida. - dice dándome un beso en la mejilla.
- Justin tranquilo. - hago que suelte mis manos y acaricio sus mejillas. - Todo irá bien, ¿vale? - digo regalándole una pequeña sonrisa.
Mira hacia otro lado, tensando su mandíbula.
- Justin ya. ¡Para! No te comportes como un puto crío joder porque no aguanto eso ¿vale? - digo soltando sus mejillas. Estoy empezando a enfadarme. - Lo último que puedes hacer ahora es enfadarte. ¿De qué vas? ¡Estoy cansada de toda esta mierda! - digo levantando mis brazos hacia arriba.
- Charlie... - dice Justin acariciándome.
- ¡No! ¡Déjame ya en paz de una vez joder! ¡Soy yo la que debería enfadarme no tu! ¡Soy yo la que está embarazada! - grito mientras las lágrimas comienzan a caer por mis mejillas.
- Charlie cálmate. No te va a sentar bien. - dice Anna rodeándome con sus brazos.
- ¡Suéltame! - grito. Lo hice sin pensarlo.
- Cariño... - dice Justin. - Lo siento, yo...
- ¿Tu qué? Déjame en paz, en serio. - digo mirándolo. Entro en la habitación y me tumbo en la cama rodeando mi vientre.
JUSTIN.
- Tío Justin - dice Will apoyando si mano en mi hombro. - no te rayes. Ya verás como mañana se levantá como si nada.
- Conozco a Charlie. Esto no se le quitará en un tiempo. - digo suspirando.
- Justin, quizás, no lo esté. No, no lo podemos saber aún. - dice Jhon.
- No sé tío. Estoy confuso. - niego con la cabeza. - Buenas noches.
- Hasta mañana tío y no te preocupes. - dice Will. Asiento y entro en la habitación cerrando la puerta detrás de mí.
Veo a Charlie tumbada en la cama. Está dormida con los brazos rodeando su vientre. Trago saliva.
¿Y si es verdad que está embarazada?
A la mañana siguiente.*
- ¡Justin! - grita alguien entrando en mi habitación.
- ¡Joder! - me tapo con la manta.
- Despierta cariño. - Es Charlie. Me lo temía. Abro lo ojos y la veo sonriendo.
- ¿Qué pasa? - pregunto medio dormido aún.
- Vamos. Me quiero hacer el test. - me mira con una especie de termómetro en la mano.
Me levanto revolviéndome el pelo y salimos los dos de la habitación. Entramos en el baño.
- ¿Cómo va esa cosa? - pregunto.
- Tengo que hacer pis aquí. - señala el termómetro. - Y luego esperar unos minutos. Si se pone rosa, estoy embarazada. Pero si se pone azul no. - dice mirándome.
- Vale. Yo salgo. - digo abriendo la puerta. Antes de poder salir Charlie me agarra la mano. Giro mi cabeza y veo cómo se acerca hacía mí. Me abraza con fuerza. Suelto el pomo de la puerta y le sigo el abrazo.
- Te quiero. - susurra.
- Te amo. - contesto.
Se separa un poco de mi, mirándome a los ojos.
- Quiero que sepas que si estoy embarazada... me va a dar igual. Quiero decir que seguiré a tu lado pase lo que pase. No quiero volver a pelear ni por eso ni por nada. - dice acariciando mi mentón. - Nunca te dejaré ¿vale? - dice sonriéndome de esa forma tan bonita.
La aprieto contra mi y asiento.
Me acerco más a ella y la beso. Nos separamos y salgo del baño.
- Pero, ¿está en el baño? - pregunta Anna. Asiento y me siento en el sofá junto a los demás.
- Reza porque no esté embarazada. Que es menor. - dice Jhon. Lo miro. Está sonriendo.
- ¿Qué pasa? ¿Te divierte esta mierda Jhon? Porque a mi no me hace mi puta gracia. - digo apretando mis puños.
Todos se quedan callados.
- Justin ya. - dice una voz femenina detrás mía. Me giro y veo a Charlie mirando el termómetro.
Me levanto y voy hacia ella.
- ¿Aún no ha salido? - pregunto. Niega con la cabeza.
- No me la imagino con una enorme tripa. - dice Zac. Lo miro y tenso la mandíbula.
Noto cómo Charlie se tensa.
- Zac, calla esa puta boca que tienes porque no hace más que salir mierda y más mierda de ella. - digo.
- Ya. - Charlie me agarra con fuerza del brazo impidiendo que mi puño acabe en la cara de Zac.
Zac empieza a reír.
- ¿Qué pasa? ¿Tiene que pararte la zorra de tu novia para que no te metas en otra pelea? - dice Zac.
Le miro tensando la mandíbula.
- Cállate de una vez Zac. - dice Will.
- No me sale del rabo que este gilipollas se crea alguien. La niña tiene 17 años. ¿En qué pensabas? Aunque claro... hay que reconocer que la chica no está nada mal. - dice mirando a Charlie de arriba abajo.
- Zac, ¿quieres que Justin te mate o qué? - dice Anna.
- No es capaz. La zorra de su novia le pararía. - dice riendo.
- Hasta aquí mi paciencia. - digo con la voz ronca.
- No Justin. - me para Charlie.
- ¿Quieres que te parta la puta cara? Porque lo haré encantado. - voy hacia el y le agarro por el cuello, levantándolo del suelo lo estampo contra la pared. Está rojo. - ¡Venga! ¡Di algo ahora! ¡Di otra vez que mi novia es una zorra! - le grito.
- ¡Justin para! - dice Charlie.
- ¡Vuelve a mirar a Charlie como lo has hecho antes y te parto la puta cara de gilipollas que tienes!
- Justin está saliendo un color. - grita Charlie. Suelto a Zac mirándolo con asco y me acerco a ella.
Va cambiando de color hasta que se vuelve azul. Suelto un suspiro de alivio y Charlie grita de la emoción.
- Que momento de tensión para nada. - dice Anna suspirando.
Charlie sonríe y va hacia la cocina para luego volver corriendo sin el test y abalanzarse sobre mi.
- Que alivio nena. - digo después de darle un beso en la frente.
ERIKA.
- ¡No papá! ¡No puedes detener a Justin! - grito llorando. Lo agarro del brazo para que no se vaya.
- Lo encontraré y acabaré con ese hijo de puta. ¡Suéltame Erika! - grita.
- Jake por favor. - dice mi madre.
- ¡Suéltame Erika tengo que irme! - grita de nuevo mi padre. Mi madre me obliga a soltarlo y a sentarme en el sofá. Veo cómo sale por la puerta y empiezo a llorar más.
- ¡Mamá no puede hacer eso! - grito. - No puede porque Justin y Charlie se aman. - digo tragando saliva.
Mi madre abre lo ojos como platos.
- Pero... ¿ella no quería a Marc? - pregunta. Trago saliva y niego con la cabeza.
- Ella está enamorada de Justin. De mi primo. - digo.
- Cariño pero...
- ¡Olvídalo! ¡ Va a detener a Justin! El es un buen chico con problemas familiares muy jodidos. No merece la vida que tiene. Entonces llegó Charlie y le devolvió la felicidad. ¿No lo entiendes? Joder mamá, tu misma me has dicho que de pequeño Justin no era capaz de hacer daño a nadie. Pero con todo lo que le ha pasado es normal que esté así. El lo ha pasado muy, muy mal y Charlie ha salido la única capaz de volver a hacerle sonreír. Ellos dos se necesitan el uno al otro.
JUSTIN.
Oigo cómo la puerta principal se abre. Todos miramos y entra la persona que menos me esperaba. Es mi tío. El "padre" de Charlie.
When you reach a certain point in your life, there are people out there, waiting to see you fall, but rather than let gravity take you down, sometimes you have to take matters into your own hands and fly.
martes, 6 de agosto de 2013
martes, 23 de julio de 2013
CAPÍTULO 20. KILLER.
JUSTIN.
Era la primera vez de Charlie, y también la mía aunque ella no lo sabía. Era la primera vez que de verdad quería a alguien.
Paso mi brazo por la cintura de Charlie y la atraigo hacia mi mientras bajamos las escaleras.
- Justin si no dejas de hacer eso algún día nos caeremos por las escaleras. - ríe mirándome.
- Me tiraría yo antes de que tu cayeras... - me paro y la agarro de la mano haciendo que ella también pare. Le doy un beso en la mejilla. Sonríe y me da uno en la nariz. Reímos leve y bajamos los peldaños que quedan.
- Prohibido cariñitos en público. - dice Will advirtiendo con su dedo índice.
- ¿Cariñitos? - digo. Asiente. Agarro a Charlie por la cintura y la junto del todo a mi. La beso en la boca.
- ¡Oh, no me lo puedo creer! - grita Will. Me separo de Charlie y veo cómo esta se sonroja. Sonrío. - Oye Charlie, cuéntame ¿cómo es en la cama? - pregunta Will mirando a Charlie. Ella se pone más roja aún.
- Will vete a la mierda. - digo riendo.
- Pero Justin, lo haces con todas menos conmigo. ¿Qué pasa? ¿No te gusto? - dice imitando a una tía.
Charlie empieza a reírse. Yo aguanto la risa, y Will también.
- Lo siento, pero lo nuestro acabó hace mucho tiempo. - digo. Will se tapa la boca haciéndose el herido.
- Claro, como ella tiene más tetas que yo. - grita.
Charlie no deja de reír. No aguanto más la risa y estallo en una carcajada, al igual que Will.
Abro el grifo y sin querer la mojo entera y está con la ropa puesta.
- ¡Justin! - grita pegandome en el brazo.
- Ah. ¿Por qué me pegas? - me quejo.
- Tu sabrás. Me has mojado entera. - grita. Río.
- Lo siento nena, no me he dado cuenta.
Me mira y arquea una ceja.
- ¿Te estás riendo? - pregunta.
- ¿Eh? Yo, no. Claro que no. - borro la sonrisa de mi cara, aguantando la risa.
- Más te vale. Sal. Me voy a duchar. - dice metiéndose en la bañera y corriendo las cortinas.
- Va. - digo andando hasta la puerta. La abro y cierro sin salir. Empieza a quitarse la ropa y a tirarla al suelo. Abre el grifo. Sonrío.
Me quito las zapatillas y la gorra con cuidado y las dejo en el suelo. Luego la camiseta y los pantalones, hasta quedarme en bóxer.
Me acerco con cuidado a la bañera y solo asomo la cabeza, viéndola de espaldas, enjabonándose el pelo.
No se da cuenta cuando entro, hasta que coloco mis manos sobre su cintura.
- ¡AHH! - grita bajando los brazos. Se gira y empieza a pegarme.
- No me pegues. - grito riendo. Abre los ojos y me pega más. - Ahh. - grito cuando me tira espuma a los ojos. - Para. - grito riendo. Pero entonces resbalo y me caigo, haciendo que Charlie caiga encima mía.
No veo nada. Me froto los ojos y consigo ver a Charlie tirada encima mía.
- ¡Justin! - grita intentando levantarse, pero no lo consigue. Empiezo a reír. - No te rías. - grita sonriendo.
- ¿Te pesa el culo cariño? - pregunto riendo a carcajadas.
- Cállate. No me mires. - dice.
- Pero si ya te he visto.
- Me da igual. Sigue dándome vergüenza. No me mires mientras me lavo. - Asiento y me tapo los ojos con las dos manos.
Noto cómo se levanta y sale de la bañera. Me levanto aún con los ojos tapados.
- Charlie, ¿puedo abrirlos ya? - pregunto.
- Sí.
Me destapo los ojos y la veo tapándose con una toalla. Sonrío.
- ¿Por qué eres tan cabezota y te metes conmigo a la bañera? - pregunta arqueando una ceja.
- Porque quería ayudarte. - digo riendo.
- Justin... - dice riendo más fuerte aún.
- Venga no seas mala. Se que es lo que quieres. Lo estás deseando. - me acerco a ella y la empiezo a besar.
Noto como empieza a empujarme lentamente. Oigo abrirse la puerta. Abro los ojos y veo cómo Charlie me guiña un ojo, y me empuja fuera cerrando la puerta.
Oigo su risa.
- ¡Muy bonito! - grito. - Esto es la guerra nena.
ERIKA.
Suspiro mientras abro la puerta. Me quedo de pierda al ver quién es.
- Oh vaya Marc. ¿Qué tal? - le saludo dándole un beso en la mejilla. El me devuelve el beso.
- Bueno, preocupado. Como todos los días Erika. ¿No sabes dónde pudo haberse ido Charlie? - pregunta.
- Lo siento Marc. Mi padre está intentando localizarla pero nada. Solo sabemos que se ha ido por voluntad propia. - digo mientras me encojo de hombros.
- Ya veo... ¿Pero se ha ido con alguien cierto? - dice mirándome fríamente.
- No lo sé. Podría ser. ¿Por qué quieres saberlo? - pregunto.
Sonríe sarcástico mirando hacia el suelo. Después me mira con odio, para luego cogerme por la mandíbula y chocarme contra la puerta.
- Mira niñata, estoy de tus jueguecitos hasta los cojones ¿entiendes? No te soporto. Dime ahora mismo con quién se ha ido Charlotte. -grita.
Lo miro asustada, con la respiración entrecortada. Mierda.
CHARLOTTE.
Salgo del baño envuelta en una toalla. Miro por toda la habitación, pero Justin no está. Suspiro y voy hacia la puerta cerrándola.
- ¡AAHH! - grito al ver a Justin detrás de la puerta cruzado de brazos. - Inútil. - digo pegándolo.
- Joder un día de estos me vas a matar de tanto pegarme. - dice riendo.
Niego con la cabeza y me giro, pero Justin me agarra por la cintura. Cogiéndome.
Justin empieza a besarme el cuello y de repente me viene una arcada.
- ¿Qué ocurre? - pregunta con el ceño fruncido.
Me tapo la boca. Aparto a Justin y corro hacia el baño. Me arrodillo y echo todo el vómito al váter. Empiezo a toser fuertemente y a vomitar de nuevo.
Noto como Justin me recoge el pelo con una mano, mientras que con la otra me acaricia la espalda.
JUSTIN.
- ¿Seguro que estás bien? - pregunto colocando un mechón de su pelo tras la oreja.
- Sí, tranquilo. - me sonríe, no muy convincente.
- ¿Por qué habrá sido? - pregunto acariciando su espalda. Mientras estamos los dos sentados en el sofá.
- No lo sé. Pero no te preocupes, no será nada. - dice acariciándome el pelo.
- Charlie, ¿cómo quieres que no me preocupe? Has vomitado, y te recuerdo que ayer estabas en el hospital echando sangre por la boca. - digo tensando mi mandíbula.
- Pero esta vez no ha sido sangre. Habré comido algo malo, no le des más vueltas. - me da un beso en la mejilla.
Lo último que quiero ahora es que vuelva a pasarla algo malo.
NARRADOR.
Tal vez algo le sentó mal a Charlie... Pero ¿usaron protección cuando se acostaron? ¿Charlie se tomó la píldora del día después?
JUSTIN.
Era la primera vez de Charlie, y también la mía aunque ella no lo sabía. Era la primera vez que de verdad quería a alguien.
Paso mi brazo por la cintura de Charlie y la atraigo hacia mi mientras bajamos las escaleras.
- Justin si no dejas de hacer eso algún día nos caeremos por las escaleras. - ríe mirándome.
- Me tiraría yo antes de que tu cayeras... - me paro y la agarro de la mano haciendo que ella también pare. Le doy un beso en la mejilla. Sonríe y me da uno en la nariz. Reímos leve y bajamos los peldaños que quedan.
- Prohibido cariñitos en público. - dice Will advirtiendo con su dedo índice.
- ¿Cariñitos? - digo. Asiente. Agarro a Charlie por la cintura y la junto del todo a mi. La beso en la boca.
- ¡Oh, no me lo puedo creer! - grita Will. Me separo de Charlie y veo cómo esta se sonroja. Sonrío. - Oye Charlie, cuéntame ¿cómo es en la cama? - pregunta Will mirando a Charlie. Ella se pone más roja aún.
- Will vete a la mierda. - digo riendo.
- Pero Justin, lo haces con todas menos conmigo. ¿Qué pasa? ¿No te gusto? - dice imitando a una tía.
Charlie empieza a reírse. Yo aguanto la risa, y Will también.
- Lo siento, pero lo nuestro acabó hace mucho tiempo. - digo. Will se tapa la boca haciéndose el herido.
- Claro, como ella tiene más tetas que yo. - grita.
Charlie no deja de reír. No aguanto más la risa y estallo en una carcajada, al igual que Will.
Abro el grifo y sin querer la mojo entera y está con la ropa puesta.
- ¡Justin! - grita pegandome en el brazo.
- Ah. ¿Por qué me pegas? - me quejo.
- Tu sabrás. Me has mojado entera. - grita. Río.
- Lo siento nena, no me he dado cuenta.
Me mira y arquea una ceja.
- ¿Te estás riendo? - pregunta.
- ¿Eh? Yo, no. Claro que no. - borro la sonrisa de mi cara, aguantando la risa.
- Más te vale. Sal. Me voy a duchar. - dice metiéndose en la bañera y corriendo las cortinas.
- Va. - digo andando hasta la puerta. La abro y cierro sin salir. Empieza a quitarse la ropa y a tirarla al suelo. Abre el grifo. Sonrío.
Me quito las zapatillas y la gorra con cuidado y las dejo en el suelo. Luego la camiseta y los pantalones, hasta quedarme en bóxer.
Me acerco con cuidado a la bañera y solo asomo la cabeza, viéndola de espaldas, enjabonándose el pelo.
No se da cuenta cuando entro, hasta que coloco mis manos sobre su cintura.
- ¡AHH! - grita bajando los brazos. Se gira y empieza a pegarme.
- No me pegues. - grito riendo. Abre los ojos y me pega más. - Ahh. - grito cuando me tira espuma a los ojos. - Para. - grito riendo. Pero entonces resbalo y me caigo, haciendo que Charlie caiga encima mía.
No veo nada. Me froto los ojos y consigo ver a Charlie tirada encima mía.
- ¡Justin! - grita intentando levantarse, pero no lo consigue. Empiezo a reír. - No te rías. - grita sonriendo.
- ¿Te pesa el culo cariño? - pregunto riendo a carcajadas.
- Cállate. No me mires. - dice.
- Pero si ya te he visto.
- Me da igual. Sigue dándome vergüenza. No me mires mientras me lavo. - Asiento y me tapo los ojos con las dos manos.
Noto cómo se levanta y sale de la bañera. Me levanto aún con los ojos tapados.
- Charlie, ¿puedo abrirlos ya? - pregunto.
- Sí.
Me destapo los ojos y la veo tapándose con una toalla. Sonrío.
- ¿Por qué eres tan cabezota y te metes conmigo a la bañera? - pregunta arqueando una ceja.
- Porque quería ayudarte. - digo riendo.
- Justin... - dice riendo más fuerte aún.
- Venga no seas mala. Se que es lo que quieres. Lo estás deseando. - me acerco a ella y la empiezo a besar.
Noto como empieza a empujarme lentamente. Oigo abrirse la puerta. Abro los ojos y veo cómo Charlie me guiña un ojo, y me empuja fuera cerrando la puerta.
Oigo su risa.
- ¡Muy bonito! - grito. - Esto es la guerra nena.
ERIKA.
Suspiro mientras abro la puerta. Me quedo de pierda al ver quién es.
- Oh vaya Marc. ¿Qué tal? - le saludo dándole un beso en la mejilla. El me devuelve el beso.
- Bueno, preocupado. Como todos los días Erika. ¿No sabes dónde pudo haberse ido Charlie? - pregunta.
- Lo siento Marc. Mi padre está intentando localizarla pero nada. Solo sabemos que se ha ido por voluntad propia. - digo mientras me encojo de hombros.
- Ya veo... ¿Pero se ha ido con alguien cierto? - dice mirándome fríamente.
- No lo sé. Podría ser. ¿Por qué quieres saberlo? - pregunto.
Sonríe sarcástico mirando hacia el suelo. Después me mira con odio, para luego cogerme por la mandíbula y chocarme contra la puerta.
- Mira niñata, estoy de tus jueguecitos hasta los cojones ¿entiendes? No te soporto. Dime ahora mismo con quién se ha ido Charlotte. -grita.
Lo miro asustada, con la respiración entrecortada. Mierda.
CHARLOTTE.
Salgo del baño envuelta en una toalla. Miro por toda la habitación, pero Justin no está. Suspiro y voy hacia la puerta cerrándola.
- ¡AAHH! - grito al ver a Justin detrás de la puerta cruzado de brazos. - Inútil. - digo pegándolo.
- Joder un día de estos me vas a matar de tanto pegarme. - dice riendo.
Niego con la cabeza y me giro, pero Justin me agarra por la cintura. Cogiéndome.
Justin empieza a besarme el cuello y de repente me viene una arcada.
- ¿Qué ocurre? - pregunta con el ceño fruncido.
Me tapo la boca. Aparto a Justin y corro hacia el baño. Me arrodillo y echo todo el vómito al váter. Empiezo a toser fuertemente y a vomitar de nuevo.
Noto como Justin me recoge el pelo con una mano, mientras que con la otra me acaricia la espalda.
JUSTIN.
- ¿Seguro que estás bien? - pregunto colocando un mechón de su pelo tras la oreja.
- Sí, tranquilo. - me sonríe, no muy convincente.
- ¿Por qué habrá sido? - pregunto acariciando su espalda. Mientras estamos los dos sentados en el sofá.
- No lo sé. Pero no te preocupes, no será nada. - dice acariciándome el pelo.
- Charlie, ¿cómo quieres que no me preocupe? Has vomitado, y te recuerdo que ayer estabas en el hospital echando sangre por la boca. - digo tensando mi mandíbula.
- Pero esta vez no ha sido sangre. Habré comido algo malo, no le des más vueltas. - me da un beso en la mejilla.
Lo último que quiero ahora es que vuelva a pasarla algo malo.
NARRADOR.
Tal vez algo le sentó mal a Charlie... Pero ¿usaron protección cuando se acostaron? ¿Charlie se tomó la píldora del día después?
miércoles, 17 de julio de 2013
CAPÍTULO 19. KILLER.
CHARLOTTE.
No he dejado de reír desde que Will ha empezado a hablar. Es muy gracioso. Aunque me duele mucho el pecho.
- Will, por favor para. Me vas a matar... - río fuerte. Desde la silla me mira sonriendo.
- Justin me ha dicho que te anime. Y eso es lo que voy a hacer Cherlie. - se encoge de hombros con cara de niño bueno.
- Eres un amor. - sonrío de oreja a oreja mirándolo.
- Bah, no es para tanto. - dice haciendo un gesto con la mano y mirando hacia otro lado.
Entonces mi sonrisa desaparece, al recordar una semanas atrás cuando Justin y yo no éramos novios, cuando le clavé la navaja en la pierna. Frunzo el ceño tragando saliva.
- ¿Qué ocurre? - pregunta Will ahora preocupado.
- Will, seguro que tu sabes qué es lo que me oculta Justin ¿verdad? - digo mirándolo.
- ¿Qué? - frunce el ceño.
- Sí. Un día que estábamos en su cuarto llamó a su tío, y parecía conocerme. Justin me dijo que lo saludara. Y me dijo algo de mis padres... bueno más bien de mi padre... que era un hijo de puta. ¿Por qué? - pregunto.
Su cara se vuelve pálida.
- No. No se de qué me hablas Charlie. - dice.
- Por favor Will, si sabes algo tienes que contármelo. Justin no me lo querrá contar si se lo pregunto. - suplico.
- Lo siento Charlie. De verdad que no se a qué te refieres. Lo siento. - dice mientras se encoge de hombros.
Suspiro echando la cabeza hacia atrás y cerrando los ojos con fuerza.
JUSTIN.
Golpeo por tercera vez a Anna en la espalda. Grita.
- ¡Por favor para! - grita.
- Dime ahora mismo qué coño te ha hecho Charlie para que la envenenaras. ¿A caso ella tiene la puta culpa de algo Anna? - grito dejando salir toda mi ira. - ¡Contesta!
- ¡No ella no tiene la culpa de nada! ¡Jason me ha obligado! ¡Me ha amenazado con matar a James! ¡El fue el que me dijo que envenenase de Charlie y que me hiciera la loca! Me prometió que no pasaría nada si lo hacia todo bien. - gritaba llorando, tirada en el suelo.
- ¡No mientas! ¡Jason se ha ido! ¡Estamos en Barcelona y el se ha ido a Toulouse! - grito a punto de volver a pegarla.
- ¡Pero ha vuelto! ¡Ha vuelto para vengarse! Te lo juro Justin. - grita llorando mirándome a los ojos. - Para por favor. - suplica llorando aún más. - No estoy loca. Yo... yo nunca quise envenenar a Charlie. Ella me cae bien joder. Rezaba para que se curase. Justin... soy la misma Anna de siempre. Por favor, tienes que creerme. - suplica juntando sus manos fuertemente bajo la barbilla.
Me estremezco ante el pensamiento de que Jason ha vuelto para vengarse. Y ahora es cuando me doy cuenta de que dice la verdad, por la sinceridad que hay en sus palabras. Sé cuando una persona es sincera y cuando no. Y Anna lo está siendo.
Me arrodillo ante ella. La agarro despacio de las muñecas. Me mira. Sus ojos están rojos e hinchados de tanto llorar.
- Te creo. - digo tragando saliva. Su respiración es agitada. Le muestro una pequeña sonrisa. - Lo siento. - me arrepiento de todo. - Lo siento Anna.
Se abalanza a mis brazos, abrazándome con fuerza.
- No. Yo lo siento. Nunca he querido hacer daño a Charlie. ¡Yo la quiero! Es una gran chica. - dice.
La abrazo con fuerza.
- Lo es. - afirmo.
Dos semanas más tarde*
Estoy esperando a que Will y Charlie lleguen a casa. No me quedan más uñas que morder. No la he podido ver en todo este tiempo, porque al parecer ha habido una accidente frente al hospital y ha estado lleno de policías que podían verme.
- Tranquilo Justin. Están al llegar. - me dice Jhon riendo.
Entonces oigo un coche. Me levanto rápidamente y voy corriendo hacia la puerta. La abro y fuera veo a Will saliendo del coche. Después la puerta del copiloto se abre, mientras que Charlie sale del interior del coche. Cierra la puerta y me mira esbozando una enorme sonrisa. Sonrío y corro hacia ella abriendo los brazos para cogerla. Da un grito y luego empieza a reír.
- Te he echado de menos. - dice abrazándome.
- Yo también a ti. - digo dejándola en el suelo. Cubro sus mejillas con mis manos y la doy un fuerte beso.
- Charlie, gracias por perdonarme. Yo... yo nunca he querido hacerte daño. - dice Anna abrazando a Charlie. Ella le devuelve el abrazo.
- Tranquila, ahora sé por qué lo has hecho, y créeme, yo hubiese hecho lo mismo en tu lugar. - dice Charlie.
Las dos sonríen.
CHARLOTTE.
No he dejado de reír desde que Will ha empezado a hablar. Es muy gracioso. Aunque me duele mucho el pecho.
- Will, por favor para. Me vas a matar... - río fuerte. Desde la silla me mira sonriendo.
- Justin me ha dicho que te anime. Y eso es lo que voy a hacer Cherlie. - se encoge de hombros con cara de niño bueno.
- Eres un amor. - sonrío de oreja a oreja mirándolo.
- Bah, no es para tanto. - dice haciendo un gesto con la mano y mirando hacia otro lado.
Entonces mi sonrisa desaparece, al recordar una semanas atrás cuando Justin y yo no éramos novios, cuando le clavé la navaja en la pierna. Frunzo el ceño tragando saliva.
- ¿Qué ocurre? - pregunta Will ahora preocupado.
- Will, seguro que tu sabes qué es lo que me oculta Justin ¿verdad? - digo mirándolo.
- ¿Qué? - frunce el ceño.
- Sí. Un día que estábamos en su cuarto llamó a su tío, y parecía conocerme. Justin me dijo que lo saludara. Y me dijo algo de mis padres... bueno más bien de mi padre... que era un hijo de puta. ¿Por qué? - pregunto.
Su cara se vuelve pálida.
- No. No se de qué me hablas Charlie. - dice.
- Por favor Will, si sabes algo tienes que contármelo. Justin no me lo querrá contar si se lo pregunto. - suplico.
- Lo siento Charlie. De verdad que no se a qué te refieres. Lo siento. - dice mientras se encoge de hombros.
Suspiro echando la cabeza hacia atrás y cerrando los ojos con fuerza.
JUSTIN.
Golpeo por tercera vez a Anna en la espalda. Grita.
- ¡Por favor para! - grita.
- Dime ahora mismo qué coño te ha hecho Charlie para que la envenenaras. ¿A caso ella tiene la puta culpa de algo Anna? - grito dejando salir toda mi ira. - ¡Contesta!
- ¡No ella no tiene la culpa de nada! ¡Jason me ha obligado! ¡Me ha amenazado con matar a James! ¡El fue el que me dijo que envenenase de Charlie y que me hiciera la loca! Me prometió que no pasaría nada si lo hacia todo bien. - gritaba llorando, tirada en el suelo.
- ¡No mientas! ¡Jason se ha ido! ¡Estamos en Barcelona y el se ha ido a Toulouse! - grito a punto de volver a pegarla.
- ¡Pero ha vuelto! ¡Ha vuelto para vengarse! Te lo juro Justin. - grita llorando mirándome a los ojos. - Para por favor. - suplica llorando aún más. - No estoy loca. Yo... yo nunca quise envenenar a Charlie. Ella me cae bien joder. Rezaba para que se curase. Justin... soy la misma Anna de siempre. Por favor, tienes que creerme. - suplica juntando sus manos fuertemente bajo la barbilla.
Me estremezco ante el pensamiento de que Jason ha vuelto para vengarse. Y ahora es cuando me doy cuenta de que dice la verdad, por la sinceridad que hay en sus palabras. Sé cuando una persona es sincera y cuando no. Y Anna lo está siendo.
Me arrodillo ante ella. La agarro despacio de las muñecas. Me mira. Sus ojos están rojos e hinchados de tanto llorar.
- Te creo. - digo tragando saliva. Su respiración es agitada. Le muestro una pequeña sonrisa. - Lo siento. - me arrepiento de todo. - Lo siento Anna.
Se abalanza a mis brazos, abrazándome con fuerza.
- No. Yo lo siento. Nunca he querido hacer daño a Charlie. ¡Yo la quiero! Es una gran chica. - dice.
La abrazo con fuerza.
- Lo es. - afirmo.
Dos semanas más tarde*
Estoy esperando a que Will y Charlie lleguen a casa. No me quedan más uñas que morder. No la he podido ver en todo este tiempo, porque al parecer ha habido una accidente frente al hospital y ha estado lleno de policías que podían verme.
- Tranquilo Justin. Están al llegar. - me dice Jhon riendo.
Entonces oigo un coche. Me levanto rápidamente y voy corriendo hacia la puerta. La abro y fuera veo a Will saliendo del coche. Después la puerta del copiloto se abre, mientras que Charlie sale del interior del coche. Cierra la puerta y me mira esbozando una enorme sonrisa. Sonrío y corro hacia ella abriendo los brazos para cogerla. Da un grito y luego empieza a reír.
- Te he echado de menos. - dice abrazándome.
- Yo también a ti. - digo dejándola en el suelo. Cubro sus mejillas con mis manos y la doy un fuerte beso.
- Charlie, gracias por perdonarme. Yo... yo nunca he querido hacerte daño. - dice Anna abrazando a Charlie. Ella le devuelve el abrazo.
- Tranquila, ahora sé por qué lo has hecho, y créeme, yo hubiese hecho lo mismo en tu lugar. - dice Charlie.
Las dos sonríen.
jueves, 11 de julio de 2013
CAPÍTULO 18. KILLER.
Deja de echar sangre por la boca. Suspiro algo aliviado.
- Ven aquí. - digo cogiéndola del brazo. Apoyo su barbilla en mi hombro.
- Justin deben de estar al venir, pero... será peligroso para ti. - dice Will negando con la cabeza.
- No, no importa. No me pienso separar de ella. Me importa una mierda que me detengan. Me escaparé o haré cualquier cosas para estar cerca de Charlie. - digo dándole un beso en el hombro.
Oigo la sirena de la ambulancia acercándose y bajo con Charlie en brazos. Will abre la puerta y la ambulancia aparca frente a nuestra casa.
Sacan una camilla y me dicen que la tumbe. Lo hago, pero no consigo que se tumbe del todo.
- No me dejes sola, no. - suplica llorando.
- No lo haré. Túmbate cielo. - digo con el corazón roto.
Se tumba y la limpian la boca y luego la colocan una mascarilla. La meten dentro.
- ¿Algún acompañante? - pregunta un hombre.
- Sí, yo. - Digo. Asiente y entro con ella. Me siento a su lado y agarro su mano. - Vas a ponerte bien. Te lo prometo.
Le inyectan algo y se queda dormida. Para aliviarle el dolor. Muerdo mi labio con fuerza, conteniendo las lágrimas.
Mientras estoy en la sala de espera, miro a todos lados, por si puede haber algún policía. Lo que me faltaría ahora es que me detengan y que tenga que dejar sola a Charlie.
Llevo bastante tiempo esperando, pero no hacen más que entrar y salir del cuarto en el que tienen a Charlie. Me siento en una silla, rezando para que no la pase nada.
Veo a Will y a Jhon venir corriendo hacía mi.
- ¿No sabes nada? - pregunta Will. Niego con la cabeza.
- Llevan como 3 horas entrando y saliendo de su cuarto. Y no tengo ni puta idea de si están reanimandola. Juro que me quiero morir. Ella no tendría que haberse ido con la gilipollas de Anna. Si yo se lo hubiese impedido nada de esto hubiese ocurrido...
- Anna es una hija de puta. No entiendo por qué quiere matar a Charlie. No lo entiendo joder. - dice Jhon.
- Cuando vuelva a casa se va a enterar. - digo apretando mis puños con tanta fuerza que los nudillos se vuelven blancos.
- Tranquilo Justin, todo saldrá bien, ya lo verás. - dice Will dándome una palmadita en la espalda.
CHARLOTTE.
Me despierto, y sin poder evitarlo las lágrimas comienzan a caer por mis mejillas. Noto mi pecho contraído. Me duele todo.
Llevo una mascarilla puesta, y la máquina de al lado de mi cama marca el pulso de mi corazón. Gracias a dios, ya no hecho sangre por la boca.
Miro a mi alrededor.
Oigo la puerta y veo a Justin corriendo hacia mi. Me abraza con mucho cuidado.
- Mi niña estoy aquí. - dice dándome un beso en la frente. Me mira a los ojos y me limpia las lágrimas. - No llores. ¿Qué ocurre? - pregunta preocupado.
Y sólo con ver el miedo de Justin en sus ojos, mis ojos se vuelven a inundar de lágrimas, haciendo que de un pequeño sollozo.
- Ya está no llores. Por favor todo ha pasado. No llores. - me acaricia la cara.
- Me duele todo. - balbuceo.
A Justin se le humedecen los ojos y sonríe tristemente.
- Se te pasará, te lo prometo. No va a volver a pasarte nada. Estoy aquí. Y nadie te va a volver a hacer daño. Te lo prometo cielo. - besa mi mejilla y acaricia mi brazo. - Guapa. - sonríe.
- Te quiero. - susurro.
- Te amo. - dice apartando el pelo de mi cara. - Te amo más que a nada en el mundo. Y si te llegaría a pasar algo más grave... me pegaría un tiro en la cabeza. - dice negando con la cabeza.
Acaricio su mejilla, y le regalo una leve sonrisa.
Gira la cabeza hacia la máquina que hay al lado de mi cama.
Me vuelve a mirar y sonríe leve.
- ¿Quieres algo? ¿Agua? - pregunta.
Asiento.
- Un poco de agua. - susurro. Asiente y se levanta después de darme un beso en la frente. Sale por la puerta.
Miro hacia la ventana. El cielo está nublado. Suspiro, provocando un gran dolor en el pecho. Cierro los ojos con fuerza, notando el dolor por todo mi cuerpo.
Abro los ojos de nuevo, y veo a Justin acercándose a mi con un vaso de agua.
Me quito la mascarilla y me ayuda a beber agua, inclinándome un poco el vaso. Termino de beber y me coloco nuevamente la mascarilla.
- ¿Mejor? - pregunta Justin dejando el vaso en la mesilla que hay al lado. Asiento.
- Deberías irte Justin. No quiero que te detengan o lo que pueda pasar. - digo mirándolo. Me mira serio y se arrodilla a un lado de la cama, apoyando los codos en ella. Coge mi mano derecha y la esconde entre las suyas.
- No. No puedo irme. No puedo dejarte sola. - dice dándome un beso en la mano.
- Justin por favor. - suplico.
- Pero...
- Por favor. - digo seria. Suspira levemente.
- Al menos dejaré aquí a Will, para que te haga compañía. ¿Te parece? - dice acariciando mi frente.
- Como quieras. Pero que no te vean. Ten cuidado, por favor. - digo.
- No me van a coger nena. No les dejaría. - sonríe y me da un beso en la frente.
JUSTIN.
Dejo a Will con Charlie. Con él al menos se reirá algo y la entretendrá un poco.
- ¿Qué piensas hacer? - dice Jhon, mirando a la carretera mientras conduce. - ¿Te cargarás a Anna? - pregunta mirándome y luego volviendo su mirada hacia la carretera.
Giro mi cabeza mirando hacia la ventanilla.
- No lo sé. - digo pasándome la mano por el pelo.
- Pues piénsalo tío... envenenó a tu novia. - dice.
- Lo sé. Pero, ¿por qué matarla? Tal vez me sea útil más adelante.
Me mira por un momento y sonríe. Vuelve su mirada hacia la carretera con la sonrisa aún el la cara.
- Eres el mejor. - dice.
Río y el se une a mi risa.
- Tío en serio, te aprecio mucho.
- Bueno, estás a punto de ser como yo. Ya llegará tu momento amigo. - digo riendo.
A Jhon le conozco desde hace mucho. El fue con el primero con el que empecé a meterme en esta mierda.
Luego vino Will y luego Jake. Y finalmente James y con el la zorra de Anna, a la cual apreciaba en aquel entonces. Era una tía genial. Pero ahora, está para darle de hostias.
Deja de echar sangre por la boca. Suspiro algo aliviado.
- Ven aquí. - digo cogiéndola del brazo. Apoyo su barbilla en mi hombro.
- Justin deben de estar al venir, pero... será peligroso para ti. - dice Will negando con la cabeza.
- No, no importa. No me pienso separar de ella. Me importa una mierda que me detengan. Me escaparé o haré cualquier cosas para estar cerca de Charlie. - digo dándole un beso en el hombro.
Oigo la sirena de la ambulancia acercándose y bajo con Charlie en brazos. Will abre la puerta y la ambulancia aparca frente a nuestra casa.
Sacan una camilla y me dicen que la tumbe. Lo hago, pero no consigo que se tumbe del todo.
- No me dejes sola, no. - suplica llorando.
- No lo haré. Túmbate cielo. - digo con el corazón roto.
Se tumba y la limpian la boca y luego la colocan una mascarilla. La meten dentro.
- ¿Algún acompañante? - pregunta un hombre.
- Sí, yo. - Digo. Asiente y entro con ella. Me siento a su lado y agarro su mano. - Vas a ponerte bien. Te lo prometo.
Le inyectan algo y se queda dormida. Para aliviarle el dolor. Muerdo mi labio con fuerza, conteniendo las lágrimas.
Mientras estoy en la sala de espera, miro a todos lados, por si puede haber algún policía. Lo que me faltaría ahora es que me detengan y que tenga que dejar sola a Charlie.
Llevo bastante tiempo esperando, pero no hacen más que entrar y salir del cuarto en el que tienen a Charlie. Me siento en una silla, rezando para que no la pase nada.
Veo a Will y a Jhon venir corriendo hacía mi.
- ¿No sabes nada? - pregunta Will. Niego con la cabeza.
- Llevan como 3 horas entrando y saliendo de su cuarto. Y no tengo ni puta idea de si están reanimandola. Juro que me quiero morir. Ella no tendría que haberse ido con la gilipollas de Anna. Si yo se lo hubiese impedido nada de esto hubiese ocurrido...
- Anna es una hija de puta. No entiendo por qué quiere matar a Charlie. No lo entiendo joder. - dice Jhon.
- Cuando vuelva a casa se va a enterar. - digo apretando mis puños con tanta fuerza que los nudillos se vuelven blancos.
- Tranquilo Justin, todo saldrá bien, ya lo verás. - dice Will dándome una palmadita en la espalda.
CHARLOTTE.
Me despierto, y sin poder evitarlo las lágrimas comienzan a caer por mis mejillas. Noto mi pecho contraído. Me duele todo.
Llevo una mascarilla puesta, y la máquina de al lado de mi cama marca el pulso de mi corazón. Gracias a dios, ya no hecho sangre por la boca.
Miro a mi alrededor.
Oigo la puerta y veo a Justin corriendo hacia mi. Me abraza con mucho cuidado.
- Mi niña estoy aquí. - dice dándome un beso en la frente. Me mira a los ojos y me limpia las lágrimas. - No llores. ¿Qué ocurre? - pregunta preocupado.
Y sólo con ver el miedo de Justin en sus ojos, mis ojos se vuelven a inundar de lágrimas, haciendo que de un pequeño sollozo.
- Ya está no llores. Por favor todo ha pasado. No llores. - me acaricia la cara.
- Me duele todo. - balbuceo.
A Justin se le humedecen los ojos y sonríe tristemente.
- Se te pasará, te lo prometo. No va a volver a pasarte nada. Estoy aquí. Y nadie te va a volver a hacer daño. Te lo prometo cielo. - besa mi mejilla y acaricia mi brazo. - Guapa. - sonríe.
- Te quiero. - susurro.
- Te amo. - dice apartando el pelo de mi cara. - Te amo más que a nada en el mundo. Y si te llegaría a pasar algo más grave... me pegaría un tiro en la cabeza. - dice negando con la cabeza.
Acaricio su mejilla, y le regalo una leve sonrisa.
Gira la cabeza hacia la máquina que hay al lado de mi cama.
Me vuelve a mirar y sonríe leve.
- ¿Quieres algo? ¿Agua? - pregunta.
Asiento.
- Un poco de agua. - susurro. Asiente y se levanta después de darme un beso en la frente. Sale por la puerta.
Miro hacia la ventana. El cielo está nublado. Suspiro, provocando un gran dolor en el pecho. Cierro los ojos con fuerza, notando el dolor por todo mi cuerpo.
Abro los ojos de nuevo, y veo a Justin acercándose a mi con un vaso de agua.
Me quito la mascarilla y me ayuda a beber agua, inclinándome un poco el vaso. Termino de beber y me coloco nuevamente la mascarilla.
- ¿Mejor? - pregunta Justin dejando el vaso en la mesilla que hay al lado. Asiento.
- Deberías irte Justin. No quiero que te detengan o lo que pueda pasar. - digo mirándolo. Me mira serio y se arrodilla a un lado de la cama, apoyando los codos en ella. Coge mi mano derecha y la esconde entre las suyas.
- No. No puedo irme. No puedo dejarte sola. - dice dándome un beso en la mano.
- Justin por favor. - suplico.
- Pero...
- Por favor. - digo seria. Suspira levemente.
- Al menos dejaré aquí a Will, para que te haga compañía. ¿Te parece? - dice acariciando mi frente.
- Como quieras. Pero que no te vean. Ten cuidado, por favor. - digo.
- No me van a coger nena. No les dejaría. - sonríe y me da un beso en la frente.
JUSTIN.
Dejo a Will con Charlie. Con él al menos se reirá algo y la entretendrá un poco.
- ¿Qué piensas hacer? - dice Jhon, mirando a la carretera mientras conduce. - ¿Te cargarás a Anna? - pregunta mirándome y luego volviendo su mirada hacia la carretera.
Giro mi cabeza mirando hacia la ventanilla.
- No lo sé. - digo pasándome la mano por el pelo.
- Pues piénsalo tío... envenenó a tu novia. - dice.
- Lo sé. Pero, ¿por qué matarla? Tal vez me sea útil más adelante.
Me mira por un momento y sonríe. Vuelve su mirada hacia la carretera con la sonrisa aún el la cara.
- Eres el mejor. - dice.
Río y el se une a mi risa.
- Tío en serio, te aprecio mucho.
- Bueno, estás a punto de ser como yo. Ya llegará tu momento amigo. - digo riendo.
A Jhon le conozco desde hace mucho. El fue con el primero con el que empecé a meterme en esta mierda.
Luego vino Will y luego Jake. Y finalmente James y con el la zorra de Anna, a la cual apreciaba en aquel entonces. Era una tía genial. Pero ahora, está para darle de hostias.
jueves, 27 de junio de 2013
CAPÍTULO 17. KILLER.
KILEY.
- Dios mío Jessie es el. - digo sin dejar de mirarle y el tampoco deja de mirarme.
- ¿Quién? - pregunta mirando hacia el mismo sitio que yo.
- Es... es mi hermano. Es Justin. - digo mientras la respiración se me entrecorta.
- No digas tonterías. ¿Cómo lo vas a reconocer si tenías 9 o 10 años la última vez que le has visto? Ahora deberá de tener 20 años más o menos. - dice mi amiga.
La miro y quizás tenga razón pero... nunca podría olvidar los ojos mieles de Justin. Y es que es mirar a ese chico y acordarme de mi hermano.
Giro mi cabeza hacia el chico que mira sus gafas mientras escucha música, pero entonces vuelve a mirarme.
- Jessie estoy segura de que es el... algo dentro de mi me lo dice.
- Estás pesada eh.... - bufa ella.
Se levanta mirándome y gira la cabeza para irse del parque.
- ¡No Just...! - Jessie me tapa la boca antes de que el chico me pueda escuchar.
- Ni se te ocurra gritar, porque ese no es tu hermano. - dice.
- Si es. Es mi hermano. ¡Suéltame! - me suelto de su brazo y me levanto. Empiezo a correr hacia el.
- ¡Justin! ¡Justin! - grito. Está lejos de mi.
Se queda quieto y hago lo mismo. Después se quita los cascos.
- Justin... - grito de nuevo.
Se gira, mirándome. Sonrío. Es el. Estoy demasiado segura. Esos ojos mieles... pertenecen a mi hermano.
Boquiabierta, corro hacia el y me lanzo a sus brazos abrazándolo.
- Justin... se que eres tu. - digo cerrando los ojos.
Me separa de el agarrándome las mejillas entre sus manos. Lo miro a los ojos mientras una sonrisa se dibuja en mi cara.
- ¿Kiley? - pregunta perplejo. Asiento, y sus ojos se llenan de lágrimas al segundo. Me acaricia las mejillas y sonríe tristemente, para después envolverme en sus brazos. - Mi pequeña Kiley. - dice acariciándome el pelo.
Sonrío y lo abrazo más fuerte.
- ¡Kiley! - oigo gritar a alguien. Me separo de mi hermano y veo a Jassie. - Tu móvil no ha dejado de sonar. Es tu padre. Te ha mandado 5 mensajes. - dice dándome el teléfono.
Lo cojo y miro los mensajes. Vaya, parece que ha encontrado mis ahorros.
- ¡Mierda! ¿Este hombre para qué entra a mi habitación? - digo cabreada.
- ¿Ocurre algo? - pregunta Justin. Lo miro y suspiro.
- Es que... le pedía a papá dinero para el ''colegio'' pero lo guardaba todo el mi hucha. - digo guardando mi móvil en el bolsillo del pantalón.
- ¿Para qué querías el dinero? - pregunta frunciendo el ceño.
- Bueno... para ir a Madrid y volver contigo. - sonrío tímidamente.
- Pues ya no lo necesitas. - sonríe. Río leve.
- Mira Justin, ella es mi mejor amiga Jessie. Jessie el es mi hermano Justin. - digo presentándolos.
- Hola. - dice Jessie dándole un beso en la mejilla. El se lo devuelve.
- ¿Qué tal? - sonríe mi hermano.
- Bien. - contesta Jessie sonriendo.
- Justin, ¿por qué no te vienes a casa? Así papá te ve. Y le puedo explicar para qué era el dinero. - digo cogiéndole por el brazo.
- No puedo Kiley... No, no estoy preparado para ver a... a Jeremy. - dice, luchando contra sus palabras.
- ¡Pues que le den! Me voy contigo Justin. Contigo, con mamá y con Jazzy. Nosotros solos. El no. El nos separó. - digo.
- No Kiley, no puedes hacerle eso. - dice negándose.
Me quedo mirándole sorprendida. ¿En serio?
CHARLOTTE.
- ¡Anna basta! ¿Por qué me cuentas mierdas del pasado de Justin? ¿Qué quiere? ¿Que me pire ya? - digo entrando en la casa.
- Joder Charlie no. No es eso. Pero estarías mejor lejos de un asesino. - dice.
- ¡Déjame en paz! - grito entrando en el salón.
- ¿Qué ocurre? - pregunta James levantándose del sofá.
- Que tu novia es una pesada. ¿Quieres deshacerte de mi y follarte a Justin? - grito dirigiéndome a ella.
- ¿Quién? - pregunta Justin entrando en el salón.
- Anna. - digo. Justin me mira y luego mira a Anna.
- ¿Qué? ¡No! - dice Anna negando con la cabeza.
- Pues entonces déjame en paz. - digo sentándome en el sofá, al lado de Justin. Apoyo mi cabeza en su pecho.
Anna y James salen del salón y miro a Justin que está sonriendo de oreja a oreja mirando a la nada. Frunzo el ceño.
- ¿Y esa sonrisa? - pregunto sonriendo. Me mira.
- He encontrado a mi hermana. - dice, mientras su sonrisa se extiende haciendo aparecer dos hoyos muy graciosos en sus mejillas.
Me quedo boquiabierta.
- ¡Dios mío Justin! Me alegro muchísimo. - grito abrazándolo fuerte. Ríe leve. ¿Y qué? ¿Has hablado con ella? - pregunto.
- Sí. Está guapísima. Tiene un pelo rubio muy largo. Cualquiera diría que no es mi hermana. - dice mirándome con una felicidad increíble. Y sus ojos... Mi hermana es como mi mano derecha. - dice mirando al suelo.
- Me encanta verte así de feliz cariño. Vas a ver como todo lo malo acabará. Ahora volverás a ser feliz. - digo acariciando sus mejillas. Me mira y sonríe. - Te quiero.
- Yo más. - dice sonriendo como nunca antes le había visto sonreír.
- No mientas. Lo primero en una pareja es la sinceridad. Yo te quiero mucho más. - digo sonriendo.
- ¿Ah sí? Bueno, entonces cuéntame qué ha pasado con Anna. - dice arqueando una ceja.
Suspiro.
- Es una pesada Justin. - grito suspirando pesadamente. Frunce el ceño.
- ¿Qué te ha dicho?
- Te lo voy a decir, pero Justin ni se te ocurra hacer alguna locura ¿me entiendes? - digo.
- Que sí, venga.
- Me ha dicho que me alejase de ti. Que si no lo hacía tenía que atenerme a las consecuencias de salir con ''un asesino psicópata''. Que lo único que ibas a hacer conmigo era matarme. Y me contó mierdas sobre tu pasado. Ella dramatizó, claro está. - digo suspirando.
Veo como tensa la mandíbula. Me echa con cuidado a un lado y se levanta.
- ¿Justin dónde vas? - pregunto. No me contesta, tan solo sube corriendo las escaleras. Le sigo.
JUSTIN.
Ya que ella no es capaz de hacerlo, voy a callarle yo la puta boca.
Entro en la habitación de Anna y la veo ordenando sus cosas. Oigo la ducha. Será James. Que suerte la mía.
Agarro a Anna del brazo y la giro hacia mi.
- ¿Tu no puedes simplemente callarte la puta boca? No tienes porqué decirle a mi novia mierdas y mierdas sobre mí. ¿Pero sabes? Estoy hasta los cojones de ti.
- Justin suéltala. - dice Charlie entrando en la habitación.
- Vas a aprender a callarte la boca de una vez por todas zorra. - digo tirando de ella mientras salimos del cuarto. - ¡Chicos al salón! - grito. - Charlie vete a la habitación.
- Pero...
- Hazme caso, por favor. - digo mirándola.
- ¡Charlie por favor! ¡Ayúdame! ¡Va a matarme! - grita la buenísima actriz Anna.
- Charlie no la hagas caso. Vamos. Vete. - grito. Ella asiente y se va de la habitación.
- ¿Qué ocurre tío? - aparecen los chicos.
No hago caso y agarro más fuerte a Anna.
Bajo las escaleras junto a los chicos. Llegamos al salón.
- ¿Qué ha pasado Anna? - pregunta Jake.
- La cerda no sabe cerrar la boca, así que se la voy a cerrar yo. Jhon ve al baño de la habitación de James y encárgate de que no salga. ¿Confío en ti? - digo.
Asiente y se va arriba corriendo.
- Tío ¿qué vas a hacer? - pregunta Will. Le miro y luego miro a Anna.
- Tal vez un golpe en la nuca. ¿Quién sabe? - río con asco.
- ¿Qué coño has hecho ahora Anna? - dice Will mirándola.
Anna empieza a reír y luego mira a Will.
- Decirle la puta verdad a la niñata esa. Bueno, también dramatizar un poco. Esa pequeña zorra no durará junto a ti mucho más. Créeme. - se dirige ahora hacia mi.
Tenso mi mandíbula y la agarro por el mentón con fuerza.
- ¿Sabes qué? No aguanto una puta palabra más. Hasta aquí ha llegado mi paciencia. - saco una navaja de mi bolsillo.
Pero un ruido me interrumpe.
- ¡JUSTIN! ¡VEN JODER! - grita Jhon. Frunzo el ceño. - ¡JODER CHARLIE NO! - grita.
Me da un vuelco al corazón al escuchar el nombre de Charlie. Tiro la navaja al suelo y suelto a Anna.
Subo corriendo las escaleras y entro en mi habitación. Veo a Jhon agachado y a Charlie tirada en el suelo mientras empieza a echar sangre por la boca.
- ¡Charlie! - grito corriendo y voy hacia ella. El suelo se llena de sangre. - Dios mío nena, ¿qué ocurre? - grito horrorizado cogiéndola una mano entre mis manos.
Sus ojos se cierran y abren una y otra vez.
Toda su barbilla está llena de sangre. Va a echar otra vez sangre pero le tapo la boca, aunque la echa en mi mano.
- ¡Joder! ¿Qué te pasa Charlie? - grito a punto de llorar.
- Vaya... parece que ya está haciendo efecto. - dice alguien a mis espaldas. Giro mi cabeza y veo a Anna cruzada de brazos, sonriendo.
- Jhon túmbala en la cama. - lo hace y me acerco a Anna. La agarro por los brazos sacudiéndola. - ¿Qué le has hecho?
- Tal vez le haya dado una sustancia para provocarle una hemorragia interna... ¿quién sabe? Lo que surgió. - dice riendo.
La meto una hostia en la cara y una patada en el estómago. Will se la lleva.
Corriendo me acerco de nuevo a Charlie.
- ¿Qué hago...? - murmuro sin saber que hacer en momentos como este.
- Hay que llamar a una ambulancia. -grita Jhon. Asiento.
- Será lo mejor. Date prisa por favor. - suplico a mi amigo. Desaparece y miro a Charlie, débil y pálida tumbada en la cama. Con la boca ensangrentada.
- Justin... - susurra. Pero no le da tiempo a decir nada más porque vuelve a echar sangre por la boca, manchando toda la cama.
- Cielo vas a estar bien. No hables, por favor. Te vas a poner bien. La ambulancia vendrá a por ti. - acaricio su pelo y le regalo una sonrisa. Sonríe débilmente, cerrando y abriendo los ojos despacio.
Lo malo de que venga la ambulancia es que pueden reconocerme, debido a que me están buscando a mi y algunos de los chicos. Y puedo acabar en la cárcel... pero nunca dejaré sola a Charlie. Nunca. La amo y voy a luchar por estar con ella. Al menos el tiempo que podamos disfrutar juntos.
KILEY.
- Dios mío Jessie es el. - digo sin dejar de mirarle y el tampoco deja de mirarme.
- ¿Quién? - pregunta mirando hacia el mismo sitio que yo.
- Es... es mi hermano. Es Justin. - digo mientras la respiración se me entrecorta.
- No digas tonterías. ¿Cómo lo vas a reconocer si tenías 9 o 10 años la última vez que le has visto? Ahora deberá de tener 20 años más o menos. - dice mi amiga.
La miro y quizás tenga razón pero... nunca podría olvidar los ojos mieles de Justin. Y es que es mirar a ese chico y acordarme de mi hermano.
Giro mi cabeza hacia el chico que mira sus gafas mientras escucha música, pero entonces vuelve a mirarme.
- Jessie estoy segura de que es el... algo dentro de mi me lo dice.
- Estás pesada eh.... - bufa ella.
Se levanta mirándome y gira la cabeza para irse del parque.
- ¡No Just...! - Jessie me tapa la boca antes de que el chico me pueda escuchar.
- Ni se te ocurra gritar, porque ese no es tu hermano. - dice.
- Si es. Es mi hermano. ¡Suéltame! - me suelto de su brazo y me levanto. Empiezo a correr hacia el.
- ¡Justin! ¡Justin! - grito. Está lejos de mi.
Se queda quieto y hago lo mismo. Después se quita los cascos.
- Justin... - grito de nuevo.
Se gira, mirándome. Sonrío. Es el. Estoy demasiado segura. Esos ojos mieles... pertenecen a mi hermano.
Boquiabierta, corro hacia el y me lanzo a sus brazos abrazándolo.
- Justin... se que eres tu. - digo cerrando los ojos.
Me separa de el agarrándome las mejillas entre sus manos. Lo miro a los ojos mientras una sonrisa se dibuja en mi cara.
- ¿Kiley? - pregunta perplejo. Asiento, y sus ojos se llenan de lágrimas al segundo. Me acaricia las mejillas y sonríe tristemente, para después envolverme en sus brazos. - Mi pequeña Kiley. - dice acariciándome el pelo.
Sonrío y lo abrazo más fuerte.
- ¡Kiley! - oigo gritar a alguien. Me separo de mi hermano y veo a Jassie. - Tu móvil no ha dejado de sonar. Es tu padre. Te ha mandado 5 mensajes. - dice dándome el teléfono.
Lo cojo y miro los mensajes. Vaya, parece que ha encontrado mis ahorros.
- ¡Mierda! ¿Este hombre para qué entra a mi habitación? - digo cabreada.
- ¿Ocurre algo? - pregunta Justin. Lo miro y suspiro.
- Es que... le pedía a papá dinero para el ''colegio'' pero lo guardaba todo el mi hucha. - digo guardando mi móvil en el bolsillo del pantalón.
- ¿Para qué querías el dinero? - pregunta frunciendo el ceño.
- Bueno... para ir a Madrid y volver contigo. - sonrío tímidamente.
- Pues ya no lo necesitas. - sonríe. Río leve.
- Mira Justin, ella es mi mejor amiga Jessie. Jessie el es mi hermano Justin. - digo presentándolos.
- Hola. - dice Jessie dándole un beso en la mejilla. El se lo devuelve.
- ¿Qué tal? - sonríe mi hermano.
- Bien. - contesta Jessie sonriendo.
- Justin, ¿por qué no te vienes a casa? Así papá te ve. Y le puedo explicar para qué era el dinero. - digo cogiéndole por el brazo.
- No puedo Kiley... No, no estoy preparado para ver a... a Jeremy. - dice, luchando contra sus palabras.
- ¡Pues que le den! Me voy contigo Justin. Contigo, con mamá y con Jazzy. Nosotros solos. El no. El nos separó. - digo.
- No Kiley, no puedes hacerle eso. - dice negándose.
Me quedo mirándole sorprendida. ¿En serio?
CHARLOTTE.
- ¡Anna basta! ¿Por qué me cuentas mierdas del pasado de Justin? ¿Qué quiere? ¿Que me pire ya? - digo entrando en la casa.
- Joder Charlie no. No es eso. Pero estarías mejor lejos de un asesino. - dice.
- ¡Déjame en paz! - grito entrando en el salón.
- ¿Qué ocurre? - pregunta James levantándose del sofá.
- Que tu novia es una pesada. ¿Quieres deshacerte de mi y follarte a Justin? - grito dirigiéndome a ella.
- ¿Quién? - pregunta Justin entrando en el salón.
- Anna. - digo. Justin me mira y luego mira a Anna.
- ¿Qué? ¡No! - dice Anna negando con la cabeza.
- Pues entonces déjame en paz. - digo sentándome en el sofá, al lado de Justin. Apoyo mi cabeza en su pecho.
Anna y James salen del salón y miro a Justin que está sonriendo de oreja a oreja mirando a la nada. Frunzo el ceño.
- ¿Y esa sonrisa? - pregunto sonriendo. Me mira.
- He encontrado a mi hermana. - dice, mientras su sonrisa se extiende haciendo aparecer dos hoyos muy graciosos en sus mejillas.
Me quedo boquiabierta.
- ¡Dios mío Justin! Me alegro muchísimo. - grito abrazándolo fuerte. Ríe leve. ¿Y qué? ¿Has hablado con ella? - pregunto.
- Sí. Está guapísima. Tiene un pelo rubio muy largo. Cualquiera diría que no es mi hermana. - dice mirándome con una felicidad increíble. Y sus ojos... Mi hermana es como mi mano derecha. - dice mirando al suelo.
- Me encanta verte así de feliz cariño. Vas a ver como todo lo malo acabará. Ahora volverás a ser feliz. - digo acariciando sus mejillas. Me mira y sonríe. - Te quiero.
- Yo más. - dice sonriendo como nunca antes le había visto sonreír.
- No mientas. Lo primero en una pareja es la sinceridad. Yo te quiero mucho más. - digo sonriendo.
- ¿Ah sí? Bueno, entonces cuéntame qué ha pasado con Anna. - dice arqueando una ceja.
Suspiro.
- Es una pesada Justin. - grito suspirando pesadamente. Frunce el ceño.
- ¿Qué te ha dicho?
- Te lo voy a decir, pero Justin ni se te ocurra hacer alguna locura ¿me entiendes? - digo.
- Que sí, venga.
- Me ha dicho que me alejase de ti. Que si no lo hacía tenía que atenerme a las consecuencias de salir con ''un asesino psicópata''. Que lo único que ibas a hacer conmigo era matarme. Y me contó mierdas sobre tu pasado. Ella dramatizó, claro está. - digo suspirando.
Veo como tensa la mandíbula. Me echa con cuidado a un lado y se levanta.
- ¿Justin dónde vas? - pregunto. No me contesta, tan solo sube corriendo las escaleras. Le sigo.
JUSTIN.
Ya que ella no es capaz de hacerlo, voy a callarle yo la puta boca.
Entro en la habitación de Anna y la veo ordenando sus cosas. Oigo la ducha. Será James. Que suerte la mía.
Agarro a Anna del brazo y la giro hacia mi.
- ¿Tu no puedes simplemente callarte la puta boca? No tienes porqué decirle a mi novia mierdas y mierdas sobre mí. ¿Pero sabes? Estoy hasta los cojones de ti.
- Justin suéltala. - dice Charlie entrando en la habitación.
- Vas a aprender a callarte la boca de una vez por todas zorra. - digo tirando de ella mientras salimos del cuarto. - ¡Chicos al salón! - grito. - Charlie vete a la habitación.
- Pero...
- Hazme caso, por favor. - digo mirándola.
- ¡Charlie por favor! ¡Ayúdame! ¡Va a matarme! - grita la buenísima actriz Anna.
- Charlie no la hagas caso. Vamos. Vete. - grito. Ella asiente y se va de la habitación.
- ¿Qué ocurre tío? - aparecen los chicos.
No hago caso y agarro más fuerte a Anna.
Bajo las escaleras junto a los chicos. Llegamos al salón.
- ¿Qué ha pasado Anna? - pregunta Jake.
- La cerda no sabe cerrar la boca, así que se la voy a cerrar yo. Jhon ve al baño de la habitación de James y encárgate de que no salga. ¿Confío en ti? - digo.
Asiente y se va arriba corriendo.
- Tío ¿qué vas a hacer? - pregunta Will. Le miro y luego miro a Anna.
- Tal vez un golpe en la nuca. ¿Quién sabe? - río con asco.
- ¿Qué coño has hecho ahora Anna? - dice Will mirándola.
Anna empieza a reír y luego mira a Will.
- Decirle la puta verdad a la niñata esa. Bueno, también dramatizar un poco. Esa pequeña zorra no durará junto a ti mucho más. Créeme. - se dirige ahora hacia mi.
Tenso mi mandíbula y la agarro por el mentón con fuerza.
- ¿Sabes qué? No aguanto una puta palabra más. Hasta aquí ha llegado mi paciencia. - saco una navaja de mi bolsillo.
Pero un ruido me interrumpe.
- ¡JUSTIN! ¡VEN JODER! - grita Jhon. Frunzo el ceño. - ¡JODER CHARLIE NO! - grita.
Me da un vuelco al corazón al escuchar el nombre de Charlie. Tiro la navaja al suelo y suelto a Anna.
Subo corriendo las escaleras y entro en mi habitación. Veo a Jhon agachado y a Charlie tirada en el suelo mientras empieza a echar sangre por la boca.
- ¡Charlie! - grito corriendo y voy hacia ella. El suelo se llena de sangre. - Dios mío nena, ¿qué ocurre? - grito horrorizado cogiéndola una mano entre mis manos.
Sus ojos se cierran y abren una y otra vez.
Toda su barbilla está llena de sangre. Va a echar otra vez sangre pero le tapo la boca, aunque la echa en mi mano.
- ¡Joder! ¿Qué te pasa Charlie? - grito a punto de llorar.
- Vaya... parece que ya está haciendo efecto. - dice alguien a mis espaldas. Giro mi cabeza y veo a Anna cruzada de brazos, sonriendo.
- Jhon túmbala en la cama. - lo hace y me acerco a Anna. La agarro por los brazos sacudiéndola. - ¿Qué le has hecho?
- Tal vez le haya dado una sustancia para provocarle una hemorragia interna... ¿quién sabe? Lo que surgió. - dice riendo.
La meto una hostia en la cara y una patada en el estómago. Will se la lleva.
Corriendo me acerco de nuevo a Charlie.
- ¿Qué hago...? - murmuro sin saber que hacer en momentos como este.
- Hay que llamar a una ambulancia. -grita Jhon. Asiento.
- Será lo mejor. Date prisa por favor. - suplico a mi amigo. Desaparece y miro a Charlie, débil y pálida tumbada en la cama. Con la boca ensangrentada.
- Justin... - susurra. Pero no le da tiempo a decir nada más porque vuelve a echar sangre por la boca, manchando toda la cama.
- Cielo vas a estar bien. No hables, por favor. Te vas a poner bien. La ambulancia vendrá a por ti. - acaricio su pelo y le regalo una sonrisa. Sonríe débilmente, cerrando y abriendo los ojos despacio.
Lo malo de que venga la ambulancia es que pueden reconocerme, debido a que me están buscando a mi y algunos de los chicos. Y puedo acabar en la cárcel... pero nunca dejaré sola a Charlie. Nunca. La amo y voy a luchar por estar con ella. Al menos el tiempo que podamos disfrutar juntos.
miércoles, 19 de junio de 2013
CAPÍTULO 16. KILLER.
CHARLOTTE.
Estábamos todos sentados al rededor de la mesa, cenando. Solo se oye se ruido de las cucharas al chocar contra los platos de sopa.
- Por cierto Charlotte, puedes estar tranquila cielo. - dice mi padre. Lo miro frunciendo el ceño.
- ¿Por qué? - pregunto.
- Hoy al volver del trabajo vi a Bieber. Estaba con su madre. Parecía muy triste o algo, pero ya sé dónde está su escondite cariño. Lo seguí. Los voy a coger a todos y los meteré en la cárcel. - dice mi padre sonriendo.
- Que... que bien papá. - digo volviéndolo a mirar. Sonrío falsamente.
- Va a pagar cariño. - dice.
- Supongo... - contesto. - Ya he terminado. Me voy a mi cuarto, estoy agotada.
- Descansa cariño. - me dice mi madre.
- Lo haré.
Subo corriendo a mi habitación y entro. Cerrando la puerta rápidamente cojo mi móvil y marco el número de Justin. Me lo coloco en la oreja, rezando para que coja el maldito teléfono. Lo coge al sexto pitido.
- ¿Qué ocurre Charlie? - contesta extrañado.
- ¡Mi padre te ha seguido hasta tu casa, porque te vio en casa de tu madre! - digo nerviosa.
- ¿Qué? ¡Me cago en la puta! - grita alejando el teléfono. - Nena, ¿sabes lo que significa eso?
Trago saliva.
- Me voy a tener que ir de aquí.
- Me voy contigo. - digo.
- No cielo, no puedes venirte conmigo.
- No, lo que pasa es que no quieres que vaya contigo. ¡No me sigas mintiendo Justin! ¡Sé que pasas del culo de una cría de 17 años!
- No es eso Charlie...
- ¡Que te vaya muy bien el viaje! - grito no muy fuerte y cuelgo tirando el móvil contra la pared.
JUSTIN.
- ¡Mierda! - grito colgando y saliendo de la habitación. Bajo corriendo al salón donde encuentro a los chicos. - ¡A prepararse, que nos piramos de aquí! - digo.
Todos se giran y me miran.
- ¿Qué coño dices? - pregunta Will.
- Mi puto tío ha descubierto el escondite. ¡Venga! ¡No pienso esperar a nadie hostia puta! - grito.
Todos se levantan. Subo corriendo las escaleras y voy hacia mi habitación. Abro y veo a Jazzy junto a Anna.
- Anna ve a hacer tus maletas, nos vamos de aquí.
- ¿Ha pasado algo?
- Ya te lo explicarán los demás. - digo. Asiente y se levanta saliendo de la habitación. - Vamos Jazzy. Hay que preparar tu maleta, vuelves con mamá cielo. - digo cogiéndola en brazos.
- ¡No, no quiero! - grita asustada.
- Cariño, su novio ya no está. Mamá ahora está solita y no quiero que le pase nada. Te llevaré ahora con ella. Vas a estar muy bien con mamá. Ella te cuidará muy bien. - la beso en la mejilla.
- ¿Me lo prometes?
- Te lo prometo.
CHARLOTTE.
Llorando a oscuras, metida en mi cama no dejo de pensar en Justin. Desde que me alejé de él todo ha ido mal... y ahora se va.
Entonces oigo un ruido, frunzo el ceño y me seco las lágrimas. Miro toda mi habitación y entonces la ventana se abre.
Justin entra al cuarto. Me destapo y me levanto corriendo hacia él. Me abalanzo, aferrándome a el con fuerza.
- Que susto. - dice mientras me abraza.
- Creía que ya te habías ido. - le beso la mejilla.
- No podía irme sabiendo que estabas enfadada conmigo. - dice separándose un poco de mi. Me da un beso y luego nos quedamos mirándonos a los ojos.
- Pues claro que no estoy enfadada contigo, lo que pasa es que...
- Cielo, no te preocupes, te vienes conmigo. - dice sonriendo.
Abro los ojos como platos.
- ¿En serio? - pregunto sonriendo.
- Desde luego. No pienso dejarte sola para que el gilipollas de Marc intente algo contigo. - Levanta una ceja. - ¿Qué... te vienes?
- ¡Pues claro! - le doy un fuerte abrazo.
- Venga, que te ayudo a preparar tus cosas. - dice tocándome el culo.
- Las manitas Bieber. - digo divertida.
- Me gusta que me llames Bieber. - dice sonriendo.
- Y a mi me gusta llamártelo. Venga. - digo cogiendo su mano y tirando de el.
KILEY.
- Pero, ¿tu padre no te preguntará dónde vas? - Dice Jessie. Mientras caminamos por el parque. El sol está más reluciente que nunca.
- Ya lo sé, pero tengo el suficiente dinero como para ir a Madrid. Con mi hermano. Solo quiero estar con el Jessie. - digo suspirando.
- ¿No crees que estás exagerando? A ver, me refiero que tampoco creo que sea para tanto Kiley. Sé que es tu hermano pero... yo al menos no haría eso.
- Porque tu hermano vive contigo. ¿Pero sabes qué? Hace más de seis años que no le veo. Y le echo de menos. A el, a mi hermana Jazzy y a mi madre. Tenía 10 años cuando mi padre me separó de ellos. Y no sabes lo mucho que odio a mi padre por haber hecho eso... - Las lágrimas empiezan a acumularse en mis ojos. - Necesito verle, y abrazarle. No quiero volver a separarme de el Jessie. - Las lágrimas empiezan a caer.
- Tranquila Kiley. Voy a ayudarte a encontrar a tu hermano ¿vale? Pero no te tiene que ver así. - dice.
- Vale. - respondo, llorando en su hombro.
JUSTIN.
Ya hace unas horas que estamos en Barcelona. Sí, al final decidimos venir aquí. Y sí, Charlie también está conmigo.
- Justin. - Oigo detrás de mi. Me giro, viendo a Charlie y a Anna.
- Dime.
- Que Anna y yo hemos pensado en dar un paseo por el parque que hay cerca de aquí. - dice Charlie.
Suspiro y miro a Anna. Esta me mira confiada. Vuelvo a mirar a Charlie y sonrio.
- Claro. - digo antes de darle un beso en la mejilla.
- No tardamos. - dice, para después salir las dos de la habitación.
Cansado de estar encerrado, decido salir. Me pongo la gorra, las gafas y los cascos.
KILEY.
Sentada en un banco con Jessie giro la cabeza, viendo a mucha gente paseando por el pequeño parque. Me fijo en una persona.
Un chico con el pelo claro y unas gafas negras. Lleva unos cascos y las manos metidas en los bolsillos.
Me quedo mirándolo. ¿Quién es? Nunca lo he visto por aquí.
Se sienta en un banco, no muy lejos de nosotras. Se quita las gafas y frunzo el ceño. Me mira. Por un segundo nuestras miradas se cruzan.
¿Justin?
CHARLOTTE.
Estábamos todos sentados al rededor de la mesa, cenando. Solo se oye se ruido de las cucharas al chocar contra los platos de sopa.
- Por cierto Charlotte, puedes estar tranquila cielo. - dice mi padre. Lo miro frunciendo el ceño.
- ¿Por qué? - pregunto.
- Hoy al volver del trabajo vi a Bieber. Estaba con su madre. Parecía muy triste o algo, pero ya sé dónde está su escondite cariño. Lo seguí. Los voy a coger a todos y los meteré en la cárcel. - dice mi padre sonriendo.
- Que... que bien papá. - digo volviéndolo a mirar. Sonrío falsamente.
- Va a pagar cariño. - dice.
- Supongo... - contesto. - Ya he terminado. Me voy a mi cuarto, estoy agotada.
- Descansa cariño. - me dice mi madre.
- Lo haré.
Subo corriendo a mi habitación y entro. Cerrando la puerta rápidamente cojo mi móvil y marco el número de Justin. Me lo coloco en la oreja, rezando para que coja el maldito teléfono. Lo coge al sexto pitido.
- ¿Qué ocurre Charlie? - contesta extrañado.
- ¡Mi padre te ha seguido hasta tu casa, porque te vio en casa de tu madre! - digo nerviosa.
- ¿Qué? ¡Me cago en la puta! - grita alejando el teléfono. - Nena, ¿sabes lo que significa eso?
Trago saliva.
- Me voy a tener que ir de aquí.
- Me voy contigo. - digo.
- No cielo, no puedes venirte conmigo.
- No, lo que pasa es que no quieres que vaya contigo. ¡No me sigas mintiendo Justin! ¡Sé que pasas del culo de una cría de 17 años!
- No es eso Charlie...
- ¡Que te vaya muy bien el viaje! - grito no muy fuerte y cuelgo tirando el móvil contra la pared.
JUSTIN.
- ¡Mierda! - grito colgando y saliendo de la habitación. Bajo corriendo al salón donde encuentro a los chicos. - ¡A prepararse, que nos piramos de aquí! - digo.
Todos se giran y me miran.
- ¿Qué coño dices? - pregunta Will.
- Mi puto tío ha descubierto el escondite. ¡Venga! ¡No pienso esperar a nadie hostia puta! - grito.
Todos se levantan. Subo corriendo las escaleras y voy hacia mi habitación. Abro y veo a Jazzy junto a Anna.
- Anna ve a hacer tus maletas, nos vamos de aquí.
- ¿Ha pasado algo?
- Ya te lo explicarán los demás. - digo. Asiente y se levanta saliendo de la habitación. - Vamos Jazzy. Hay que preparar tu maleta, vuelves con mamá cielo. - digo cogiéndola en brazos.
- ¡No, no quiero! - grita asustada.
- Cariño, su novio ya no está. Mamá ahora está solita y no quiero que le pase nada. Te llevaré ahora con ella. Vas a estar muy bien con mamá. Ella te cuidará muy bien. - la beso en la mejilla.
- ¿Me lo prometes?
- Te lo prometo.
CHARLOTTE.
Llorando a oscuras, metida en mi cama no dejo de pensar en Justin. Desde que me alejé de él todo ha ido mal... y ahora se va.
Entonces oigo un ruido, frunzo el ceño y me seco las lágrimas. Miro toda mi habitación y entonces la ventana se abre.
Justin entra al cuarto. Me destapo y me levanto corriendo hacia él. Me abalanzo, aferrándome a el con fuerza.
- Que susto. - dice mientras me abraza.
- Creía que ya te habías ido. - le beso la mejilla.
- No podía irme sabiendo que estabas enfadada conmigo. - dice separándose un poco de mi. Me da un beso y luego nos quedamos mirándonos a los ojos.
- Pues claro que no estoy enfadada contigo, lo que pasa es que...
- Cielo, no te preocupes, te vienes conmigo. - dice sonriendo.
Abro los ojos como platos.
- ¿En serio? - pregunto sonriendo.
- Desde luego. No pienso dejarte sola para que el gilipollas de Marc intente algo contigo. - Levanta una ceja. - ¿Qué... te vienes?
- ¡Pues claro! - le doy un fuerte abrazo.
- Venga, que te ayudo a preparar tus cosas. - dice tocándome el culo.
- Las manitas Bieber. - digo divertida.
- Me gusta que me llames Bieber. - dice sonriendo.
- Y a mi me gusta llamártelo. Venga. - digo cogiendo su mano y tirando de el.
KILEY.
- Pero, ¿tu padre no te preguntará dónde vas? - Dice Jessie. Mientras caminamos por el parque. El sol está más reluciente que nunca.
- Ya lo sé, pero tengo el suficiente dinero como para ir a Madrid. Con mi hermano. Solo quiero estar con el Jessie. - digo suspirando.
- ¿No crees que estás exagerando? A ver, me refiero que tampoco creo que sea para tanto Kiley. Sé que es tu hermano pero... yo al menos no haría eso.
- Porque tu hermano vive contigo. ¿Pero sabes qué? Hace más de seis años que no le veo. Y le echo de menos. A el, a mi hermana Jazzy y a mi madre. Tenía 10 años cuando mi padre me separó de ellos. Y no sabes lo mucho que odio a mi padre por haber hecho eso... - Las lágrimas empiezan a acumularse en mis ojos. - Necesito verle, y abrazarle. No quiero volver a separarme de el Jessie. - Las lágrimas empiezan a caer.
- Tranquila Kiley. Voy a ayudarte a encontrar a tu hermano ¿vale? Pero no te tiene que ver así. - dice.
- Vale. - respondo, llorando en su hombro.
JUSTIN.
Ya hace unas horas que estamos en Barcelona. Sí, al final decidimos venir aquí. Y sí, Charlie también está conmigo.
- Justin. - Oigo detrás de mi. Me giro, viendo a Charlie y a Anna.
- Dime.
- Que Anna y yo hemos pensado en dar un paseo por el parque que hay cerca de aquí. - dice Charlie.
Suspiro y miro a Anna. Esta me mira confiada. Vuelvo a mirar a Charlie y sonrio.
- Claro. - digo antes de darle un beso en la mejilla.
- No tardamos. - dice, para después salir las dos de la habitación.
Cansado de estar encerrado, decido salir. Me pongo la gorra, las gafas y los cascos.
KILEY.
Sentada en un banco con Jessie giro la cabeza, viendo a mucha gente paseando por el pequeño parque. Me fijo en una persona.
Un chico con el pelo claro y unas gafas negras. Lleva unos cascos y las manos metidas en los bolsillos.
Me quedo mirándolo. ¿Quién es? Nunca lo he visto por aquí.
Se sienta en un banco, no muy lejos de nosotras. Se quita las gafas y frunzo el ceño. Me mira. Por un segundo nuestras miradas se cruzan.
¿Justin?
sábado, 8 de junio de 2013
Sobre las 16:20 salí de mi casa. El bus salia de mi pueblo a las 16:40 así que no tenía mucho tiempo para llegar a la parada ya que estaba un poco lejos.
Cuando quedaban 20 minutos más o menos para llegar a Plaza de Castilla empezó a llover mucho. Muchísimo. Yo no llevaba paraguas ni nada. Pero cuando el bus llegó dejó de llover.
Cogí el metro desde Plaza de Castilla hasta Ibiza, que es la parada más cercana al Parque del Retiro.
Cuando entré por la puerta del Retiro no sabía donde ir. Solo sabía que la firma iba a ser en la Caseta Vips número 67 y 68. Estuve uno 10 minutos buscando hasta que lo encontré.
Por detrás de la caseta había una cola de 20 personas más o menos. Me puse a la cola. Y cuando miré hacía la puerta de la caseta vi a Xavi. Se hizo unas cuantas fotos con algunas chicas y luego salió Vanessa a decir que ya no había más fotos porque por nuestra culpa la podían multar a ella. Y cerró la puerta.
En ese momento vi como mi sueño se esfumaba. Pero ni yo ni las otras chicas estábamos dispuestas a dejarlo pasar. Empezamos a gritar ''XAVI. XAVI.''
Bajamos hasta llegar en frente de la caseta, dónde estaban colocados los libros de Euroclub por si alguien quería comprar y ahí estaban también Xavi y Vanessa.
Le pedimos por favor que por lo menos nos dejara hacernos una foto con el. Vanessa seguía diciendo que no, que no había más tiempo, y eran las 6:45 más o menos y la firma supuestamente era hasta las 21:30. Entonces Xavi empezó a decirla que nos deje pasar por lo menos para hacernos foto con el. Y ella dijo que vale.
La chica que estaba delante mía le decía a Xavi que gracias por venir y tal y Xavi me miró y me sonrió. Fue increíble. Me tocaba.
Le dije 'Gracias Xavi por todo esto.' y me contestó 'Gracias a ti y a todas vosotras por hacerlo posible.' Tenía ganas de llorar. Me hice la foto y ya iba a salir, cuando me dí la vuelta y le pregunté '¿Te puedo dar un abrazo?' Pero un especie de mesa nos separaba y entonces se levantó de la silla y me dio el abrazo más fuerte de mi vida. No pude con todo aquello. Salí como pude mientras las lágrimas se me acumulaban en los ojos. Había mucha gente y me era difícil salir. Empecé a llorar. La gente me miraba.
Me senté en un bordillo y empecé a llorar más. Mi hermana se sentó a mi lado y me preguntó que por qué lloraba si había abrazado a Xavi. Le dije 'Por eso mismo. Porque le he abrazado.' Entonces sacó al tablet y me puso 'As long as you love me.' Empecé a llorar más aún.
No era la primera vez que la abrazaba pero ha sido como si lo fuera.
Sentía una vacío porque sabía que hasta dentro de mucho tiempo no le volvería a ver. Quería volver y darle otro abrazo. Salimos del parque sobre las 18:45 y el bus salía a las 19:00 por lo que no nos daba tiempo así que decidimos coger el de las 20:00.
Volvimos corriendo a la caseta VIPS, pero había puesto delante de ella una valla que nos separaba a todas de Xavi.
Había un grupo de directioners que empezaron a cantar 'What makes you beautiful' y delante mía había 3 beliebers y las 4 empezamos a cantar la parte de rap de Boyfriend, y cuando acabamos Xavi dijo 'SWAG.'
Quedabamos solo yo y unas chicas más, cuando Vanessa bajó la persiana que había y todas empezamos a decirle a Xavi que por favor no la bajaran, porque eran las 19:30 y quedaban aún 2 horas de firma.
No quisieron volver a subirla y todas nos fuimos.
Empecé a sentirme triste, porque realmente Vanessa no sabía lo que nosotras sentíamos. Pero luego me di cuenta de que yo ya le había abrazado, había cumplido uno de mis sueños, pero las otras chicas no.
Ha sido algo increíble. Solo puedo darle las gracias por todo.
Cuando quedaban 20 minutos más o menos para llegar a Plaza de Castilla empezó a llover mucho. Muchísimo. Yo no llevaba paraguas ni nada. Pero cuando el bus llegó dejó de llover.
Cogí el metro desde Plaza de Castilla hasta Ibiza, que es la parada más cercana al Parque del Retiro.
Cuando entré por la puerta del Retiro no sabía donde ir. Solo sabía que la firma iba a ser en la Caseta Vips número 67 y 68. Estuve uno 10 minutos buscando hasta que lo encontré.
Por detrás de la caseta había una cola de 20 personas más o menos. Me puse a la cola. Y cuando miré hacía la puerta de la caseta vi a Xavi. Se hizo unas cuantas fotos con algunas chicas y luego salió Vanessa a decir que ya no había más fotos porque por nuestra culpa la podían multar a ella. Y cerró la puerta.
En ese momento vi como mi sueño se esfumaba. Pero ni yo ni las otras chicas estábamos dispuestas a dejarlo pasar. Empezamos a gritar ''XAVI. XAVI.''
Bajamos hasta llegar en frente de la caseta, dónde estaban colocados los libros de Euroclub por si alguien quería comprar y ahí estaban también Xavi y Vanessa.
Le pedimos por favor que por lo menos nos dejara hacernos una foto con el. Vanessa seguía diciendo que no, que no había más tiempo, y eran las 6:45 más o menos y la firma supuestamente era hasta las 21:30. Entonces Xavi empezó a decirla que nos deje pasar por lo menos para hacernos foto con el. Y ella dijo que vale.
La chica que estaba delante mía le decía a Xavi que gracias por venir y tal y Xavi me miró y me sonrió. Fue increíble. Me tocaba.
Le dije 'Gracias Xavi por todo esto.' y me contestó 'Gracias a ti y a todas vosotras por hacerlo posible.' Tenía ganas de llorar. Me hice la foto y ya iba a salir, cuando me dí la vuelta y le pregunté '¿Te puedo dar un abrazo?' Pero un especie de mesa nos separaba y entonces se levantó de la silla y me dio el abrazo más fuerte de mi vida. No pude con todo aquello. Salí como pude mientras las lágrimas se me acumulaban en los ojos. Había mucha gente y me era difícil salir. Empecé a llorar. La gente me miraba.
Me senté en un bordillo y empecé a llorar más. Mi hermana se sentó a mi lado y me preguntó que por qué lloraba si había abrazado a Xavi. Le dije 'Por eso mismo. Porque le he abrazado.' Entonces sacó al tablet y me puso 'As long as you love me.' Empecé a llorar más aún.
No era la primera vez que la abrazaba pero ha sido como si lo fuera.
Sentía una vacío porque sabía que hasta dentro de mucho tiempo no le volvería a ver. Quería volver y darle otro abrazo. Salimos del parque sobre las 18:45 y el bus salía a las 19:00 por lo que no nos daba tiempo así que decidimos coger el de las 20:00.
Volvimos corriendo a la caseta VIPS, pero había puesto delante de ella una valla que nos separaba a todas de Xavi.
Había un grupo de directioners que empezaron a cantar 'What makes you beautiful' y delante mía había 3 beliebers y las 4 empezamos a cantar la parte de rap de Boyfriend, y cuando acabamos Xavi dijo 'SWAG.'
Quedabamos solo yo y unas chicas más, cuando Vanessa bajó la persiana que había y todas empezamos a decirle a Xavi que por favor no la bajaran, porque eran las 19:30 y quedaban aún 2 horas de firma.
No quisieron volver a subirla y todas nos fuimos.
Empecé a sentirme triste, porque realmente Vanessa no sabía lo que nosotras sentíamos. Pero luego me di cuenta de que yo ya le había abrazado, había cumplido uno de mis sueños, pero las otras chicas no.
Ha sido algo increíble. Solo puedo darle las gracias por todo.
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